Symphonity - King of Persia

Enviado por Marcapasos el Dom, 16/10/2016 - 23:38
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1. King of Persia (09:06)
2. The Choice (04:15)
3. In the Name of God (04:11)
4. Flying (04:38)
5. A Farewell That Wasn't Meant to Be (06:33)
6. Children of the Light (07:08)
7. Siren Call (02:54)
8. Live to Tell the Tale (06:32)
9. Unwelcome (05:14)
10. Out of This World (02:32)

A veces los proyectos, de cara al futuro, no salen como uno quiere, y, con el avance de los años, los planes pueden malograrse. Hay quien acaba forjando su propio y sorprendente resquicio de luz de entre la oscuridad, y, respectivamente, hay quien no goza de esa dicha.

Esa es, básicamente, la situación por la que ha pasado la banda de Power Metal Symphonity. Tras lanzar, en el año 2008, un disco tan excelente como lo fue Voice from the Silence (con Olaf Hayer al micrófono, ni más ni menos), e incluso antes con el disco Goddes of Revenge (álbum de lo más recomendable, también), de cuando aún se hacían llamar Nemesis, lo que vino a posteriori fue el silencio. La música calló muchos años para los checos debido a ciertos problemas y percances, a destacar el trágico y repentino fallecimiento del bajista Tom" Čelechovský en 2012.

Mucho ha pasado desde entonces, y parece que, por fin, Křivák, Hoffmann y compañía vuelven a la carga para demostrar cuánto merece la pena echarle un ojo a la escena Power de la República Checa, y qué mejor que con el disco que os presento a continuación, King of Persia, el cual salió al mercado el pasado 23 de septiembre.

Una portada tan magnífica, obra de Andreas Marschall, y una brillante producción dirigida por Sascha Paeth ya parecen suficientes puntos de partida para dejarnos caer a gusto en lo que propone este álbum. Sin embargo, hay más sorpresas preparadas por el grupo, a destacar que Olaf Hayer no estará solo como vocalista del disco, pues, a modo de co-cantante, contaremos con otro voceras de nivel como lo es Herbie Langhans, quien ya forma parte de Symphonity de forma oficial (Sinbreed, Avantasia, Beyond the Black… este hombre parece estar en todo hoy día), lo cual, tal y como veremos, dará lugar a una mixtura interesante durante la escucha, adaptándose cada tema a las características propias de cada vocalista. Una jugada certera, sin duda.
Por su parte, las percusiones han corrido a cargo de Marthus (Craddle of Filth, Masterplan), mientras que el bajo hace aquí lo suyo de la mano de su recién estrenado bajista Ronie König.

Uno se da cuenta de encontrarse ante un trabajo cuidado y muy bien planteado cuando hasta la propia banda ha percibido lo satisfactorio que ha de ser abrir la carátula del CD y disfrutar del libreto mientras empieza a sonar en el equipo la homónima introductoria King of Persia, tema que ha nacido para ser de las más grandes composiciones de Symphonity junto con Evening Star y Gates of Fantasy. Olaf y Herbie presentan, en un excelso dueto acompañado de la invitada honorífica y mezzo-soprano checa Jana Hrochová, una larga canción repleta de épica, grandes orquestaciones, envoltura arabesca, una musicalidad e instrumentales de lo más compactos y elementos progresivos (muy al estilo Kamelot en dicho aspecto). A esto se le llama comenzar por todo lo alto, ¡sí, señor!

A partir de entonces, Langhans y Hayer se turnarán simultáneamente para cada canción, empezando por The Choice, muy positiva a nivel ambiental y con un Herbie Langhans que demuestra por qué es de las cabezas más visibles del panorama Power Metal ahora mismo, dando paso, así, a In the Name of God, en la que, gracias a la ejecución base del teclista Ivo Hofmann, Olaf Hayer se alza con soltura y elegancia, dejando muy en alto una canción que bien recuerda a los suecos extintos de Dionysus.

