Tierra Santa - Medieval

Enviado por Marcapasos el Dom, 07/02/2016 - 17:25
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1. Medieval (05:12)
2. Tierra Santa (03:45)
3. Leyenda (06:47)
4. Desterrado (07:40)
5. Hijos del odio (03:57)
6. Vikingos (05:58)
7. Reino de los sueños (06:23)
8. Nunca más (05:26)

Saratoga, Avalanch, Mägo de Oz… estas bandas forman un pequeño grupo, nacido a finales del s. XX, que, por aquél entonces, acabaría por conformar una nueva generación del Metal español, una que sucedería a la gran época de Rock hispano que no habría existido sin Barón Rojo, Obús, Ñu o Rata Blanca, entre muchos otros. Esta nueva generación tomaría el relevo y la responsabilidad de trazar un nuevo camino. No situar a los riojanos Tierra Santa dentro de este mapa conceptual… Descabellado planteamiento, ¿no creéis?

Seguramente jamás habrían imaginado Roberto Gonzalo y Ángel San Juan, al formar Privacy en el 92’ junto a Jesus y Arturo Morras, que justo se habían encaminado en la formación de una de las bandas más exitosas y representativas del Heavy Metal español. Todo un orgullo de la música Rock nacional.
¿Cómo no iba a ser así habiendo enormes joyas como “Legendario”, “Sangre de Reyes” o “Tierras de Leyenda” a las espaldas de estos músicos?

Ni tan siquiera, al cambiar su nombre en el 97’ por el que todos aquí conocemos (con una fuerte alineación a la que se alió el batería Iñaki Fernández y el teclista Tomy), estos vivarachos jóvenes -grandes apasionantes de la literatura clásica, la mitología y las grandes historias- llegarían a comprender hasta dónde llegaría, en verdad, este singular proyecto.

Por supuesto, para nada existirían los trabajos mencionados previamente sin el disco que esta reseña tiene por punto de mira: su grandísimo debut de 1997, el auto-producido “Medieval”, su primer gran paso como banda. Lanzado en noviembre de ese mismo año a través de la discográfica Locomotive Music, el álbum, tal vez, dista algo al compararse con los siguientes de Tierra Santa. Sin embargo, aquí es donde se construyeron los primeros ladrillos sígnicos de la identidad de estos músicos, ganando, de paso, algún que otro clásico para el futuro.

Empezando a hacer rodar el LP, el primer lance de batalla se va apareciendo desde los primeros versos:

Hace ya mucho tiempo
en un reino desigual
la fuerza del acero reinó.

Fueron siglos de cruzadas
de leyendas y temor
de conquistas y traición.

Mediante esta acústica bienvenida, la epopeya da por comenzada, siendo su respectiva canción "Medieval", de corte Heavy/Power Metal tradicional como épico. Sin más tardar, la voz de Ángel otorga un aire totalmente clásico, mientras que su dualidad de guitarra compartida con Arturo da fruto a esa faceta de Metal melódico tan acorde con la temática medieval e histórica del disco.
Nada más irrumpir el primer segundo de "Tierra Santa", furiosos riffs y tronadas de batería deparan los albores del tema, imperiosamente veloz y compaginado con esos coros que llegarían a ser tan recordados hasta día de hoy. Ángel, así mismo, impone su figura como vocalista, tal vez no siendo un Sherpa de la vida, pero, con eficacia, consigue lograr un nivel de empatía con el oyente absolutamente inmediato.

Con la llegada de "Leyenda" el ambiente, de la mano del teclado de Tomy, se torna amenazante y, ante todo, agresivo. Los innumerables riffs y solos de guitarra se ciernen sobre nosotros como temibles nubes que eclipsan la calidez del último rayo de sol de la jornada. Los últimos compases melódicos del cierre, ya por sí solos, me parecen uno de los momentos claves de la obra.
Continúa la campaña con "Desterrado", lastimero cántico caído en desgracia que nos transporta a la Irlanda medieval del siglo XII, cómo no, de la mano de toda una procesión de melodías (de porte acústico, en buena parte) transeúntes de entre los más profundos lagos y las más altas montañas, los últimos dominios de una tierra por librar feroz batalla contra Inglaterra.

Si bien es cierto que el concepto del disco, por lo general, gira alrededor de una temática medieval (obvio), ello no impide a la banda indagar otros ámbitos líricos, llegando a reflejar, a menudo, sus preocupaciones por los problemas de actualidad. Por ejemplo, "Hijos del odio" es buena muestra de ello, siendo una dura cruda crítica contra el maltrato infantil que aún asola nuestro mundo. En esta pista, la reunión entre cantante, batería y bajista arremeten con un deje de brutalidad y dureza (sin olvidarse de tener en cuenta la velocidad).
Vikings arrive! En este sexto track, "Vikingos", se empieza a filtrar el espíritu de Heavy Metal de espíritu tan maidenesco, que ya darían por conquistado en trabajos como “Indomable” y, sobre todo, “Tierras de Leyenda”, claramente, con todo lo que eso implica: cabalgadoras melodías, rítmica batalladora y armamento riffero de alto nivel y complejidad.

Por otra parte, "Reino de los sueños" se aleja, ciertamente, de la tónica general del disco. Se trata de una melódica canción de tiempo medio que desemboca en un remanso mucho más místico y espiritual, un objeto particularmente interesante dentro de la carrera de los riojanos.
Finalmente, es por medio de "Nunca más" donde el rodaje llega a su desenlace, un último arranque de caña de buen Heavy y Power Metal riojano, dejando una última huella de crueldad y crítica plasmada en su letra, un duro ataque contra los terribles perpetradores de la tragedia que supuso el holocausto nazi.

La carrera discográfica de Tierra Santa no hizo más que apisonar fieramente el terreno con este primer disco que supone “Medieval”, una obra realmente buena que marcaría las primeras tendencias musicales del grupo, algo importante que debe cumplir un buen debut como tal. La excelente técnica mostrada por los músicos de esta agrupación (a excepción de Tomy, quien más adelante sería sustituido por Óscar) ya se vería bien pulido en esfuerzos posteriores. Melodías algo repetitivas y unas letras, tal vez, algo mejorables (que no malas, y siempre en relación con lo que vendría posteriormente) hace empequeñecer a “Medieval” con un “Sangre de Reyes”, por ejemplo, lo cual no quita que este LP suene con total potencia y calidad, optando por un sonido de lujo para tratarse de un debut.
Sea como sea, las aptitudes aquí expuestas dan fe de la exposición de una banda con las ideas preclaras. No es de los mejores álbumes de Tierra Santa, pero sí que se queda en un término medio, por siempre dispuesto a machacar lo que vendría de “Apocalipsis” en adelante. Tuvo, además, en su salida, gran recepción por parte del público y la crítica especializada, todo un éxito que les llevaría a girar, no solo con bandas en auge como Mägo de Oz, sino con el mismísimo Dio. Como ya dijeran en su single del 2001, estos sucesos son los que se viven cuando la tierra toca el cielo.

Cuatro cuernos bajitos para el comienzo de uno de los nombres más grandes del Metal español. Y bien merecido.

Tomy / Teclados
Roberto Gonzalo / Bajo
Arturo Morras / Guitarra
Ángel San Juan / Voz, guitarra
Iñaki Fernández / Batería

Sello
Locomotive Records