Soilwork - The Chainearth Machine

Enviado por Betrayer el Sáb, 26/01/2013 - 18:23
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Vamos hoy a por los súper clase Soilwork, banda de mención obligatoria si uno quiere hablar del género Death Sueco con mayúsculas. No fueron los padres del estilo, dicho honor recae en Entombed, At the Gates y lo últimos Carcass. Y aunque su propuesta está claramente influenciada en sus inicios por las dos últimas bandas mencionadas, poco tardaron en conseguir una identidad propia.

Tanto es así, que su continua evolución y experimentación, los llevaría a ser una de las bandas más influyentes (por no decir incluso los creadores) del Modern Metal. Siendo posteriormente ellos el patrón a seguir por formaciones del calibre de Darkane, Sonic Syndicate o Scar Symmetry entre otras.

En este tremebundo “The Chainheart Machine” ya se observa algún destello de su posterior giro musical, que tomaría más cuerpo en su siguiente disco “A Predator’s Portrait” en 2001, donde aparecen las primeras voces limpias y toman mayor protagonismo los teclados y ritmos entrecortados marca de la casa. La culminación llegaría al año siguiente con el increíble “Natural Born Chaos”, una auténtica masterpiece del Modern Metal. Increíble la fase creativa por la que pasaron los suecos a principios de nuevo siglo, pues sacaron tres de sus mejores discos de forma consecutiva, uno por año.

Unos jovencísimos Peter Wichers (21años) y Björn “Speed” Strid (22 años), se erigen como los líderes naturales del combo. El primero por su creatividad y calidad compositiva, y el segundo por su desgarradora voz, una auténtica bestia parda desde sus inicios, recordando en muchos momentos con su visceralidad y contundencia al maestro Johan Liiva (primeros Arch Enemy). Cuando más adelante amplió sus registros con la inclusión de voces limpias, se convirtió en uno de los mejores cantantes de Death Sueco de la historia, para mí sinceramente el mejor junto con Mikael Stanne de Dark Tranquillity y el anteriormente mencionado Johan Liiva.

Puestos en situación, todos preparados para el primer corte del disco, la homónima “The Chainheart Machine”, mejor que os pille sentados pues si no vais de bruces al suelo sí o sí. Temazo antológico, de los que dejan huella para la posteridad, una apisonadora de tal calibre que vas a estar esperando a que acabe el disco para volverla a escuchar. Una joya inmortal a la altura de un “Strength Beyond Strength” de Pantera, un “Refuse/Resist” de Sepultura, un “Holy Wars… The Punishment Due” de Megadeth, o un “Painkiller” de Judas Priest. ¿Crees que exagero? Vas fino colega, atrévete con ella y cuando los sesos se te giren del revés vienes y me lo cuentas con la cara de “mocion”.

Vamos a por “Bulletbeast” otro zapatazo en toda regla, si pensabas que la cera iba a ser cosa de un solo corte lo llevas claro chaval. Soilwork son jóvenes, hambrientos y aguerridos guerreros que han escuchado un millón de veces el “Slaughter of the Soul” de At the Gates y lo llevan en la sangre, así que ve preparando esparadrapo y alcohol porque hoy vas a acabar hecho unos zorros. Solo de calidad escuela Michael Amott, y muchos más que irán lloviendo a lo largo del plástico, acabamos el tema con más tralla burra. La combinación perfecta; tralla + melodía = Death Sueco.

Si el anterior solo ya sonaba “made in Amott”, qué decir del riff de entrada de “Millionflame”, sacado directamente del Burning Bridges. Pero tranquilo, Soilwork no son clones al uso (pero alguna influencia deben de tener), y la esencia propia aflora pronto con un breakout “groovie” que te hará moverte lo quieras o no.

En “Generation Speedkill” distinguimos un ramalazo a los primeros In Flames, que no habían aparecido hasta la fecha y también son parte fundamental en la historia del sonido Goteborg. Por los mismos derroteros se mueve “Neon Rebels”, más leña con trompicones intercalados, pausas “groovies” para saltar un poquito que siempre va bien estirar las piernas.

¿Todavía aguantas? Pues por poco tiempo colega porque “Possessing the Angels” te va a hacer morder el polvo, el corte más burro junto con el primer tema, caes de rodillas y a buscar tus piños en un charco de sangre. Es lo que hay, tralla maja para tipos duros. ¿La palabra redición pasa por tu mente? ¿Te vas a rajar? ¡Qué va hombre! “Machacasaurios” más duros nos hemos comido, además “Spirits of the Future Sun” nos da un relativo respiro, menos blast beat y más melodía, “Archenemística” total, un poquito Stoner incluso en el interludio del solo, que apetece y mucho.

Con “Machinegun Majesty” vuelven por sus fueros y pretenden hacerte sufrir de nuevo, más tralla parte cervicales y hacia el final dos solos apoteósicos, el primero en una onda más “Schuldinerista” y el siguiente repitiendo el patrón Stoner que tan bien les ha funcionado en el anterior corte.

Cerramos con “Room No.99” arranque Groove y volvemos a pisar el acelerador. Corte muy dinámico con otro gran solo y final a modo de fade out. Si nos esperamos unos minutos aparecerán unos siniestros violines y el sampler del arranque del primer corte del disco, para cerrar con la misma energía con la que abrieron el plástico.

Cinco cuernos, impertérritos, inamovibles e inmortales (vamos las tres “is”). Discazo imprescindible para todo buen amante del Death Sueco. Del resto de la discografía de Soilwork y de su evolución (unas veces para bien y otras no tanto), ya hablaremos en otra ocasión.

Björn "Speed" Strid: Voz
Henry Ranta: Batería
Carlos Del Olmo Holmberg: Teclados
Ola Flink: Bajo
Ola Frenning: Guitarra
Peter Wichers: Guitarra

Sello
Listenable Records