Twisted Sister - Stay hungry

Enviado por Onán el Mar, 20/03/2007 - 20:34
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1. Stay Hungry 3:03
2. We're Not Gonna Take It 3:39
3. Burn in Hell 4:42
4. Horror-Teria: The Beginning7:42
a. Captain Howdy 3:44
b. Street Justice 3:58
5. I Wanna Rock 3:02
6. The Price3:48
7. Don't Let Me Down 4:26
8. The Beast3:29
9. S.M.F. 2:59

La fascinante portada de este disco nos muestra a un tipo ataviado como un cruce entre jugador de rugby, drag queen, troglodita, miembro de Locomía y payaso listo que sostiene en actitud histriónica un roído muslamen de mamífero superior sin que se le despeine la permanente. “¿Será la mascota del grupo?”, se preguntó más de uno en su día, al toparse en la tienda con la tan delirante imagen. Pues no: se trataba de Dee Snider, el cantante de Twisted sister, un super frontman de impresionante vozarrón nacido para enfervorizar audiencias del tamaño que le echaran. Éste ya era el tercer disco del grupo, aunque su éxito mundial y sus entrañables videoclips sirvieron para que muchos escucháramos a estos pintones por primera vez. (Sí, el resto del grupo también iba vestido como para la boda de la hija de Aznar).

Stay hungry enganchó a muchos por su extraña mezcla de glam con pantalones rotos, de comercialidad con rebeldía, y sobre todo por su estruendosa actitud que nos ponía a los chavalines en contra de nuestros padres y de todo lo que oliera a obligación, al mundo de los mayores. Esto quedó cristalizado en el clip de We’re not gonna take it, en el que los cinco trazas, comandados por el troglodita de la portada, humillaban a un padre que era malo malísimo, cosa que ya sabíamos por la primera escena. Sabia jugada, maestros: por fin alguien se ponía de nuestra parte. Hale, todos a la tienda.

Pamplinas aparte, el disco es de una calidad fuera de lo normal, conseguida además con muy pocos y sencillos elementos. Todas las canciones son buenísimas, las estructuras impecables, los riffs tremendos, y todo contribuye a que Snider luzca sus capacidades de tenor superdotado, melódico y a la vez chillón, gracias a unas melodías inspiradas a más no poder, que el tipo atacó con potencia, sentimiento y mucho lirismo. Como ejemplos de melodías agudas, ceremoniosas, de sílaba larga y silencio tranquilo, sostenidas por bases rítmicas furiosas y emocionantes, destacaría las de estas tres canciones: Stay hungry, Don`t let me down y Burn in hell. Ésta última tiene un desarrollo impecable que desemboca en un estribillo de los de nube de coros con preguntas y respuestas, cuya versión más barroca reservan sabiamente para el final. La canción dura casi cinco minutos, pero se pasa volando.

También hay que destacar Horror-teria, canción dividida en dos partes que no sé de qué va pero cuyo título siempre vi aplicable a las pintas que gastaban los andobas. Aquí sacan con maestría la vena machacona metalera, y de nuevo la emoción que transmiten tira por tierra cualquier opción de opinar bien o mal.

Hay por ahí dos singles de libro: I wanna rock y We’re not gonna take it, que junto con la balada un tanto “scorpionera” The price conforman la parte más comercial del asunto y, aunque quizá sean los momentos menos buenos del disco, insisto en que está todo tocado (y sobre todo cantado) con tantísimas ganas que no se les puede decir nada. Así que silencio en la sala, que aquí hay cinco tipos interpretando música.

Dee Snider: voz
Jay Jay French: guitarra
Eddie Ojeda: guitarra
Mark (el animal) Mendoza: bajo
A.J. Pero: batería