Sunn O))) - Dømkirke

Enviado por MetalPriest el Sáb, 29/12/2018 - 18:58
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1. Why Dost Thou Hide Thyself in Clouds?
2. Cannon
3. Cymatics
4. Masks the Ætmospheres

Sunn O))) son de esa raza de bandas que todo dios conoce pero que muy pocos escuchan… y no es de extrañar, porque esta enésima agrupación de O'Malley es sin lugar a dudas la más desafiante, espesa y jodida de comprender en la que jamás estuvo. Mira que a Stephen le debemos Thorr's Hammer, Burning Witch, Khanate y Gravetemple. Todo proyectos de doom, funeral doom y drone… con lo que se comprende que cuando Stephen O'Malley y Greg Anderson estudiaban juntos y descubrieron a Earth, ese lento y fúnebre zumbizo que convocaban los de Dylan Carlson, les tuvo que pasar factura… imbuir algo en sus corazones… ¿qué sería? ¿La magia del sopor del drone? ¿El gusto por la lentitud en la música pesada? ¿El brutal timbre de las guitarras pasadas de grabes y reverv? Tal vez todo eso. Tal vez nada que ver; siendo en su lugar una motivación más visceral y difícil de empatizar… No lo sabemos.

El caso es que llegado el momento, Sunn O))) parecían tener la hegemonía de entre todos proyectos de O'Malley y Anderson. Y… tal vez, posiblemente la etapa de Sunn O))) más mítica sea la del 2004 en adelante, cuando Attila Csihar comenzó a colaborar con los americanos. Y de todo ese período (que por fortuna se extiende hasta este 2018), posiblemente lo que conoce más el personal es su Monoliths & Dimensions (2009), pero por seguro, lo que más me atrapó de esta gente es el Dømkirke, al menos de primeras… Y es que yo esperaba algo no muy distinto al Monoliths o a cualquier track de ellos que me hubiera escuchado en el pasado. Y aún por encima, siendo en directo (con todos los problemas de sonido y ejecución que suele traer.

No en vano, Sunn O))) tuvieron el tremendo tino de llevar a cabo la grabación de su Live Album en una iglesia. Para ser más concretos… en una catedral. La de Johannes, en Bergen (Noruega). Así es como se consiguió este sonido tan mágico, envolvente y tenebroso. Y… así de paso, es como se tituló el trabajo: Dømkirke (Catedral en noruego, sin más). Así que el problema del sonido “solucionado”, ¿verdad? Más que eso: el posible punto débil pasa a formar parte de los puntos más fuertes. Por otro lado, el públido: que estimo que no fue muy numeroso, o como poco, resultó ser extremadamente respetuoso. Porque lo más que se escucha de ellos son unos sobrios y nada desmedidos aplausos. Ya. Ni chillidos, ni vítores ni silvidos ¡Que estamos en una misa, cojones! Tremenda atmósfera… muy, muy bien escogido el lugar y el tratamiento de la velada.

Por otra parte, hay que añadir también sobre Dømkirke que ni una sola canción sale de sus discos de estudio. Es más: creo que todas salieron adrede para este directo. Desde luego, no pude encontrar ninguna de las canciones del set-list en otro material de Sunn O)))… por lo que convendría tener este Live Album un poco también como “un disco más” de la banda, no se si me explico… después de todo, se presenta material nuevo y completamente a la altura de lo que venían trayendo ya en discos anteriores (como la saga White, por ejemplo…).

