Stratovarius - Eternal

Enviado por Marcapasos el Dom, 13/09/2015 - 22:53
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1. My Eternal Dream (06:04)
2. Shine in the Dark (05:05)
3. Rise Above It (04:26)
4. Lost Without a Trace (05:28)
5. Feeding the Fire (04:12)
6. In My Line of Work (04:19)
7. Man in the Mirror (04:43)
8. Few Are Those (04:11)
9. Fire in your Eyes (04:15)
10. The Lost Saga (11:39)

Ni Helloween, ni Blind Guardian, ni hostias. Los míticos finlandeses Stratovarius regresan a las andadas, y pisando fuerte como nunca.

Pocas bandas (sobre todo en cuanto a Power Metal se refiere) puede contar con una segunda juventud musical. Desde que el gordito bifacético de Tolkki abandonase las armas en defensa de la flor de lis, y Timo Kotipelto y Jens Johansson continuasen con el liderazgo de la banda, ésta tan sólo ha sabido crecer y crecer, desde ese más que convincente “Polaris”, pasando por el estupendo “Elysium”, que nos recordó que el espíritu de la banda seguía vivo y sano, hasta “Nemesis”, que, golpeando fuerte, rompió toda expectativa con un estilo innovador, estruendoso y potente, sin dejar de ser ellos mismos.

Así es cómo llegamos al cuarto capítulo de esta nueva era. “Eternal” es el título de este nuevo disco, grabado tras el descanso que tanto merecía la banda tras la gira mundial del “Nemesis”. Todos con las pilas cargadas, apuntando fuerte, y, lo mejor de todo, manteniendo la misma formación musical que nos entregó “Nemesis”.
Y hablando de “Eternal”, qué portada tan hermosa, el verdor de su colorido, su dibujado, su esencia… la mejor tapa de su nueva temporada, sin duda.

Y, a todo esto, ¿qué alberga “Eternal” en sus profundidades?

El LP nos abre sus puertas con una auténtica bomba, "My Eternal Dream". Lo primero que sentiremos es cómo el quinteto finés nos bombardea con una afinidad y unión perfectamente compaginada y equilibrada. "My Eternal Dream" es, ni más ni menos, que una pequeña mirada a los viejos tiempos, a ese estupendo neo-clasicismo del que hacía gala la banda en sus años mozos, multitud de teclados que iluminan (ojo al instrumental, de lo mejorcito), un Kupiainen que rompe con todo, y unos Lauri Porra y Rolf Pilve, que con bajo y batería armados, dotan a la canción de un sonido prácticamente increíble. ¿Y Kotipelto? Con decir que suena todavía incluso mejor que en “Nemesis” ya lo digo todo.

Seguimos con un tema más sencillo, pero no por ello respaldado por negativas esperanzas. "Shine in the Dark" es un excelente tema de Metal Melódico, enarbolando el estilo básico que tiene todo single, pero cuya fuerza reside en su propia pasión. La manera en que canta Timo en ese estupendo estribillo está para enmarcar reverenciadamente.
Parece que Stratovarius hacen lo que sea por impresionar al oyente de nuevo. "Rise Above It" retorna de manera impulsiva a la vorágine neo-clásica (el dúo Kupiainen-Johansson demuestra ser excepcional en este aspecto), redondeando la propia canción, cual guinda, con un grandioso estribillo.
“Eternal” es, ante todo, un disco bastante variado, aspecto que veremos en un tema tan hermoso como es "Lost Without a Trace", melódico y dramático, así como mid-tempista en su mayor parte, con mucho peso en la lindeza de la guitarra acústica (otra vez, tendremos la oportunidad de retrotraernos a aquellos tiempos en el que Tolkki nos traía bellas baladas como “Before the Winter” o “Nightfall”).

Seguimos con "Feeding the Fire", tal vez una, a primeros momentos, menos interesante propuesta de Power Melódico, pero la intensidad, tanto instrumental como vocal, alcanzará las tonalidades suficientes como para conmovernos gratamente. Curiosamente, algo similar ocurre con "In My Line of Work", aunque éste track llega a convercerme mucho más. Los riffs actúan con más gracia y eficacia, y sus melodías resultan aún más empatizables, algo que siempre es necesario en este estilo.

Subimos nivelón con "Man in the Mirror", que suplirá las delicias de aquellos que disfrutaron con el estilo electrónico de “Nemesis”, estilo que la canción luce con potencia y unos coros rompedores.
El octavo track ayudará a relajar el ambiente. "Few Are Those" es una de las piezas más bellas de la colección, una en la que Johansson y Kupiainen transforman cada nota en puro polvo de estrellas (por favor, con cuánta inteligencia y conciencia musical actúan durante el estribillo).

Solventamos todo esto con la balada de turno, "Fire in your Eyes". Sinceramente, me quedo con la balada del “Nemesis”, “If The Story Is Over”, aunque ésta no se queda demasiado atrás. Timo Kotipelto logra plasmar en su voz una inusitada dulzura, mientras un hermoso piano envuelve la escena, a la vez que resurgen las guitarras con su poderío. Perfecto track para ir acercándonos al inminente desenlace… y qué desenlace…

Nos despedimos de “Eternal” de la mejor de las maneras. "The Lost Saga" es el título de esta larga canción de once minutos. ¿Es un buen tema? Bueno, esa sería una afirmación errante, pues es mucho más que eso. Es una obra maestra. Desde su comienzo corístico y respetuoso, hasta la energía de su intermedio, ese magnífico a más no poder instrumental que se avecina sobre nosotros como un huracán, y, cómo no, ese pacífico y entristecido intermezzo, mostrando a un Timo cuya voz es puro sentimiento, al más puro estilo “Destiny” o “Visons”… en resumidas cuentas, un tema enteramente épico, de principio a fin. Sin lugar a dudas, la mejor composición que la banda ha labrado desde “Elysium”, lo cual no es poco.

Y así acaba nuestra travesía.

Todos los músicos siguen demostrando su buen nivel y talento, tanto técnico como compositivo, en una obra que suena mucho más limpia, pura y potente que los álbumes que le llegan a preceder. ¿Resultado? Power Metal en su más excelsa clase.

No nos engañemos, la mayoría de los temas que aquí escuchamos son muestras simples de Power Metal. Lo mejor de todo resulta ser eso mismo, su simplicidad, siempre decorada con muchísimo cariño y sentimiento, y mucho cuidado y conciencia en su elaboración. Es genial cómo la banda se las ingenia para lograr notables y excelentes temas mediantes tan simples bases musicales, algo digno de elogio, y digno de ser un ejemplo para las nuevas y próximas generaciones de bandas que practiquen este género.

Cuatro cuernos bien puestos será mi veredicto. Stratovarius siguen ahí, atreviéndose cada vez más y más a romper con sus propios límites.

Siempre es complicado arreglárselas con una banda cuya máxima figura y cerebrillo compositivo se las piró sin vuelta de hoja. Difícil superar esa faceta que trajo una de las épocas doradas más brillantes que jamás haya visto un grupo de Power Metal. Pero, aún más complicado es lograr, con cada nueva obra, hacer no pensar a su público que de verdad existió dicha época dorada.

Por todo ello, he aquí mi brindis por los finlandeses.

Timo Kotipelto / Voz
Matias Kupiainen / Guitarra
Jens Johansson / Teclado
Lauri Porra / Bajo
Rolf Pilve / Batería

Sello
earMUSIC