Sodom - Decision Day

Enviado por Marcapasos el Dom, 28/08/2016 - 22:00
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1. In Retribution (06:14)
2. Rolling Thunder (04:22)
3. Decision Day (04:03)
4. Caligula (04:01)
5. Who Is God? (04:35)
6. Strange Lost World (04:59)
7. Vaginal Born Evil (05:15)
8. Belligerence (04:00)
9. Blood Lions (03:17)
10. Sacred Warpath (05:34)
11. Refused to Die (04:27)

*Bonus track*

12. Predatory Instinct (04:44)

Menuda racha lleva el Thrash Metal este año. 2016 ha sido un escenario de combate continuo, tanto por parte de los más jóvenes (Crisix, Vektor, Conditional Critical, Hellbringer, etc.) como por parte de los más veteranos (Megadeth, Death Angel, Destruction, Paradox, Flotsam & Jetsam, Protector…), y eso sin mencionar los que aún están por llegar (Testament, Dark Angel, Metallica…). Vamos, que tenemos caña Thrash para dar y regalar, sobrados.

En especial, ya llevaba bastante tiempo (más del que me gustaría reconocer) queriendo echarle el guante al nuevo trabajo que recién acaba de estrenar una de mis bandas más queridas del género (incluso del Metal, en general). Os hablo, por supuesto, de la gran ‘S’ teutónica, el pecado que parió la malicia germánica: Sodom, y el que es su decimoquinto disco de estudio, Decision Day.

Quien los conoce ya lo sabe de sobras: el trío de Tom ‘destripa-ángeles’ no acostumbra a fallar, ni en directo, ni en estudio. Tal vez, en los últimos años, debamos reconocer que su fórmula ya va hacia lo más directo, hacia lo fácil y más asequible, como hemos podido ver en In War and Pieces y, sobre todo, en el reciente Epitome of Torture. Sodom pasan de engañar a la peña, o de ir vendiendo humo por ahí. Publicidad engañosa la mínima. ¿Lo quieres? ¿Te fías? Pues cómpralo, y si te va Sodom ya la fliparás con lo que contiene Decision Day. En serio, por muy previsible que sea el LP en cuestión (aspecto discutible según qué track), gozarás como si fuera la primera vez que chocas contra el arsenal de Sodom, tal y como le ha pasado a un servidor. He ahí la magia hecha Thrash del tío Tom.

Mucho podemos decir de este nuevo CD, incluso en el plano extra-musical. A subrayar portada y título del álbum.

El propio titular, Decision Day, es una alusión a uno de los más populares episodios de la II Guerra Mundial, a más concretar, durante el desembarco en las costas francesas de Normandía, el ‘Día D’, o ‘D-Day’. Tom vuelve a asir con fuerza las riendas de la temática bélica de la segunda gran guerra a raíz de la fecha del 6 de junio de 1944, en la que las fuerzas de la Alianza del Oeste desembarcan en la costa normanda para llevar a cabo la denominada Operación Overlord, la cual fue fundamental para diezmar las fuerzas de la Alemania Nazi durante su ocupación en tierra francesa, así como uno de los movimientos clave para acabar con el III Reich de Adolf Hitler.

Una temática como ésta solo podía ir respaldada por una portada como la que cubre la obra, con el Knarrenheinz ardiendo encarnizadamente entre fuego nuclear. El artista responsable de esta cubierta no ha sido otro que Joe Petagno, quien ya ha trabajado para una buena cantidad de bandas míticas del Rock y el Metal, entre las que se encuentran Led Zeppelin, Pink Floyd, Nazareth, Vader o Motörhead. En relación con éste último, imagino que no seré el único que nota un fuerte parecido entre la portada de Decision Day y la de Another Pefect Day (el uso de los colores rojizos, la presentación de la mascota del grupo en primer plano…). Para un gran fan de Lemmy Kilmister como lo es Tom Angelripper, que un genio de diseño como Joe Petagno haya trabajado para él ha sido un ‘sueño hecho realidad’.

Bueno, poniéndonos serios ya, y yendo a lo que más nos importa, el nuevo hijo demoníaco de Sodom, agárrate fuerte nada más empezar, los de Tom no son de esos que miran con cautela antes de lanzar un zarpazo. Es más, hacía años que los germanos no empezaban tan fuerte con un cañonazo de monumento tan potente como In Retribution. Una vez ha salido de ese oscuro pantano cargado de veneno, se convierte en uno de esos temas que arrasan con todo aquello que ose encontrarse a su paso. Los golpes de batería de Makka vuelven a marchar al son de la muerte entre el fuego expulsado entre Tom y Bernemann a las seis y cuatro cuerdas. Y menudo trabajo se monta tan solo este segundo sujeto, desde sus bien aguerridos riffs hasta el instante en que salta al frente del conjunto con su solo como el alocado que, de la impaciencia, no ve el momento de cortar cabezas a diestro y siniestro. Brutal, salvando las distancias –mucho- nos encontramos ante un Agent Orange moderno. Ojo, esto no ha hecho más que empezar. Within my world that I despite!