Probablemente, lo que más me llegó a viciar de este material desde el primer momento, fue cuando le di la primera escucha. Esos primeros quince minutos de escucha… Recuerdo que era de noche y Agosto, que estaba solo en casa y ya metido en cama, cuando decidí darle al play al Dømkirke. Esperaba que de repronto arrancase una guitarra distorsionadísima y que en todo el metraje del documento no me abandonase jamás. Esperaba… un Monoliths & Dimensions, supongo. Pero no sucedió tal cosa. En lugar de eso, un silencio posterior a los aplausos iniciales inundó la habitación. Esperaba con tanta curiosidad el comienzo que esta pasó a ser suspense, casi ansiedad… y ¡tas! Sin más, aparece un órgano. Un órgano de iglesia en la catedral (tiene sentido). Las notas se elevan y sostienen en el aire. Poca cosa dirían las partituras… sencillamente… el órgano suena, alargándose sobre el minutaje dibujando no un paisaje, sino una sensación más bien. Luego entra Attila, de la manera más fantasmagórica que os podáis imaginar. Parece que es ahora, cuando Why Dost Thou Hide Thyself in Clouds? arranca al fin. Yo ya había sido advertido de que Attila Csihar se mandaba una performance impresionante en este track, tal vez la mejor de su carrera, pero me negaba a creerlo. Eso fue sin dudas un craso error… así que ahí estaba yo, estremeciéndome en el lecho, con los ojos como platos y el corazón latiendo violentamente. “Y yo que pretendía dormir...” pensé entonces. Sencillamente es tremendo; me refiero al poder, la mística y la fuerza de la voz del húngaro, quien es capaz de conquistarnos acompañado tan solo de un órgano minimalista (y no obstante GLORIOSO). Fue escuchar esta pieza, esta sencilla pieza que no sería equivocado tildarla de “introducción” a pesar de configurar la cuarta parte de la duración completa del álbum, y ya supe desde ese momento que estaría unido a la música de Sunn O))) fuertemente. Con pasión.

Se hace el silencio. No hay ni aplausos. Supongo que todo dios estaba con el corazón en la mano y los ojos vidriosos contemplando el espeluznante espectáculo… y al fin, entran las guitarras, acompañadas de teclados. Es Cannon, otro temazo enorme de los de O'Malley, donde no puedo evitar hacer mención de los brutales riffs de guitarra y ese “chasquido” que se perpetra con ellas, dando cuerpo y solidez a la pieza. El viento parece correr dentro de la catedral; gélido y acompañado de una trompeta enferma… así se va desarrollando Cannon. Lo repetiré una vez más: sencillamente espeluznante. Evoca sensaciones que… sencillamente no tienen nombre en diccionario alguno dentro de la lengua española. Al llegar Cymatics, no puedo evitar recordar con incredulidad que están en una catedral noruega, lo digo porque Sunn O))) están sonando más macabros y malévolos que los malditos Immortal, pareciera que un poseído se estuviera riendo desde el púlpito en medio de una misa negra con intención de corromper el lugar sagrado. Sunn O))) saben cómo resultar inquietantes, intensos… y no menos peligrosos. Más de lo mismo con Masks the Ætmospheres, que es el último track del Dømkirke, y que continúa exhibiendo ese drone tan atmosférico, siniestro y de invierno nuclear que tanto me esfuerzo futilmente por describir. Pareciera que este álbum se ca descalabrando poco a poco con el minutaje, desde el primer corte hasta el último; como yendo del orden al más absoluto caos en cuatro sencillos pasos. En poco más de una hora. Es tan gradual y sutil que resulta imperceptible pero… así es.

Se que no es el material más famoso de Sunn O))), y que estos señores no gozan de demasiada popularidad por estos lares. Pero aquí queda mi más sincera recomendación. Que no se tome como un disco a ponerse para pasar el rato, sino para permanecer en silencio e inmóvil, preferiblemente solo y a oscuras. Con predisposición… pero no para mover el pie o la cabeza, sino para sentir. Hablo de dentro de nosotros, de experimentar sensaciones extremas y gozar con las texturas y atmósferas brindadas por O'Malley y los demás. Pido a los curiosos profanos ese esfuerzo. En cuanto a los fans de Sunn O)))... ¡Que opinen! Y que si no conocen este trabajo que prueben con él porque si ya hay simpatía previa por estos mastodontes… ¡poco puede salir mal de la intentona!

En mi opinión, se trata de un material muy intenso. Ya solo por la interpretación de Attila Csihar se merecería cinco cuernos, pero teniendo en cuenta que el drone es una música tan complicada, indigesta y difícil de asimilar para el personal… le pondremos unos cuatro cuernos globales al Dømkirke. Un 8,5.

Greg Anderson: guitarras y bajo.
Stephen O'Malley: guitarras y bajo.

Músicos Invitados:

Lasse Marhaug: electrónica.
TOS Nieuwenhuizen: guitarras.
John Hegre: guitarras.
Steve Moore: órgano.
Attila Csihar: voz.

Sello
Southern Lord Recordings