Tierra Santa - Quinto elemento

Enviado por Marcapasos el Sáb, 07/10/2017 - 22:34
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1. Quinto elemento (04:39)
2. Caín (04:06)
3 Donde moran los malditos (04:17)
4. Lodo (04:39)
5. Revolución (03:27)
6. Hombres sin tierra (04:10)
7. Moby Dick (04:39)
8. Entre el bien y el mal (04:30)
9. Fuego en el Paraíso (04:28)
10. De la calle al cielo (03:21)

Cuando hablamos de Tierra Santa, debemos poner todas las cartas sobre la mesa, sin tapujo que valga, con lo positivo y lo negativo que ello conlleva. Estos jinetes de leyenda riojana no son los mismos hoy en día que aquellos en los tiempos de la edición de gemas sagradas como Tierras de leyenda o Sangre de reyes. Posteriormente, la banda fue tan capaz de llegar hasta lo más bajo (anótese Mejor morir en pie) como de resurgir cual gran ave fénix (véase Caminos de fuego) y poder gritar bien alto que la formación aún tiene mucha buena música por ofrecer.

Tras cuatro años de silencio (tres si contamos desde Esencia), el 6 de octubre de 2017 Tierra Santa regresa con su nuevo álbum, Quinto elemento, el sucesor de aquel Mi nombre será leyenda que no les dejó en el mejor lugar, que digamos. Curiosamente, este nuevo disco, ciertamente, guarda alguna que otra reminiscencia del nombrado CD azulado del 2013, pero hay que decir que esta vez se le añaden un plus de solidez, algo más de variedad y, por fortuna, más garra en las composiciones, las cuales, como es tradición, llegan a tratar temas que abarcan desde la mitología y la literatura hasta otros de mayor índole social.

Los Tierra Santa demuestran estar en buena forma, desde luego, y como prueba tenemos la canción que da título al disco y abre sus puertas, Quinto elemento, una oda al poder de la imaginación, sostenida por guitarras que inciden con fuerza en pos de la melodía y buenos solos y Ángel San Juan espléndido vocalmente.
En su línea más Power y bajo la estela conceptual de Barón Rojo, seguimos con el single Caín, de riffs potentes y melódico estribillo, un acierto pleno, sin duda, aunque también nos toparemos con otros temas que entusiasman menos, como Donde moran los malditos, un medio tiempo que podría pertenecer perfectamente al Mi nombre será leyenda y al que le cuesta agarrarle la chispa, pese a sustentar un coro interesante.

Continuamos con una canción agraciada, Lodo, rítmicamente animada y que versa en contra de la violencia de género, preparándonos para otra cañera, Revolución, dando muestra de la vitalidad de los Tierra Santa más épicos, con Karrika dando mayor tralla a la batería y Ángel cantando enérgico y a pleno pulmón. Aun así, la racha del álbum vuelve a decaer ciertos puntales con otra pieza más bien floja, Hombres sin tierra, que, aunque mantenga todo aquello que caracteriza a los riojanos, ejerce un aura extraña que a ratos recuerda más bien a Medina Azahara.

Pero nada como escuchar a Tierra Santa tocando sobre literatura y fantasía, uno de sus puntos fuertes, y en ese palo llegamos a la que es mi favorita del CD, Moby Dick, ideada e interpretada con tesón, haciéndonos sentir con mucho detalle el relato de Herman Melville y el deseo de venganza del capitán Ahab. Fantástica canción y clara ganadora dentro de este Quinto elemento, aunque aún queda por ver, mas vale la pena señalar lo buena que es Entre el bien y el mal, una composición que en su simpleza peca en repetir esquemas pero que exitosamente nos acoge con una atmósfera lograda (muy buen trabajo de Juan Antonio San Martín a los teclados, por cierto) y sumamente cálida, por no mencionar su letra, seguramente mi favorita de las escritas por Ángel en el álbum:

"Mientras haya luz y no se acerque la tormenta
Quedarán nuestras huellas en la tierra
Mientras haya luz y no se acerque la tormenta
Ya no habrá más preguntas sin respuesta.
Y al caer la noche… nos cuidarán las estrellas."

Los últimos goces del disco nos los prestan Fuego en el Paraíso (canción de lento comienzo seguido de un súbito arranque rockero) y la balada final, titulada De la calle al cielo, un tema lento, lírica y ambientalmente bello, contando con el músico portugués Juan Zagalaz a las guitarras, dotándole a la canción cierto sabor a los clásicos Rainbow, factor que acaba por casar estupendamente con el canto apasionado de Ángel. Si se me pregunta, no podía haber un desenlace más correcto para un trabajo como el que tratamos.

Quinto elemento es otro álbum más de nuestros Tierra Santa, buen Metal/Rock de la generosa factura que llevan entregando desde hace años y que indudablemente agradará a sus seguidores. Lejos queda de un Legendario o Tierras de leyenda, ni siquiera creo que valga pedir algo así a estar horas del partido (lo pasado pasado está, dicen). Aun así, sí que me esperaba algo de mayor nivel, que se acercara, más que sea, al Caminos de fuego (eché en falta fragancias de la onda de Reina de Egipto, Ejércitos de las tinieblas o Eterna y sagrada). Sin embargo, en el podio consigue sin problemas situarse por encima de Mejor morir en pie y Mi nombre será leyenda, lo cual no es una mala noticia en absoluto.

Nítido y cristalino en cuanta a producción (se nota el esfuerzo de Ángel San Juan y Javier San Martín en la labor), Quinto elemento es otro buen paso por la escena actual de Metal española, tal vez una obra en cierta forma mermada debido a los altibajos que guarda, con sus irregularidades pero también con sus pros y sus ganas por crear música y obsequiarnos con su buen hacer, seña de identidad de Tierra Santa desde siempre.

No alucinante, pero buen disco al fin y al cabo, y aún mejor debut del guitarrista Dan Díez, quien cubre el puesto dejado por el gran Arturo Morras en 2014.
Recomendado queda el honorífico décimo álbum de estudio de Tierra Santa, merecedor, mismamente, de unos tres cuernos sobre cinco que no le sientan para nada mal.

Roberto Gonzalo / Bajo, coros
Ángel San Juan / Guitarra, voz
David Karrika / Batería
Juan Antonio San Martín / Teclado
Dan Díez / Guitarra, arreglos

Sello
Maldito Records