Theatre of Tragedy - Aégis

Enviado por Vesper Lynd el Mar, 25/05/2021 - 21:57
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1."Cassandra" - 06:47
2."Lorelei" - 05:36
3."Angélique" - 05:45
4."Aœde" - 06:09
5."Siren" - 07:28
6."Venus" - 05:32
7."Poppæa" - 05:46
8."Bacchante" - 06:42

Disco Completo

Por una cuestión generacional, conocí a la vocalista noruega Liv Kristine Espenæs por su trabajo en la banda de metal sinfónico Leaves’ Eyes. Cautivada por su bellísima e inconfundible voz, decidí incursionar en la música de la banda que la hizo famosa: los legendarios Theatre of Tragedy, oriundos de Stavanger, Noruega.

“Aégis”, lanzado en 1998, es su disco más emblemático, en el que realizaron un cambio de sonido, abandonado el doom/death de sus primeras dos placas, el homónimo debut y “Velvet Darkness They Fear”. Con su simple pero emblemática portada, repleta de romanticismo, en “Aégis” la banda incursiona en el metal gótico más puro, destacándose por las voces limpias de Raymond Rohonyi y de Liv Kristine, realizando una combinación infalible y exitosa que le sienta de maravilla al Teatro de las Tragedias.

Lo que más me llamó la atención de este grupo son las letras, escritas en inglés medieval, producto de la formación académica de los integrantes de la banda, que se conocieron estudiando Literatura Inglesa en la Universidad de Stavanger. Como dijo la propia Liv Kristine en una entrevista: “Éramos un montón de greñudos amantes del metal que veníamos de la oscuridad de Noruega. Algunos de nosotros habíamos estudiado a los poetas como Shakespeare, Emerson, Poe y varios lingüistas ingleses en la universidad. De repente, nuestras composiciones y lanzamientos tuvieron mucha atención, todos nuestros conciertos estaban llenos y vendíamos demasiados discos”.

De ahí que las letras de este disco hagan referencia a personajes de la mitología griega y de la literatura, como “Cassandra”, que trata de la princesa troyana, hermana de Paris e hija del rey Príamo, una vidente castigada por rechazar al dios Apolo y condenada a vaticinar profecías que nadie creería, creándose una injusta fama de “loca”. Cuando predijo la caída de Troya debido al rapto de Helena de Esparta, nadie le creyó, un gravísimo error. Un personaje fascinante del mítico poema de Homero, “La Ilíada”, pilar del canon occidental.

A nivel instrumental, en “Cassandra” resaltan los teclados y un tiempo lento y apaciguado, de ambiente triste y desolador, claramente doom, más que nada por los susurros de Raymond que le dan una impronta un tanto escalofriante. La melodía es preciosa, las guitarras ocupan un lugar secundario, dejándole protagonismo a la voz angelical de soprano de Liv Kristine, que me parece una vocalista muy superior a su compañero.

En “Lorelei” y “Aœde” Raymond se hace cargo de las canciones, y su compañera realiza los coros, siendo la primera más animada y con energía, me parecen buenos tracks que mantienen el elevado nivel, pero no son de mis predilectas. Lo que si demuestran estas canciones es que “Aégis” no es un disco agresivo, sino que va por otros derroteros, la música describe un paisaje invernal y sombrío, como sucede en “Bacchante” y “Poppæa”, donde la noruega eleva un poco el timbre de voz, como la sirena que es y demuestra un talento que potenciaría y desarrollaría años después, en sus próximas bandas y en su carrera solista.

Pero lo que hace que “Aégis” se lleve la máxima puntuación son canciones como la bellísima “Angélique” cuya letra trata sobre el personaje del poema épico caballeresco “Orlando Furioso” de Ludovico de Ariosto y que el mismísimo Miguel de Cervantes parodiaría en su mítica obra El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, en el episodio de Sierra Morena donde el héroe enloquece por el desdén de su amada Dulcinea del Toboso, parodiando la locura de Orlando por el desdén y la infidelidad de su amada Angélica. La letra de la canción está en inglés medieval y es fantástico porque se luce Liv, creo que los temas mejor logrados son los que canta ella, mi favorito junto a “Cassandra”.

Aunque “Venus” tampoco tiene nada que envidiarle, la letra en latín es impresionante, más siendo un idioma tan difícil de comprender, aquí ayudaron los estudios de ella en Literatura, porque casi nadie habla esta lengua muerta en la actualidad. “Venus” es la versión romana de la diosa griega Afrodita, célebre por su belleza, casada con Hefesto (el dios herrero) y amante de Ares, dios de la guerra. Además de ser la madre del conocido Eros, alias “Cupido”. A pesar de que la música es sencilla y más ambiental, se ajusta a la perfección con el desempeño a las voces de la señora Espenæs, una canción brillante y de las más memorables del disco.

La balada “Siren” es un tema que hasta el día de hoy la noruega interpreta en vivo y es que es una auténtica delicia para los oídos; los teclados le dan un aire trágico y dramático al tema. Una canción conmovedora, épica y hermosa. Recordemos que la sirena a la que se refiere no es la adorable criatura pelirroja que tenemos en nuestro imaginario colectivo gracias a las adaptaciones cinematográficas de Disney. Las sirenas originales aparecen en La Odisea de Homero como criaturas maléficas y terribles, mitad mujeres y mitad aves. Su objetivo era atraer a los marineros con su canto hacia las costas para que escollaran sus embarcaciones y causarles la muerte, algo que el héroe griego Odiseo evitó ordenando a sus compañeros que lo aten al mástil para poder oír su canto.

La cuestión es que “Aégis” es un disco que me impresionó no solo por su apartado musical, sino por el lírico, una auténtica obra de arte que perduró a través de las décadas y cuyo valor radica en la originalidad y la creatividad. Aquí están los orígenes de Liv Kristine como vocalista y se nota que desde jovencita ya era versátil para cantar, lo suyo es un talento natural porque nunca recibió formación clásica, pero sabe transmitir sentimientos y emociones a flor de piel, parece un ángel, una cantante que es inimitable y por eso es dueña de una gran personalidad.

A su vez, las canciones forman un amalgama coherente de metal gótico impregnado de romanticismo, con aires tristes, densos pero luminosos, un álbum ideal para escuchar en otoño o invierno y que recrea a la perfección las vidas de los personajes literarios y mitológicos. La fusión entre historia y literatura suele dar buenos resultados y esta no es la excepción, se nota el trabajo arduo y la profesionalidad de Theatre of Tragedy, pocos grupos son capaces de hacer algo a nivel lírico y conceptual, como los noruegos de Stavanger. Una obra maestra del metal gótico, un clásico atemporal que recomiendo a todos los amantes del estilo.

Puntuación: 10/10.

Raymond I. Rohonyi - Voz y letras
Liv Kristine Espenæs - Voz
Frank Claussen - Guitarras
Tommy Olsson - Guitarras
Lorentz Aspen – Teclados, piano
Eirik T. Saltrø - Bajo
Hein Frode Hansen - Batería

Sello
Swanlake Records