Sigh - In Somniphobia

Enviado por MetalPriest el Lun, 02/02/2015 - 00:31
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1. Purgatorium
2. The Transfiguration Fear
3. Lucid Nightmares: I) Opening Theme Lucid Nightmare
4. Lucid Nightmares: II) Somniphobia
5. Lucid Nightmares: III) L'Excommunication A Minuit
6. Lucid Nightmares: IV) Amnesia
7. Lucid Nightmares: V) Far Beneath The In-Between
8. Lucid Nightmares: VI) Amongst The Phantoms Of Abandoned Tumbrils
9. Lucid Nightmares: VII) Ending Theme Continuum
10. Fall To The Thrall
11. Equale I) Prelude II) Fugato III) Coda

Afirmar que la inmensa mayoría de la música que escuchamos procede de Europa y de Norteamérica no es ninguna demostración de atrevimiento, de igual modo que decir que la región más prolífera en Avant-Garde Black Metal está en Noruega (y Francia también) ¿Qué es lo que pasa? Que tampoco se puede generalizar de más, por eso estamos aquí, porque... no será por excepciones que se le puede sacar a cualquier afirmación categórica... En este caso, ya que hablamos de vanguardismo y black metal, podemos esgrimir el mejor ejemplo de calidad y grandeza alejado de los parajes escandinavos: la banda japonesa Sigh.

Hablar de Sigh equivale a hablar de innovación, y no hablo de la innovación que pudo detectarse entre el Master Of Puppets y el posterior And Justice For All, no no... hablo de innovación con mayúsculas: auténticas metamorfosis, experimentaciones, juegos con instrumentos, sonidos, voces y géneros musicales. Habrán comenzado haciendo black metal primitivo pero hoy por hoy son tranquilamente una de las bandas más refinadas de la Tierra. Y si su coronación ya se había dado en el 97 con su afamado Hail Horror Hail (disco que a mí no me acaba de conquistar), la culminación de su grandeza y reafirmación de su potestad llegó más fuerte que nunca con este In Somniphobia del 2012. No os voy a engañar, tíos: a juicio personal, y tratando de ser lo más objetivo posible, creo que este álbum es la mayor y más grande creación de Sigh. Su obra maestra, vamos... y por supuesto que no me limitaré a gritarlo a los cuatro vientos, me pienso justificar.

Por lo que a mí respecta, en este In Somniphobia se alcanza un excelente equilibrio entre black metal y vanguardismo. Y donde digo excelente podemos ahorrarnos la humildad y poner "perfecto". Porque las guitarras a pesar de sonar blackers siempre lo hacen con un intenso enfoque melódico y virtuoso, sin pasarse con el fast-picking ni con atmósferas soporíferas, y lo mismo se puede decir de la batería y los shrieks de Mirai: suenan black, si... pero muy suavizados, aptos para la digestión de cualquier simpatizante del metal o del rock incluso. Por otro lado, ahí tenemos el vanguardismo: orquestaciones de distintos estilos y épocas, jugueteos con rock&roll, blues, folk de muchas culturas del globo, interlucios psicodélicos... ¡y lo que me dejaré en el tintero! Pero tenemos una primicia más, porque resulta que estamos también ante el disco mejor producido (y por goleada) de toda la obra de Sigh. El regreso de los nipones al sello Candlelight dio sus frutos... y al fin la música de los japos tiene un sonido acorde al nivel de sofisticación de sus partituras.

Estamos a punto de pinchar una de las mayores masterpieces de este caprichoso género. Por tanto la atención y "apertura de mente" han de ser proporcionales a la situación en la que nos encontramos, y es que nos enfrentamos a más de una hora de desvaríos experimentales, que ya es.

Pulsarle al 'Play' y que te asalten instantáneamente las guitarras de Purgatorium de forma atropellada no tiene precio, como tampoco lo tienen sus estribillos: "I... Live, You... Die, Your... life... is mine!". Sorprendentes melodías neo-clásicas, baterías machaconas... sencillamente hay que escucharla. The Transfiguration Fear sale más cabalgadora y optimista, portando armonías bastante pintorescas y una mayor carga vanguardista. Muchos momentazos nos brinda el tema de marras, pero ya cuando nos encontramos con el triple duelo guitarra/saxo/teclados... definitivamente nos damos cuenta de que los diez minutos que llevamos escuchados no son nada más que un preludio de lo que todavía está por llover. Porque lo que nos espera ahora dentro de esta obra es otra 'obra' de 41 minutos dividida en siete partes (o piezas) bien diferenciadas. Nos enfrentamos a Lucid Nightmares:

Primeramente, abre la Opening Theme, mestizando lo psicodélico con lo terrorífico en una inquietante presentación que no me atrevería a transcribiros solamente de oído. Somniphobia sigue introduciéndonos en esta laguna de terror surrealista donde los teclados, el saxo y la cítara se alzan sobre las guitarras sinuosamente. El resultado es una atmósfera pinkfloydesca, llevada al extremo de la demencia y experimentación. Como contraste, L'Excommunication A Minuit juega sus cartas con más simpatía, utilizando como armas el dinamismo y los rápidos cambios instrumentales, con los que se crea un conjunto de capas musicales deliciosas de diseccionar con las sucesivas escuchas. Al enfrentarnos a Amnesia, nuestro desconcierto se multiplica ¿es blues lo que escuchamos? Pues sí; Dr. Mikannibal nos ofrece unos fenomenales momentos de saxo, al igual que Shimichi en la eléctrica y Mirai en teclados y efectos varios. El In Somniphobia parece estar atravesando un momento muy rimbombante, y teniendo en cuenta que cada canción está siendo una sorpresa en sí misma y que a penas llevamos medio álbum... bueno, creo que queda clara su complejidad ¿no?

Far Beneath The In-Between va recuperando de a pocos el poderío blacker, pero sin renunciar a utilizar música oriental y estructuras eclécticas de vals. Se respira maldad y vanguardismo a partes iguales, ¿y saben qué? Lo mejor viene cuando Amongst The Phantoms Of Abandoned Tumbrils toma el testigo. Si ya era de sobresaliente todo lo escuchado, lo que nos ofrece este octavo track nos demuestra solo una cosa más: que Sigh es una agrupación que no pertenece a este mundo ¿Cómo se puede transmitir semejante dramatismo y teatralidad? ¿Cómo además son capaces de hacerlo con tanto refinamiento y elegancia? No lo se, pero cuando este In Somniphobia llega a Amongst The Phantoms Of Abandoned Tumbrils... sencillamente me tengo que sentar. No añadiré más. Llegados a Ending Theme Continuum, nos encontramos ante un epílogo de los mismos rasgos que el prólogo Opening Theme.

Rematado el mastodóntico conjunto 'Lucid Nightmares', Fall To The Thrall nos hace recordar más a los primeros temas del In Somniphobia como Purgatorium. Las guitarras despiden riffs de órdago y de igual modo unas melodías llenas de belleza. Para darle mate al disco, Equale nos regala ocho minutos de intachables partituras donde órgano y guitarra se baten en duelo en el ojo del huracán que es la música de Sigh. Especial mención merece el acertado uso de clavecín y también el desenlace hablado de Mirai recitando oscuramente:

"We all are cursed,
By the curse none shall ever escape,
When we find it out,
It's too late,
There's nothing we can do.

Nothing but a farce,
Nothing but a one-night dream,
Or should I say nightmare,
We know it... yes we know it,
All of us... yes, all of us...

I'm sorry but I have to go now..."

A muchos les parecerá un trabajo excesivamente pretencioso, otros... sencillamente no entenderán qué cojones está pasando cuando lo ponen a girar. Pero lo que está claro, es que este In Somniphobia es una enormérrima obra de arte. No diré que creó, crea o creará escuela porque no creo que esta música pueda fabricarla cualquiera, pero oyes... tuvo que dejar trastocados mentalmente a unos cuantos 'pillaos' de la música.

Ya lo dije unas cuantas veces: pocos grupos pueden reunir tantos estilos de música, mezclarlos con pincelada tan fina y acertada y crear un disco con tanta fuerza, tanto buen gusto... Esto es metal de terciopelo, señores. Y dudo que en la vida escuchemos una propuesta como esta (de otro grupo) y mucho menos mejor.

Cinco cuernos como cinco palacios de jade para el In Somniphobia. Un 10.0 de pleno derecho para la novena sinfonía de terror de estos alienígenas que responden al nombre de Sigh.

PD: Lo de la portada es ya para una dedicarle un texto a parte. Menudo cuadro.

Mirai Kawashima: voz, teclados, pianos, órganos, programación, sampling, grabadora, onda de radio, sítara, arpa, glockenspiel, etc.
Dr. Mikannibal: saxofón
Junichi Harashima: batería
Shinichi Ishikawa: guitarras.
Satoshi Fujinami: bajo.

Artistas de Estudio:

Adam Matlock: acordeón (track 8) y clarinete (tracks 6 y 11).
Barmanu: sarangi.
Jonathan Fisher: trompetas (tracks 8 y 11).
Hajime: piano.
Metatron: voces adicionales y narración (tracks 3 y 8), letras.
Kam Lee: voces adicionales.

Sello
Candlelight Records