Más power-germánica (con mucho tinte finés) se presenta Flying con sus agudos punteos de guitarra y su sólido temple instrumental, lo justo para bajar los humos con la gran balada de turno, A Farewell That Wasn't Meant to Be, descorazonadora y realmente triste. Con unas melodías y lírica (escrita por Ivo Hofmann y –apostaría- dedicada al difunto ex-bajista de la banda) aplastantes, es un puntazo que la canción cuente con la voz de Hayer, perfecta para la ocasión y la evocación de ese sentimiento que viene con esos “adiós” que, desgraciadamente, ocurren en la vida.

Y tal cual nos volvemos a levantar con la luminosidad purificadora de Children of the Light, Power Metal con aristas barrocas y sinfónicas en estado puro. Todo un gustazo su cabida dentro del disco, con esa ominosa y mayoritaria parte sinfónica que la caracteriza (sobresaliente técnica como de Libor, tanto en las guitarras rítmicas como en las solistas) y esa bonita forma de rememorar la faceta más neoclásica y hermosa del Voice from the Silence.
Tal vez pareciera arriesgado presentar tan pronto otra balada, Siren Call, más breve en esta ocasión. Totalmente acústica, ciertamente consigue nivelar el equilibrio y ritmo del álbum, además de hacerse valer con su lindeza minimalista y la representación musical de cómo es navegar sin rumbo a través del inhóspito mar.

Siguiendo con el sendero propuesto, puede que Live to Tell the Tale no alcance a ser tan destacable como sí lo puede una buena tanda del compendio, pese a lo cual no deja de ser un muy agradable y dichoso ejercicio de Metal Melódico.
En la recta final aumentamos las dosis de adrenalina con Unwelcome, segundo y último dueto entre Hayer y Langhans en un track que destila mucha esencia Stratovarius y que gana bastantes enteros gracias a uno de los mejores estibillos del long play.
El CD toca su fin en el epílogo instrumental Out of This World, el cual, por parte del servidor, sí que sobra un poco dentro de lo que es el producto final, pues, llegados hasta aquí, pareciera que poco tiene que decir.

Tal vez King of Persia no alcance las mismas cotas que Voice from the Silence. Pero he de decir que, en ocasiones, las comparaciones son cuanto menos odiosas, y este es uno de esos momentos, pues estamos ante un disco de una banda que vuelve a demostrar su gusto exquisito a la hora de crear Power Metal (esta vez más orientado hacia lo meramente melódico y menos a lo sinfónico y neoclásico, todo hay que decirlo), y que, por ende, son de las figuras más visibles de la escena checa junto con otras excelentes bandas como Eagleheart y Salamandra.

King of Persia no es una obra complicada de escuchar en lo absoluto, ni tampoco lo será abrazar el disfrute al que nos invita, aunque sí serán unas cuantas más las escuchas necesarias para vislumbrar sus recovecos, lo que hay más allá del telón y las cuerdas, todo el cariño y pasión que condecora todo él.
Symphonity cumplen con lo que se esperaba de ellos y han creado un disco, nuevamente, elaborado y muy cuidado a nivel de producción, aunando el poderío de ese Power Metal bombástico y convincente que les creó un nombre hace ya sus años, mejorando todo lo posible y oteando las nuevas perspectivas que ofrece el horizonte de la que es una carrera que, de seguro, volverá a dar lo suyo próximamente, y, espero, que en lo más breve posible.

Cuatro cuernos medios (8.4/10) para este señor disco de Symphonity. Power-adictos, no os lo penséis dos veces y disfrutad del viaje, lo merece.

Libor Křivák / Guitarra, teclados adicionales
Ivo Hofmann / Teclado
Olaf Hayer / Voz
Ronnie König / Bajo
Martin Škaroupka / Batería
Herbie Langhans / Voz

Sello
Limb Music