Strapping Young Lad - Heavy as a Really Heavy Thing

Enviado por Garfunkel el Lun, 08/12/2014 - 01:44
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1. S.Y.L.
2. In the Rainy Season
3. Goat
4. Cod Metal King
5. Happy Camper (Carpe B.U.M.)
6. Critic
7. The Filler: Sweet City Jesus
8. Skin Me
9. Drizzlehell
10. Satan's Ice Cream Truck

Después de todo, sólo eres un trozo de carne parlante...¿y la música? Es sólo entretenimiento, colegas (Devin Townsend)

En términos musicales, la década de los noventa fue una década bastante extraña que nos trajo propuestas musicales de lo más variopintas y contradictorias. Los aficionados al rock y al metal de ésta época, por lo general, encontraron en bandas jóvenes y rompedoras la creatividad y la energía que parecían haber perdido casi todos los dinosaurios. Desde Mr Bungle hasta los Red Hot Chilli Peppers, pasando por los círculos más oscuros del death y el black metal, hasta la pseudo-intelectualidad del indie, todos nos vimos afectados por ésta vorágine de nuevas propuestas. Sin embargo, y a diferencia de épocas anteriores, lo interesante de ésta explosión musical residía en la filosofía del 'háztelo tú mismo' que llevaba a muchas bandas a trabajar más duro que nunca para poder destacar. Muchas de éstas bandas jóvenes poseían un innata creatividad y, en sus formas, parecían imitar espectros tan variados como los siempre presentes Black Sabbath o el desvarío vanguardista de Captain Beefheart. Después de una década de los ochenta, tan fantástica como inmovilista, la música de los noventa parecía volver a recuperar su espíritu creativo de los sesenta y los setenta...

Y en medio de todo el batiburrillo, un jóven canadiense llamado Devin Townsend trabajaba duramente para poder formar su propio proyecto musical. La Fortuna le había llevado al lado del guitarrista Steve Vai para su proyecto Sex & Religion, donde rápidamente ganó notoriedad como uno de los cantantes más prometedores del mundillo metálico. Tras el fracaso de Sex & Religion, y un breve paso por los Wildhearts, Devin sacaba al mercado el primer lanzamiento de lo que, a la larga, se convertiría en una de las bandas más grandes de la década de los noventa: Strapping Young Lad.

Aunque no se consolidaron como banda hasta 1997, ya que la banda empezó como un proyecto personal de Devin, su debut fue publicado dos años antes bajo el peculiar y autoparódico nombre de Heavy as a Really Heavy Thing. El mundo no estaba preparado, de ninguna manera, para la 'shitstorm' que se venía encima. La SYL contaba con un sonido peculiar y difícil de catalogar, que abusa de polirritmos, grandes efectos de producción a lo Phil Spector, blast beats, atronadores riffs de guitarra, coros sorprendentemente melódicos y pegadizos, y por encima de todo, un sentido del humor excéntrico que los diferenciaba de otras bandas "demasiado serias".

Como disco debut, Heavy as a Really Heavy Thing sienta las bases del caótico sonido que caracterizaría a la banda. Sólo hace falta escuchar los primeros compases de la inicial 'S.Y.L.' para sumergirse en una vorágine apocalíptica llena de furia, con un ritmo atronador casi thrash que culmina, sorprendentemente, en un estribillo melódico lleno de energía. Antes de que te des cuenta, ya te has dejado capturar por la infernal música de la SYL. Ya no hay vuelta atrás en absoluto. Una vez miras dentro del abismo industrial de canciones como 'Goat', de onda totalmente deudora de Pantera, y 'Drizzlehell' sabes que el infierno no es un mal lugar para vivir.

En sí mismo, Heavy as a Really Heavy Thing es un viaje lleno de anarquía, bestialidad y excesos que puede terminar abrumando y saturando al oyente. Canciones como 'S.Y.L.' o 'In the Rainy Season', con unos coros ridículos y humorísticos (July, July, July..!), se antojan como las mejores canciones de un disco brutal cuyo máximo defecto es que termina agotando rápidamente. Muchas de las canciones, como el propio Devin reconocería posteriormente, precisan de un par de arreglos o más para poder alcanzar el nivel de calidad que sí se alcanzaría en el posterior City. Disco que aunaba a la perfección la brutalidad y la melodía, y que encumbró definitivamente a la banda como una de las mejores del momento.

Pese a todo, Heavy as a Really Heavy Thing queda como el primitivo inicio de un futuro mucho más prometedor. La fuerza de éstas canciones sigue manteniéndose intacta a día de hoy, configurando un disco lleno de brutalidad autoparódica, de espíritu cuasi punk, que constituye el perfecto ejemplo del nuevo espíritu musical de la época. No será tan perfecto como su sucesor, pero éste disco aún guarda muchas sorpresas para aquellos que se aventuren en su interior. Incluso si después necesitan un par de aspirinas...

Devin Townsend: Voz, guitarra, teclados, mezclas, edición, producción, programación, arreglos, dirección artística
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Jed Simon: Guitarras adicionales ('Critic', 'Skin Me')
Adrian White: Batería
Chris Byes: Batería ('Critic', 'The Filler: Sweet City Jesus')
Chris Meyers: Teclados adicionales ('Goat', 'Skin Me')
Greg Price: Asistente de programación de batería ('Skin Me', 'Drizzlehell')
Smokin' Lord Toot: Batería ('Cod Metal King')
Stooly and E: Val Yum: Coros de Bon Jovi
Ashley Scribner: Bajo
Mike Sudar: Guitarra

Sello
Century Media