Sweet - Sweet Fanny Adams

Enviado por Wertherr el Lun, 10/05/2021 - 20:07
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1. Set me free (Scott)
2. Heartbreak today (Brian Connolly, Steve Priest, Andy Scott, y Mick Tucker)
3. No you don't (Mike Chapman, Nicky Chinn)
4. Rebel rouser (Brian Connolly, Steve Priest, Andy Scott, y Mick Tucker)
5. Peppermint Twist (Joey Dee, Henry Glover)
6. Sweet F.A. (Brian Connolly, Steve Priest, Andy Scott, y Mick Tucker)
7. Restless (Brian Connolly, Steve Priest, Andy Scott, y Mick Tucker)
8. Into the night (Scott)
9. AC-DC (Chapman, Chinn)

Las nueva pistas

Ávidos de éxito, los británicos estaban dispuestos a hacer cualquier servicio para alcanzarlo, así fue que cuando se les presentó la oportunidad de ser dirigidos en gran parte por el productor Phil Wainmann y el grande dueto compositivo formado por Nicky Chinn y Mike Chapman —autores de muchos de sus éxitos—, no titubearon un segundo y en sus manos se pusieron para grabar estilo "booblegum pop" que les reportó notoriedad con las canciones Funny funny y Poppa Joe. En el 1972, sucedió la decisión de ataviarse de harapos glam siguiendo el estilo de su pionero y coetáneo Marc Bolan(T Rex), con cuáles, a su vez, consiguieron colocar en las listas de éxitos, los sencillos "poperos" reforzados de actitud Little Willy y Wig Wam Bam. Y ya en el 1974, tomaron las riendas de su proceder para acaecer la metamorfosis sónica más significante de su carrera, encauzándolo hacia su sonido clásico de rock duro caracterizado por coros agudos estilo Queen que ya se dejan divisar en este Sweet Fanny Adams que fue publicado el mismo año que su exitoso Desolation Boulevard que también contiene títulos aquí incluidos; 1, 3, 6, 8, 9, cuyo título es un argot que significa "nada en absoluto" que fue originado cuando sucedió el brutal asesinato de la susodicha niña de 8 años a finales del siglo XX, y que con el paso de los años ha ido adquiriendo otros diferentes cada cual más morboso y perturbador...

En su aparición, como es costumbre en los escépticos aristarcos que menosprecian singles chicle pese a que luego se derramen repitiéndolos en su más estricta intimidad..., no pudieron dar crédito a lo publicado, pues, necios ellos, hundidos en absurdos prejuicios, descreyeron su capacidad para componer música hard rocosa, hasta que de forma irremediable, cayeron rendidos a los pies del resultado de Sweet funny Adams..., el cual entraña melodías memorables de buen acabado influenciadas por diferentes estilos de ejecución mañosa, cuyos instrumentos equilibrados bien definidos suenan merced a la producción bruñida de Phil Wainman.

Así es que aparece aura heavy en el clásico Set me free que corre como centella hasta el final con el gran Brian Connolly desenvolviéndose con actitud —cosa que deja grabado durante todo el transcurso de la obra—, sombra de The Who en el mediotiempo dinámico Heartbreak today, el cual entraña estribillo largo y pegadizo —de aquellos que a la primera se pegan y de facilones tachan los desjuiciados sin antes reparar a observar la dificultad que supone componer tales cosas que no son baladí...—.

La oscuridad en la perfecta No do you don´t interpretada por S. Priest, cuyo desarrollo transcurre sin prisa, pero sin pausa surgiendo coros ciertamente sombríos —¡gran tema!—. Dejo rockabilly de ritmo espasmódico en Rebel Rouser cuyo sonido inicial se asemeja al de Something else del gran Eddie Cochran, en que demuestran habilidad para adaptarse a otros sonidos y aparece la voz secundaria de S. Priest que es un calco de la de Tim Curry en la película de culto The rocky horror picture show. La versión del twist Peppermint Twist de Joey Dee and the Starliters reforzada de energía que es un acierto. El tema homónimo, el más particular y extenso de todos; corre rauda, envuelta en cierto halo espacial misteriosos quiebros de ritmo mediante. Elegancia mesurada espolvoreada de cierto toque oscuro en su estribillo compuesto por coros que evocan a los de los futuros Van Halen, se presenta en la sugerente Restless, interpretada con convicción, una vez más, por S. Priest —temazo—. Otra que me deja despampanado es la rockandrollera Into the night, cuya fanfarrona interpretación de Connelly la hace irresistible. Y para sellar tan amena experiencia AC/DC, un rock sesentero vacilón que hace mover los pies hasta despernarse.

Obra imprescindible en la trayectoria de Sweet, cuya aportación e impronta ha quedado, a mi capote, algo rezagada con injusticia en la esfera del glam. Dicho lo cual, gran disco ameno y encantador.

Brian Connolly – voz principal
Steve Priest – bajo, voz principal (canción # 3, 7), coros
Andy Scott – guitarra eléctrica, coros (canción # 8), coros
Mick Tucker – batería, coros

Sello
RCA