Enfriamos un poco las calderas con una pareja de temas que nos orientan, por el momento, hacia el sonido Sodom de sus últimos discos, séase Rolling Thunder esa conexión de severa agresividad digna de In War and Pieces, mientras que la homónima Decision Day enarbola la tónica más melódica que otrora hiciera Epitome of Torture. Un poco de reciclaje por ambas partes de obras anteriores, pero que nada impide que sendos tracks salgan con porte victoriosa de entre las entrañas de la música.

Atención a lo que viene ahora. Caligula es otra propuesta brutal al 100% y de Sodom al 100%. Tom ejerce el poder de su bajo en un tema marcado por una base rítmica mortal (en serio, escuchad cómo interponen Makka y Bernemann la batería y el bajo durante los puentes vocales de Tom y cómo desemboca toda la instrumental a la invocación de Lord of the dead!!.
Por su parte, Who Is God? vuelve a apostar por el riffeo potente y denso, con un papel fundamental y completamente protagonista de Tom en las voces, perfilando ese estilo oscurantista que la banda predicaba a finales de los 80’.

Así mismo, llegamos al meridiano del disco con Strange Lost World, un tema que tira más por los medios tiempos a raíz de una profundidad envolvente y oscura. Sin llegar a ser un tema flojo, ni tan siquiera mediocre, sí me pareció que luce un poco menos con el resto de tracks. Aunque valga subrayar, una vez más, otro gran solo por parte de Bernemann.

Ahora bien, lo que jamás podríamos reprochar en esta jugada son los últimos tramos del disco. Cinco canciones de Thrash Metal de una calidad abismal, comenzando con la malvada y demoníaca de Vaginal Born Evil, Thrash bañado en agrios perfumes de negrura y pinceladas de maldad.
Todo para lanzarte de cuajo en un tema capaz de tirar hacia atrás al más pintado: Belligerence, la destrucción encarnada, desde su directo y agresivo comienzo hasta el momento en que se desata el más infernal desenfreno en el que, junto a una guturalidad diabólica por parte de Tom, Makka acerca su bombo hacia el más rudo blast beat. De infarto.

Blood Lions continúa en pie de guerra, ofreciendo varias de las guitarras más afiladas y cortantes del compendio.
De este modo, pasamos a una de las composiciones más grandes del presente LP, Sacred Warpath, canción que ya se dio a conocer en 2014 a través del EP homónimo. Simple y llanamente, la manera en que ella nos va introduciendo poco a poco en su universo bélico y sangriento es abrumador, comenzando con unas bases de guitarras lentas pero de corte majestuoso y épico que, poco a poco, van acelerando su ritmo para, así, convertirse en un Thrash arrollador al más puro estilo M-16. ¿Lo mejor? Funciona de alucine en directo. Creedme, puedo corroborarlo y he vivido lo suficiente para contarlo.

Llegamos al final del recorrido. La mayor parte del panorama está envuelto en llamas, la vida parece cobrar su precio al perfilarse los primeros rayos de sol al llegar el alba. Pero los chicos de Sodom, observándote desde las lindes, te lo negarán, al menos una última vez: esto aún no ha terminado.
El disco no podría haber tenido un mejor final que Refused to Die. Con una intro en la que un narrador versa un fragmento en latín (que no augura nada bueno, valga decir), toda la armada Sodom, Tom, Bernemann y Makka, unen sus fuerzas para dar una tralla sin igual y de la que nada podría prepararnos para encararla debidamente, tal es su potencial de mil infiernos. Sin lugar a dudas, la canción más bestia del álbum, y una de las más feroces en muchos años. Vaya manera de quedarse en lo más alto, sí señor.

Angelripper y su camaradería, con su decimoquinta edición discográfica, acaban de demostrar que, aún llevando una banda que ya carga con treintaicinco años de vida a sus espaldas, continúa estando en lo más alto. Como cualquier otro grupo de Thrash actual en la que muchos juegan a ser maestros o dioses de la movida, Sodom también toman parte de ese juego campante. El problema es que Sodom ya son dioses desde hace mucho tiempo.

Con una producción sobresaliente que les ha dado, tal vez, un sonido más actual, pero muy acorde con lo que siempre ha sido Sodom, Decision Day no se contará entre sus mejores álbumes (aunque sí que me ha parecido muy superior a Epitome of Torture), ni será el mejor álbum de Thrash europeo del año (sus vecinos Protector les llevan ventaja, creo yo), y tal vez no aguarde sorpresas en todos sus tracks.
Pero también es un trabajo que se acopla de maravilla a la discografía de los germanos, y se ubica perfectamente a la propuesta que siempre han defendido. Tiene mucho esfuerzo y labor por detrás, y eso se nota en cada momento.

Si Destruction son el lado crudo del Thrash, Tankard su cara más divertida y sucia, y Kreator su faceta más agresiva, Sodom, ergo, cubren la zona más sombría y malvada. Está claro, si de verdad existe un supuesto Trono del Thrash, Sodom no están lejos de sentarse en su cobijo.
Y acaban de parir una criatura a la altura de su nombre, perfecta para machacarte el cuerpo cuantas veces haga falta. Ah, y con el volumen más alto posible. Palabra.

Sin más dilación, otorgados quedan cuatro cuernos medios (8.5/10) para Decision Day. Cita obligatoria para todo amante y seguidor de Sodom.

Tom Angelripper / Bajo, voz
Bernemann / Guitarra
Makka / Batería

Sello
Steamhammer