Sepultura - Third World Chaos

Enviado por Hawkmoon el Mié, 24/07/2013 - 20:31
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1. Orgasmatron (Live Donington '94)
2. Slave New World (Video clip)
3. Kaiowas (Live)
4. Refuse/Resist (Video clip)
5. Territory (Video clip)
6. Crucificados Pelo Sistema (Live)
7. Arise (Video clip)
8. Dead Embryonic Cells
9. Holiday in Cambodia (Live)
10. Inner Self (Live)
11. Policia (Live Donington '94)

Nadie me flipaba más en 1995 (con el permiso de Kreator, Testament, Venom, Death o mis eternos Maiden) que los putos Sepultura.

Todo era dolor, alaridos, muerte y pecaminoso y dantesco riffeo salvajorro y tercermundista. No me tatué la "S" porque Crom no quiso.

Max y los suyos te despiertan, te abren los ojazos y nunca más vuelves a ser el mismo. Las injusticias, miles de millones, parecían más aguantables teniendo a los death-thrashers de nuestro lado.

Estaban Pantera (que te crujían las pelotas y sonaban a martillo de los dioses), Metallica (todavía con el aura de "Metal Kings", en pleno proceso pre-"Load") y Slayer, que seguían como amos de la caña parda (con el puto "Divine Intervention" recién escupidito), pero el eco del estruendoso "Arise" no se apagaba. Los cuatro melenudos brasileños nos habían robado el corazón a todos los amantes del Metal auténtico, ígneo, potentorro y demoledor. Eran la banda de moda, y mucho más. Muchísimo más. Eran los herederos de la corona, los que se la habían ganado con sudor, litros y litros de sangre, y a golpe cimmerio de hacha.

Llegaban de la nada, de la miseria, y trás calentar al personal como nadie ("Bestial Devastation", "Morbid Visions" y "Schizophrenia") le lanzaban a la humanidad el tan ansiado "Reign In Blood II" ("Beneath the Remains"). Con un par. Dos años después, en las cimas de su apocalíptico y matador sonidazo a trueno, regalan "Arise". Como trilogía mortal, se edita "Chaos A.D" (que dejaba algo de lado el espíritu más Death-Thrash y se adentraba más en lo "groovie-alternativo", aunque sin perder el sello Sepultura, el toque bestial, esquizofrénico). Casi ná.

Todo lo que hacía el grupazo era observado a nivel global... y enormemente disfrutado. Cada disco era un nuevo mundo, y sus directos, joder, leyenda total, a la altura de los de Slayer, Motör o Maiden. Colosales, vamos.

Pantera eran más famosetes, más para las masas, más para "los demás". Sepultura, en cambio, eran DE VERDAD. Músicos enfadados, altamente irosos, mendas que tenían mucho que decir, mucho por lo que luchar. Max no grita así por un picor hemorroidal de cojones; Max arde de ira... y hace que la banda nos haga arder. Fuego, personalidad, arrojo y verdades doloroso-políticas, genético-rarotas, bélico-sangrientas. El mundo es una basura y solamente Max nos llega al contárnoslo.

Sin duda, la banda definitiva para el que se ciega con el Metal de alta graduación. Eternos favoritos del mendas y de casi toda mi generación.

Max y su rugido, las rastas llenas de mierda, la Warlock casi sin cuerdas, el tito Andreas demostrando que es uno de los más grandes hachas en el Metal extremo e Igor aporreando como el dios del Thrash Metal que siempre ha sido, el sonidazo y el carácter de sus temas... intachable carrerón (hasta el momento). Y paro ya... que lloro y no es plan.

La gira de "Chaos A.D.", el momento en el que pasaron a ser ídolos de masas, había sido de lo más rentable... y más que lo iba a ser. Roadrunner quiere su pasta, rentabilizar el exitazo de los cariocas y aparece un video para alegrarnos la temporadita.

Normal, claro, que pocas semanas después de salir a la venta el "Third World Chaos", que así se llamó al invento, y en el apogeo de mi furor por Sepultura, me hiciese con él.

