Scorpions - Love at first sting

Enviado por Onán el Mar, 01/05/2007 - 21:00
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1. Bad Boys Running Wild
2. Rock You Like A Hurricane
3. I'm Leaving You
4. Coming Home
5. The Same Thrill
6. Big City Nights
7. As Soon As The Good Times Roll
8. Crossfire
9. Still Loving You

En el año noventaypocos pude ver en el Palacio de los Deportes (sí, aquél que más tarde ardió) a Scorpions, que ya empezaban a vivir un poquillo de las rentas. Cada dos por tres cambiaban de instrumento, y en una canción le dieron a Rudolph Schenker una guitarra con las cuerdas perfectamente afinadas entre sí, pero ligera y horriblemente desafinadas respecto al resto del grupo. Imaginaos al andoba con cara de póker, las piernas abiertas en su correspondiente pose heroico-rockera, tocando hasta el final una de esas canciones de acordes largos mientras unas gotas de sudor frío le nublaban la vista, pensando sin perder la sonrisa: "Nota mental – Asesinar roadie".

El tipo acabó el bolo tranquilamente, y no tenemos noticia de que esa noche se cargara a nadie. Me apetecía contar esta batallita para ilustrar, cual abuelo Cebolleta, la profesionalidad de este sin par grupo que alcanzó sus mayores éxitos a mediados de los ochenta tras años y años de oficio (para que se enteren los creadores de Operación Truño y todos los capullos de la industria del "toma el dinero y corre" en general). Pero vamos al pedazo de disco que nos ocupa.

Tras el éxito mundial de Blackout, diríase que el grupo contó con más holgura para grabar a gusto. Love at first sting huele a producción meditada, a cheque en blanco. Como era la época del "metamos otro coro más a ver qué tal queda" y de las cajas pasadísimas de reverb ("Las bañan en esa mierda", como diría aquél), el pobre disco sufrió sus buenos desmanes ochentosos. Menos mal que estaba lleno de grandísimas canciones que aguantaron estoicas los envites horteras del entorno, incluidos los almodovarianos vídeos llenos de tías buenas enjauladas y movidas así. Siempre ataviados como un cruce entre luchador de pressing catch y actor porno de quinta, estos cinco super intérpretes seguían con su música de siempre, que sonaba como si avanzaran con paso firme cual legión romana en formación de tortuga y sin descolocarse un ápice, mientras Mathias Jabs mariposeaba por doquier a su alrededor, dando su toque de distinción y aportando brochazos de barroquismo a tanta economía de medios.

Les quedó bordado a los jodíos. Ni mejor ni peor que Blackout, simplemente distinto. Muy entretenido y digno de ser escuchado de pe a pa. Los singles de turno, muy buenos: Bad boys running wild, Rock you like a hurricane, Big city nights y, cómo no, Still loving you, ese punto de encuentro entre los heavies y el resto del mundo, esa canción imposible de repudiar a pesar de su triple capa de azúcar y babas, esa inmejorable muestra de cómo Scorpions gozaba de un equilibrio perfecto entre la "ingeniería alemana" de Schenker y sus colegas de la base rítmica, pétrea y sin adornos, y la fogosidad y calidez de Klaus Meine y Mathias Jabs. Este último dejó en Still loving you unos solos de los de toma pan y moja, que a mí me ponen los pelos como escarpias.

No hay canción mala en el disco, pero para terminar quiero destacar un par de ellas muy hippies que están, digamos, atrapadas y semi abandonadas en el peor sitio: en la cara B, emparedadas entre dos singles. Son As son as the good times roll y Crossfire, la primera de muy buen rollo y la segunda pacifista y sentida, con un riff esponjoso y abierto nada habitual en Schenker. Al menos en el Schenker que recuerdo en el escenario con su gotita de sudor, planeando matar a su pipa con una ídem.