Smoulder - Times of Obscene Evil and Wild Daring

Enviado por MetalPriest el Vie, 19/07/2019 - 12:05
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1. Ilian of Garathorn
2. The Sword Woman
3. Bastard Steel
4. Voyage of the Sunchaser
5. Shadowy Sisterhood
6. Black God’s Kiss

Vamos a poner los puntos sobre las íes y dejar claras unas cuantas cosas: la primera de todas, es que el heavy metal no está en su mejor momento. La segunda, es que en los últimos años está en uno de sus mejores momentos. Lo sé, suena demasiado contradictorio, y no obstante es así. Porque veréis: hay muchas agrupaciones que no llenan estadios ni venden lo que vendían antaño, lo mismo que tampoco componen con la magia con la que lo hacían hace la folla de décadas, pero… hay sangre nueva en el reino. Hace unos años, se veía resurgir el heavy más arquetípico con bandas como Enforcer, Cauldron, Skull Fist, o Striker… y ahora, que parece que el camino está medio-abierto, parece que entran los platos más fuertes, o digamos… pesados. Y ahí entran agrupaciones como Visigoth, Eternal Champion, Concilium o estos Smoulder, bandas que hacen alarde de un heavy doomico, épico, solemne y de lo más evocador. Y acostumbraos a estos adjetivos porque son el sota-caballo-rey de esta crónica. No en vano, se da la situación de que estamos hablando de los canadienses Smoulder y de un movimiento revival muy especial.

Oh, Canadá… tierra prometida del metal, cuna de muchas de las más grandes agrupaciones y músicos que jamás parió el género en sus infinitas formas y metamorfosis… ¿nunca quedarás estéril de genios de la música? Sea lo que sea que nos depare desde esas tierras del Norte, hoy sólo tenemos que lidiar con Smoulder. Sólo con ellos, como si fuese poco, caray. Y es que resulta que estos personajes están petándolo con tan solo un mísero álbum de estudio. No en vano, la mayoría de sus integrantes tienen currículim en otras agrupaciones de mayor o menor éxito o… en el caso de Sarah Ann (voz), resulta que trabaja en Banger TV (el canal de metal de Sam Dunn), que quieras que no, es algo que atrae a peña y aporta cierta fama.

Por otro lado, me veo obligado a recordar esa expresión tan añeja y acertada que reza: “ten amigos hasta en el infierno”. Porque no solo hablamos de un quinteto de metal-heads mazo trves y hábiles con sus armas. No… tenemos también la ayuda de un sello como Cruz del Sur, que últimamente está acogiendo a muchas bandas “revival”. Además, está la labor de Arthur Rizk (Eternal Champion), quien se ocupó de la producción y masterización de este primerizo retoño. Rizk, aparte de haber puesto buena parte de la música de Eternal Champion y Sumerlands, es un tipo que colaboró con Cavalera Conspiracy y además les ayudó en lides relacionadas con la producción. Bueno, a ellos y a un huevo de bandas; entre ellas algunas como los míticos Cirith Ungol o a otros como Sacred Reich, Inquisition, Volahn, Power Trip y un largo etc. Y cerrando con los contactos mega-valiosos, ahí está el diseñador Michael Whelan, quien hizo el artwork que estáis viendo. Nada menos que el responsable de las portadas de Cirith Ungol y las de Sepultura (de los discos más famosos). Que… lo mismo a más de uno esto le parece una tontería, pero muchos discos entran por los ojos con un artwork acorde con lo que suena dentro, y si hay nexo… una simbiosis entre lo que se ve y lo que se oye, pues… gran parte del trabajo está hecho. Porque uno mete curiosidad y el otro termina de atrapar. Y eso nunca se debe subestimar.

Sobre este Times Of Obscene Evil And Wild Daring de Smoulder… que es por lo que estamos aquí, pues hay que decir que nos aporta un heavy/doom épico bien equilibrado en todos los aspectos. Con excelentes rítmicas, cambios de tempo, baterías bien puestas, solos minimalistas y no obstante efectivos y una valkiria guerrera al micro evocando de manera sensacional. Sin ir más lejos, ahí tienes la opening Ilian of Garathorm, que como todos sabemos… si un disco no arranca bien… complicado es quedarse escuchándolo hasta el final. En el caso de Smoulder y esta Ilian of Garathorm… cero peligro. Un temazo como la copa de un pino. Guerrero, cabalgador, intrépido y fantástico. Una sucesión de grandes riffs de guitarra (y bajo) mientras la percusión (Kevin Hester) arremete de manera marcial y mazo profunda. The Sword Woman, más melódica y pausada si cabe, se recrea de manera más lenta, como intentando meter al espectador más en el ambiente en lugar de ahogarlo con buenos late-motivs. Por contrapartida, Bastard Steel sí que te nos tira al cuello con excelentes equilibrios entre rítmicas, melodías y pasajes de claro protagonismo para Sarah Ann, quien trata ser sobre todas las cosas una front-woman evocadora y dura. Nunca endulza; siempre aporta cuero, tachuelas y espadas afiladas.

Voyage of the Sunchaser, otro temazo lleno de épica a la altura de todo lo catado previamente, lo mismo que Shadowy Sisterhood. Lo que tienen Smoulder es que se les da bien (o eso parece) el crear música equilibrada; sin irregularidades ni altibajos. Todas las canciones son del mismo estilo, salvo algún riff que se hace muy característico de algún tema en concreto. Todo fluye como parte de un conjunto, con coherencia y cohesión como arma. Times Of Obscene Evil And Wild Daring cierra con Black Gods Kiss, que viene siendo la canción “ambiciosa” del álbum, con sus más de nueve minutos de travesía Cirith-Sabbathiana aventurera. Quizá en el caso de esta última acometida, habría venido mejor un desenlace más dinámico pero supongo que la finalidad que pretendieron darle los Smoulder fue de track atmosférico para apagar el Times Of Obscene Evil And Wild Daring de manera sutil.

Smoulder se notan aprendices de Eternal Champion y también claros fans de bandas míticas como Manilla Road y Cirith Ungol, lo mismo que de las deidades Black Sabbath, pero de algún modo, se consiguieron ganar un lugar en el corazón de miles de metal-heads con un solo álbum de menos de cuarenta minutos a base de un sexteto de canciones. Esta es a todas luces otra de las claras demostraciones de que (y con esto aparco los refranes) “a veces menos es más”. No hace falta fliparse ni enroscar una y otra vez las cosas, solamente dejarlas avanzar con naturalidad. Smoulder supieron hacerlo limpiamente y con una presentación cojonuda. Esperemos que sigan así unos cuantos discos más si se puede. Cuatro cuernos y un 8 ¿Qué decís vosotros?

K. Hester: batería.
C. Wolf: guitarras.
S. Vincent: guitarras.
Sarah Ann: voz.
A. Blake: bajo.

Sello
Cruz del Sur Music