"Third World Chaos" no nace con la intención de mostrarnos el poder de los Sepultura en show, pese a que el VHS está plagado de intervenciones en vivo. Aquí, ahora, se viene a ilustrar al metalhead de turno sobre lo grandes, inmensos, que llegaron a ser aquellos chavales de Belo Horizonte alucinados perdidos por los primeros Death, Motörhead, Celtic Frost, Kreator o Slayer.

"Under Siege", el anterior VHS, directo de directos (y grabado en mi ciudad, Barcelona), es un clásico al que nada, ni siquiera material de la propia banda grabado dos años después, puede hacerle frente. Los Sepultura de "Arise" eran intocables, nada de lo que llegase después a nivel "live" nos la pondría cipotona. Es como si Maiden hubiesen editado, aunque hubiese molado lo no escrito, un directo del "Somewhere on tour 86-87". Sería cojonudo, pero quedaría pequeño frente a lo anterior, frente a los míticos y endiosados shows del "Powerslave".

Max estaba más gordete, tenía menos fuelle, y las cosas ya no marchaban tan y tan bien como antaño. Mejor es hacer las cosas así. Listorros además de salvajorros. ¿Molaban o no molaban los muy cabrones?

Mejor es darle al personal clips molones y shows que no salen nada mal, intensotes, y no una muestra, y durante una hora larga, de buen nivel... pero no de destreza magna y brutalizante (como sí pasó en el tour del 91-92).

Así pues, nos encontraremos ante un puzzle de la gira, momentazos de aquí y de allá, los mejores, para que la retina se nos deshaga y nuestro corazón casi estalle. Los cataremos en el jodido escenario del Donington (no se podía llegar más lejos a nivel metálico que tocar allí en el lejano 1994), dando entrevistas como auténticos superstars, veremos como Max lidera el cotarro y los demás le siguen, como se comparte carretera con Pantera o Biohazard, como los fans los adoran en cualquier parte del mundo...; que nos lo pasaremos de rechupete con el video de marras, vamos.

Es la era del puro caos, la era del dominio total, y mortal, de Sepultura. Es el momento de flipar con los que nos cambiaron la vida a todos aquellos metalheads que pensábamos que Slayer no tendrían jamás un rival a la altura.

Portada molona, mú "Chaos", y nos zambullimos de pleno en el movidón.

Ahora llega el típico momentazo en el que los dedacos no responden mientras le das cerilla al play. Qué cojonudo era eso. Temblequeo del bueno, del que parece hipotermia, pues sabes que en nada te comerás algo de puta antología. El tostón del copyright y, ala, ya se oye al público, unos cánticos festivos, y se situa en un mapa el lugar de nacimiento del combo. La "S" nos amenaza, vemos, a modo intro, imágenes del grupete por el mundo, sus fans, la entrega (tanto de público como de nuestros héroes), presentación de miembros (no es que Max y los suyos nos enseñen sus aparatos, tranqui) y... ¡directos al stage del lluvioso y gris Donington!

"Orgasmatron" comienza el huracán "rastafari-metálico"... y lo hace de cojones. La versión del tito Lemmy, que en manos de los brasileños siempre me sonó incluso mejor que la original (y eso que amo la original), se acelera (normal, abren el Donington y compiten, entre otros, contra Pantera), suena más cruda, más hardcoreta, pero igualmente malévola e intransigente, misteriosota a la vez que demoledora. Max luce gorduflo y sucio, pero sigue siendo el gurú que mueve los hilos, Andreas se despacha a gusto, Paulo hace ver que anda por ahí e Igor casi desmonta su kit. Pura candela. Eso sí, imaginad a los Sepultura de "Arise" ahí (no hay más que ver su show del Rock in Rio 91). Pantera ni saldrían. Atruenan a rabiar, se lucen a muerte... pero me quedo con su interpretación del himno en el show del "Under Siege". No obstante, comienzo que ya ponía cachondo perdido.

