Sunn O))) & Boris - Altar

Enviado por MetalPriest el Mar, 21/05/2019 - 13:56
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1. Etna
2. N.L.T.
3. The Sinking Belle (Blue Sheep)
4. Akuma No Kuma
5. Friend Eagle Mind
6. Blood Swamp

Estamos entrando en terrenos resbaladizos, compañeros. Nos disponemos a hablar de una rareza que supo cautivar a miles de melómanos y que, a su vez, hermanó a seguidores de bandas tan distintas como Sunn O))) y Boris. O mejor dicho: Boris y Sunn O))). Porque veréis: allá por el 2006, los miembros de ambas agrupaciones decidieron juntarse para componer juntos. El clásico “A ver lo que pasa” ¿no? Y lo que pasó, es que la dupla O’Malley/Anderson y el trío Wata/Takeshi/Atsuo conformaron un quinteto bastante versátil que supo no-limitarse más allá de la lentitud que caracteriza a ambas agrupaciones, sobre todo a los americanos. De este aquelarre, salió el Altar.

¿Pero sabéis qué más sucedió para alcanzar la conformación total de este álbum? Que hubieron más músicos colaborando; como por ejemplo dos miembros de la banda Earth: Dylan Carlson y Joe Preston (este último, también relativo a Melvins). También Kim Thayil de Soundgarden, la cantautora Jesse Sykes y algunos más. Tanto es así el trabajo conjunto de este disco, que sobra matizar que ESTO NO ES UN SPLIT. Es un álbum de colaboración entre dos bandas y varios músicos más. Un proyecto puntual que… a día de hoy, más de una década más tarde de su lanzamiento, no puedo evitar contemplarlo como un rotundo éxito que además envejece fenomenalmente.

Por un lado, se junta el drone metal más puro, ortodoxo y denso de Sunn O))), y por el otro, tenemos una mezcla de elementos musicales que caracteriza a los japoneses Boris (quienes no dudan en jugar con el rock, drone, stoner, noise, psicodelia, experimental… lo que sea). No negaré, que de quienes se advierte mayor personalidad o esfuerzo en esta obra, por razones obvias, es de Boris, por su eclecticismo musical tan característico. Pero he ahí la gracia: que también se distingue la mano de obra de los Sunn O))). Y añadiré más: existen ciertos momentos musicales en los tracks en los que O’Malley y Anderson son los compositores mayoritarios, que suenan un poco a como sonaría algo más tarde el famoso (o infame) Monoliths & Dimensions. Y es que es así de importante el Altar de Boris y Sunn O))): representa un poco el momento musical de ambas bandas, lo conjunta con los aportes especiales de unos cuantos invitados más, y a su vez, es un álbum plagado de texturas, paisajes, atmósfera y belleza. Podría decirse que Altar es un trabajo asequible tanto para los seguidores de Sunn O))) como para los de Boris, pero… sin duda, lo es tanto más para los seguidores de O’Malley, quienes estaban acostumbrados a un drone metal excesivamente arquetípico, carente de percusión y demasiado deudor de los pioneros Earth.

Entrando un poco más al detalle de Altar, me gustaría (primeramente) matizar un dato del disco que quizá os haga entender un poco mejor cómo está estructurado el álbum: Cada canción tiene su line-up, su(s) compositor(es) principal(es) y músicos invitados. No hay dos canciones con el mismo line-up; incluso repitiendo en músicos, estos cambian de instrumento de un tema a otro. Por lo que la variedad, aun estando hablando de drone, se hace palpable. Otro detalle a comentar, es que hay diferentes ediciones del Altar que incluyen diferentes bonus tracks. Hay una concretamente que contiene un segundo CD (o tercer vinilo), que incluye una canción donde Sunn O))) y Boris tocan veintiocho minutos bajo el liderazgo de Dylan Carlson (Earth). Esta canción se llama Her Lips Were Wet With Venom. Yo personalmente, me centraré en la versión estándar, que es la que tengo, y además, es la más asequible y común de todas por razones obvias.

El Altar, de 2006, arranca con Etna, canción que de primeras, obviando la percusión, podría estar perfectamente firmada por Sunn O))) ¿Pero qué pasa? Que la batería de esta Etna (gracias Atsuo, gracias por esto), es impagable. Es capaz de mantener la canción en un continuo clímax desde entrados en el minuto tres, hasta su desenlace. Mientras, un océano de distorsión se abre paso por nuestros tímpanos hasta lo más profundo del cerebro, provocando una experiencia sensorial impactante. Remarcable el pasaje que se abre paso a eso del minuto seis, el cual viene siendo la segunda firma de Boris en esta opening (la primera, sería la percusión, of course).

