Tritón - Tritón

Enviado por El Marqués el Sáb, 03/09/2016 - 10:46
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1. A Tope de Amor y Lujo
2. Ni un duro por ti
3. Tritón
4. Sin Control
5. Sangre y Sudor
6. Tienes Feeling
7. Principio y Fin
8. Viejos Locos

Otro camafeo, otra diadema de brillantes en el cofre inagotable de sorpresas y recuerdos que es el Metal español de la década de los 80. Cosecha del 85 ¿cómo no? Algo muy lógico si se tiene en cuenta que 1984 fue uno de los mejores, sino el mejor año para el estilo, y que aquí llegaba todo con un periodo de retraso. Los Leño, Barón, Obús o Ñu habían prendido la mecha ¡había escena! el entusiasmo bullía y las discográficas apoyaban, la mayoría de las veces con escasez de medios pero con iniciativa y empuje. Aparte de los jefes, bandas como Santa, Panzer o Ángeles del Infierno se consagraban, otras como Sobredosis iban subiendo peldaños, y surgieron nuevos combos que prometían pegar fuerte, como Goliath, Zero, los Tarzen de Salvador de los que hablábamos el otro día, y por supuesto los vallecanos Tritón.

No eran Deep Purple precisamente, pero al igual que Goliath o Santa apostaron por la inclusión de un teclista en lugar de la más habitual dupla de hachas, y dejaron para la posteridad un único álbum, que suena a Heavy Metal del foro al ciento por ciento.

En “Tritón” tienen cabida tanto los temas con pegada de malotes rockeros que arrasan con el sexo contrario, como las llamadas a la lealtad al Metal y las proclamas apocalípticas anunciando un negro futuro en un mundo desolado, todo muy acorde con la temática de aquella época, y tanto el vocalista Maxi González (conocido entonces por haber grabado ya con el grupo Orquídea) como el resto de integrantes del grupo lo tenían claro y van a por todas desde el principio, superando con fuerza y convicción la discutible producción (aquello que os decía de la escasez de medios y la modestidad, inherentes a la escena que estamos tratando).

“A tope de amor y lujo” arranca con un pistoletazo de salida del bajista J.L. Aragón, pero enseguida Maxi se adueña del tema y nos expone su filosofía: “Y es que ser vividor/Fue mi gran vocación/Mujeres, Lujo y Champán/Hoy son mi debilidad” es una de mis sentencias favoritas, junto a una de las que siguen: “Aprendí a fingir/ A decir Me he enamorado de ti”…Desde luego no le abrumaban los problemas existenciales de otros artistas, lo suyo era agarrar el pie del micro como un Coverdale castizo y agitar su enredada melena tratando de llegar a los corazones de nuestras Metal Heads de chalecos vaqueros con parches de Saxon, mallas de cebra y botas de serpiente.

En su día llegaron a aparecer en “Tocata” interpretando esta canción con su irresistible aspecto de genuinos jevis barriobajeros, uno de esos momentos por los que esperabas pegado al televisor toda la tarde.

En “Ni un Duro por ti” tocan otro tema muy de la época: la denuncia a los parásitos que se infiltraban en la escena, aunque optan por un rock duro melódico que suena agradable pero resta algo de contundencia al mensaje. El teclista Enrique Castañeda tiene un breve momento protagonista, que resuelve con mucho estilo.

“Tritón” es puro heavy épico, con su prólogo y su epílogo lentos, su potente parte central y el solazo de guitarra del gran Javier Mira, perfecto ejemplo de lo que es un punteo de heavy metal, y González modula su voz al estilo DIO, salvando siempre las distancias.

En las dos siguientes, “Sin Control” –con desenlace acelerado- y “Sangre y Sudor” siguen ejercitando su estilo de rock duro impetuoso, macarra y muy sentido, “Tienes Feeling” me parece la más flojilla y facilona, y por el contrario en “Principio y Fin” demuestran que de haber tenido continuidad nos podrían haber dado muchas alegrías, pues sabían construir grandes canciones. Es un medio tiempo que de entrada puede no decirte gran cosa, pero está lleno de detalles: La fuerza de Maxi entonando esa letra tan ceniza, el solazo de teclados tras el primer punteo, la interrupción donde te cogen por sorpresa y parece que se van a poner a tocar el “All my Love” de Led Zeppelin (en serio), o ese final ampuloso que debería entusiasmar a los seguidores de bandas actuales como Powerwolf.

Se despiden con fuerza con “Viejos Locos”, canción de letra optimista muy utópica que fue de las más conocidas en su momento, y que quizá algún veterano recuerde al pinchar el enlace.

Al igual que en los casos de Goliath o de Zero la banda no llegó jamás a editar un segundo disco. Maxi pasó por Barón Rojo una vez comenzaron las tormentas entre Sherpa y los hermanos De Castro, pero ni siquiera llegó a entrar en el estudio (en You Tube se pueden encontrar grabaciones del 90 o 91 que son verdaderas rarezas), y Javier Mira sigue grabando en solitario a día de hoy, todo un caballero del Metal y otro de nuestros astros a las seis cuerdas.

Se acaba el verano por aquí, es fin de semana, se me ocurren diversas formas de animarlo y una de ellas va a ser con la música de Tritón.

Maxi González: Voz
Javier Mira: Guitarra
Manolo Caño: Batería
José Luis Aragón: Bajo
Enrique Castañeda: Teclados

Sello
Chapa