Los clips de "Slave New World", "Refuse/Resist" y el premiado "Territory", que aún dentro de ser tópicos y alimentarse mucho de lo que vendieron en el clip de "Arise" (montañas, humo y melenas), siguen encendiendo la mecha, siguen haciendo que no podamos parar de mirar la jodida pantalla. Una versión acústica del "Kaiowas" -para la Mtv- realmente molona, y Max e Igor en Japón o en el backstage del Donington (¡con Bruce Dickinson como entrevistador!) adornan el cotarro. Basta con conocer un poco la trayectoria del grupo para ver que estaban en la cresta de la ola. Lugares inmensos en los que tocar, audiencias enormes, los festivales más importantes... y siempre cumpliendo, haciendo añicos a sus leales seguidores.

Por momentos, bastantes, la cosa te recordará a lo vivido en el "A Year and A Half in the Life of Metallica part 2", sobretodo por el rollete backstage, risas y demás... pero en versión más crutona y crudota, sin tanta paja, más al grano (menos pasta para la movida también). Sepultura no se quieren, todavía, vender como estrellas endiosadas. Su rol, por el momento, es el de iconos de la denuncia (algo así como unos Rage Against the Machine, pero en versión con huevos). Clips, cuatro acotaciones, cuatro momentotes para enmarcar, y más riffeo loco. Poco descanso, sin tregua.

Un voraz "Crucificados Pelo Sistema" (junto a Joao y Gordo de Ratos de Porao, en Brasil), el eternamente magno video de "Arise" (que ya catamos al final de "Under Siege"), "Dead Embryonic Cells" (más montañas y melenas, pero con un nivelón de cuidado) y "Holiday in Cambodia" (Igor y Andreas junto a Jello Biafra en un show, también en Brasil, de pura locura. Nunca olvidaré esa interpretación del cantante de los Dead Kennedys. Ido de la olla a rabiar, genio total) nos siguen dando fuerte en el cabezón. Sangramos de lo lindo, los Seps no se comportan mejor con nosotros por ser fans y arrasan con todo.

El impacto letal llega ahora, macho. Toca "Inner Self", clip en vivo grabado en el lejano 89. De película. Un Max con un pelucón a lo Mustaine-David Vincent, Andreas con cuero, Paulo con look a lo Michael Jackson e Igor, jovenzuelo e imberbe, convirtiéndose en dioses. No sé la de veces que rebobiné y rebobiné, que me comí el clip de los cojones; era algo enfermizo. Velocidad malsana, una energía que nos era desconocida hasta el momento, un bárbaro y apocalíptico danzar, una banda que lo siente a muerte, que lleva su pasión al límite y un temazo que cada día que pasa se hace más y más grande. "Inner Self" es droga dura para el que muere y mata por el género. Creación eterna, vamos. Partiendo la pana como titanes, hermanos. Actitud a chorro.

Más "momentos Kodak" (el colegueo con Extreme Noise Terror, la jam con los miembros de Pantera y Biohazard, un recién estrenado Zyon Cavalera rondando por ahí) y "Policia", que nos devuelve al escenario del inmortal Donington, cierra el video. La versión de Titãs, al igual que pasa con la de Motörhead, se pone a toda mecha. El directo manda, y todo debe ser, por cojones, más rápido, más bestiajo, más animal. Andreas no suena técnico, suena machacante; como el resto. Sepultura eran los reyes del azote, los amos del cabreo sobre las tablas, y ni siquiera hacía falta un gran esmero para dominar los elementos y las situaciones más peliagudas. Sonido mortal, de rechupete, y con mensaje.

No es "Under Siege", pero vale la pena.

Para el Sepul-fan de "Chaos A.D.", para el amante de la tralla buena y para aquellos que quieran ser testigos de una de las mejores etapas (y la última de alta calidad) de Sepultura.

Sepultura en su momento pre-"Roots". Necesario en la videoteca, hermano.

4 cuernos (bajotes) para "Third World Chaos".

Max Cavalera: Voz y guitarra
Andreas Kisser: Guitarra
Paulo Jr.: Bajo
Igor Cavalera: Batería

Sello
Roadrunner Records