N.L.T. vendría siendo una suerte de interludio ideado por Atsuo con la ayuda del contrabajista Bill Herzog. Un pasaje de lo más tétrico y misterioso que nos conduce inexorablemente hasta la bella The Sinking Belle (Blue Sheep). En esta ocasión, O’Malley toma el piano (fenomenalmente) mientras Boris y la señorita Jesse Sykes se hacen cargo prácticamente de todo lo demás. El resultado final es una canción lenta, narcótica… casi digna de un sueño… o de los Ulver del Blood Inside o del todavía (por aquel entonces) no nato Shadows Of The Sun.

La experiencia de Altar se vuelve más surrealista todavía (si cabe) con Akuma no Kuma, ¿por qué? Pues porque aquí ya la atmósfera se hace pesadísima con un sinfín de elementos musicales y una voz distorsionada a base de vocoder (Joe Preston) hace su aparición. Pareciera que un grupo de alienígenas se hubieran puesto a hacer drone en su OVNI con cierto estilo wagneriano. Detalle a tener en cuenta los teclados que salen a flote en los minutos 3:30 y 6:15, que son muy Sunn O))) y además, parecen profetizar un poco lo que escucharíamos en su M&D de 2009. Casi ocho minutos de poderío y pesadez dignos de otro planeta.

Fried Eagle Mind parece querer volver en cierta medida, a la narcótica paz y sosiego de The Sinking Belle (Blue Sheep), salvo por la diferencia de que en esta ocasión Sunn y Boris tejen un sutil halo de misterio e intriga que cubre todo el track. Y… además, Wata al fin toma el micro para cantar. Realmente pareciera que pretende dormirnos con sus arrullos… pero todo lo demás nos dice que no debemos, que es una trampa. La situación se mantiene así hasta que, en el tramo final del corte, una espesa nube de distorsión llega sobre nosotros y lo eclipsa todo, tornando el efecto sedante en un mal viaje de LSD. Finalmente, Sunn O))) parecen volver a tomar la batuta en la canción Blood Swamp; que viene a ser una canción más drone metal arquetípica, aunque no anda falta de sus pequeños elementos experimentales, efectos de sonido y pinceladas musicales varias. Quince minutos de despedida que se van alargando hasta el infinito con un genio musical tremendo.

Sé que esto, a pesar de estar calificándolo como una obra “accesible”, no lo es en términos absolutos. Pero… dentro del drone… sí que lo es. Y además de accesible, es sensacional: una obra compleja, llena de capas, atmósferas, variedad y experimentación instrumental. Y junto con todo esto, se sobre-entiende una compenetración tremenda. No solo entre los 2+3 de Sunn O))) y Boris, sino entre estos y los demás músicos de sesión y los encargados de mezclar y producir todo este sindiós. Por tanto, es lógico y legítimo reconocer que el Altar es, en cierto modo, una sobresaliente demostración de lo que puede llegar a ser el drone metal en las manos adecuadas. Vamos: puro disfrute, hipnosis y locura.

Cinco cuernos pelados para Altar. Sinceramente: no se si es una obra maestra (yo diría que no), pero sí que es un álbum sobresaliente sin pega alguna. Un 9 que se lleva este trabajo conjunto entre los estadounidenses y los japos. Seguro que me dejo muchas cosas en el tintero en esta reseña, pero es que sencillamente… Altar es un trabajo que se hay que escuchar. Y hay que escucharlo con predisposición y, a ser posible, solo y varias veces. Aunque puede que esto último ni haga falta para disfrutarlo, sobre todo si uno se lo toma en serio para introducirse en el mundo de estos cinco enfermos.

Sunn O))):

Greg Anderson: guitarras (tracks 1, 6), bajo (tracks 3, 5) y teclados (track 4).
Stephen O'Malley: guitarras (tracks 1, 5, 6), piano (track 3) y teclados (track 4).

Boris:

Takeshi Ohtani bajo (tracks 1 y 6) y guitarras (tracks 1, 3, 5 y 6).
Atsuo Mizuno: platillo con arco (track 2), batería (tracks 1, 3 y 4) y Gong (tracks 2 y 6).
Wata: guitarra líder (track 1), guitarras (tracks 3 y 6), efectos de guitarra (track 3), guitarra (space) (track 5) y voz (track 5).

Músicos de Estudio:

Adrienne Davies: batería (track 3).
Troy Swanson: teclados (tracks 4 y 5)
Randall Dunn: teclados (track 4) y efectos (track 5)
Mell Dettmer: teclados (track 4).
Jesse Sykes: voz: (track 3).
Kim Thayil: guitarras (track 6).
Joe Preston: voz de vocoder (track 4).
Phil Wandescher: voz (track 3).
Bill Herzog: contrabajo (track 2), voz (track 3), percusión (track 4).
Rex Ritter: teclados (track 6).
Tos Niewenhuizen: teclados (track 4, 5 y 6).
Steve Moore: trombón (track 4).

Sello
Southern Lord Recordings