Tribulation - The Formulas of Death

Enviado por el richard de … el Lun, 19/04/2021 - 16:23
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1. Vagina Dentata
2. Wanderer in the Outer Darkness
3. Spectres
4. לילה
5. Suspiria de Profundis
6. Through the Velvet Black
7. Rånda
8. When the Sky Is Black With Devils
9. Spell
10. Ultra Silvam
11. Apparitions

Disco Completo

Tribulation han sido, desde mi punto de vista, una de las bandas más interesantes que han aparecido en el mundo del metal en los últimos diez-quince años. Y digo han sido y no son porque su último trabajo, Where the Gloom Becomes Sound, ha supuesto un enorme bajón en la calidad de su propuesta, así como la confirmación de que han decidido estancarse en el sonido más gótico que establecieron hace ya 6 años en The Children of the Night. La verdad es que esto supuso un gran jarro de agua fría para mí, siendo una de las mayores, si no la mayor, decepción musical de lo que llevamos de año 2021. Sin embargo, esto hizo que me apeteciera volver a darle caña al resto de su discografía, la cual a mi parecer no tiene desperdicio.

Los suecos, tras sacar una demo y un EP, debutaron en formato LP en el 2009 con The Horror. Este disco es sin duda uno de los mejores ejercicios en materia thrash/death old school del nuevo milenio, con temas como “Curse of Resurrection”, “The Vampyre” o “Spawn of the Jackal” que no dejarán indiferente a ningún amante de los sonidos más pútridos dentro del metal. Sin esconder en ningún momento sus influencias la banda consiguió sonar fresca a la vez que recordaba a entes como Entombed, Merciless, los primeros Death o Dismember.

The Horror tuvo un relativo éxito tanto a nivel de crítica como de difusión entre los fans del estilo (al menos es lo que he leído, yo no estuve presente para poder corroborarlo). Tras eso lo fácil, y lo que esperaría la mayoría de gente, sería una continuación del mismo sonido intentando pulir aún más la composición y añadiendo quizás algún nuevo elemento a la mezcla. Sin embargo, Tribulation sorprendieron con este The Formulas of Death que mandó todo (o casi todo) a tomar por culo, pasando de un disco de thrash/death directo a la yugular de tan solo 32 min a un ente que fusionaba sus previas influencias con el black metal, el heavy, los sonidos góticos e incluso jugueteaba con la psicodelia y lo atmosférico durante 75 minutazos.

Esta evolución la he escuchado asemejar muchas veces a la de Morbid Angel, que pasaron de un death primitivo y bestial en Altars of Madness a una mayor búsqueda de atmósfera en su también seminal Blessed Are the Sick. Es sin duda, una definición muy acertada, pero a mí me gusta compararlo con algo que la banda también utiliza mucho a la hora de definir su estilo musical, las películas de terror. Si The Horror era la serie B sangrienta, cachonda y desenfrenada de los años 80s, como puedan ser Evildead, Viernes 13 o Hellraiser, The Formulas of Death sería el refinado barroquismo de las obras expresionistas alemanas. Y es que la atmósfera oscura pero sofisticada del disco hace que me vengan a la mente grandes clásicos como El Gabinete del Doctor Caligari, Vampyr, Nosferatu o esos aterrorizantes primeros minutos de la en general menos oscura Fausto.

Realmente, esa intención de generar atmósfera ya se intuía en The Horror. Y es que aunque las canciones iban directas a la yugular no se notaban las transiciones entre las mismas, sirviéndose de fragmentos ambientales para ir conduciendo el disco. Esa idea aquí la cogieron y la elevaron a su máxima potencia, incluso introduciendo 3 temas instrumentales. “Vagina Dentata” abre y es la primera muestra de los guitarrazos que Adam Zaars y Jonathan Hulten iban a empezar a usar continuamente durante los próximos años (echadle una oreja a lo que suena a partir del 2:35), mientras que “לילה” (Lilith en hebreo) y “Ultra Silvam” (antiguo nombre para Transilvania) tiran más por el lado ambiental que ya os comentaba, sobretodo la primera.

Pero no os creáis que el disco es uno de estos torros ambientales que pueden servir para echarte la siesta. Nada más lejos de la realidad, la mayor parte del tiempo estamos siendo sacudidos por ritmos frenéticos de batería, riffs de guitarra despiadados, que continúan utilizando el trémolo picking como en su debut pero que dan más espacio para crear melodías y ritmos interesantes, y la rasgada voz de un Johannes Andersson que no deja de desgañitarse en ningún momento (siendo de lo poco que no ha cambiado nada desde The Horror). Prueba de esto son los dos primeros temas no instrumentales del disco, “Wanderer in the Outer Darkness” y la excelente “Spectres”. En estos dos temas podemos encontrar todas las variadas influencias que nombré anteriormente combinadas de forma sutil y elegante. En “Spectres” incluso podemos encontrar riffs más “limpios” que recuerdan a lo que comenzarían a hacer un par de años después (0:39) y una sección de blast-beats black metalera de órdago (2:58).

En los dos temas más largos del disco, “Suspiria de Profundis” y “Apparitions” encuentro reminiscencias al rock psicodélico y progresivo como comentaba antes. Y es que, si bien no tanto en sonido, sí que veo un enorme parecido en cuanto a la forma y la estética. Y es que estos temas tienen largos desarrollos instrumentales (el de “Suspiria de Profundis” me parece especialmente inspirado) más reposados que las partes cantadas, que incluso parecen haber surgido de jams. Recuperando el tema de las películas de terror, diría que estos tramos recuerdan al grupo italiano de prog Goblin, los cuales también mezclaron desarrollos instrumentales extensos con oscuridad y misticismo en la banda sonora de la legendaria película Suspiria (el nombre del tema no puede ser casualidad), de Dario Argento.

De los temas restantes, “Through the Velvet Black” y “Randa” se notan fuertemente influenciadas por el black metal, la primera por el más veloz y melódico y la segunda por el más pausado y atmosférico. “When the Sky is Black With Devils” es uno de mis temas preferidos del disco, con mucha melodía, riffs cortantes y un trabajo de batería excelente a las manos de Jakob Ljunberg, mientras que en “Spell” es donde más cerca están del sonido cafre de su debut. Todos los temas del trabajo me parecen buenos, siendo algunos mejores que otros claro está, y además me parece que son lo suficientemente variados como para no aburrir al oyente pese a lo abrumador de la duración del disco. Sin embargo, no puedo evitar pensar que tal vez recortando un poco de aquí y allá podría haber sido aún más redondo, porque de ideas andaban sobrados desde luego, pero quizás te lanzan demasiadas cosas a la vez como para poder procesarlas todas a lo largo de una escucha tan larga.

Tras este The Formulas of Death, Tribulation cambiarían al sonido por el que se han convertido en una banda bastante aclamada en el mundillo. Sus dos primeras obras han sido olvidadas parece incluso que por ellos, que ya no rescatan nada de las mismas en directo (a excepción de “Suspiria de Profundis” de vez en cuando). Sin embargo, a mí me siguen pareciendo lo mejor que han parido (sin desmerecer a los dos discazos que se vinieron luego), colocándolos como una de mis bandas preferidas de los últimos años. Esperemos que Where the Gloom Becomes Sound haya sido solo un tropiezo del que pronto se recuperen, mientras tanto nos seguirán quedando sus otros discos. The Formulas of Death por mi parte se lleva cuatro cuernos altísimos (que serían 5 si no fuera por lo abrumador de su duración), sobre un 8.9.

Johannes Andersson: Bajo y voz
Adam Zaars: Guitarra
Jonathan Hultén: Guitarra
Jakob Ljungberg: Batería

Sello
Invictus Productions