Scanner - Hypertrace

Enviado por stalker213 el Lun, 24/01/2011 - 20:01
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1. Warp 7 (4:27)
2. Terrion (4:53)
3. Locked Out (6:23)
4. Across the Universe (3:52)
5. R.M.U. (5:46)
6. Grapes of Fear (3:58)
7. Retaliation Positive (4:25)
8. Killing Fields (4:23)

Dice aquel viejo proverbio (extraído del Nuevo Testamento, si no recuerdo mal) que “por sus obras les conoceréis”, y al hilo de esa misma cita es posible, o incluso hasta más que razonable, que alguien que no conociere absolutamente de nada a los alemanes HELLOWEEN, llegara a conocer a la perfección el tipo de música cultivaran aquellos cuando sus años mozos, siquiera sin llegar a escuchar una sola nota de sus trabajos. ¿Para qué? ¿Para qué si dando una rápida escucha a 4 o 5 bandas de la misma época los resultados serían los mismos? Afirmativo. Esto es como es, y tanto en un sentido como otro en el otro, la situación viene a hablar tan mal de los unos (copiar es de mediocres limitados) como bien de los otros (mal que le pese a quien sea, HELLOWEEN han tenido una trascendencia incontestable en esto del Metal) y por consiguiente, al César lo que es del César, y a Kai Hansen -más que a cualquier otro- también por supuesto lo suyo, que por cierto no es precisamente poco.

Y es que está claro: La impronta que los de Hansen dejaron en la escena musical de su país toda vez que plantaran su banderola tras la culminación de su mejor versión con ‘Keeper of the Seven Keys, Part II’ propició que el resto de malandrines de aquella ochentera Alemania no viera sino otra salida que la de copiar, copiar y volver a copiar la fórmula que encumbrara hasta las nubes a los de Hamburgo. Pero las cosas no son tan fáciles después de todo. Muchos perecieron en el intento. Otros ni tan solo llegaron a asomar la cabeza un par de telediarios, y de entre las interminables miríadas de clones que salieron durante aquella segunda mitad de los ochenta, tan solo algunos llegaron a alcanzar la consolidación y así forjar una carrera con la cual poder poner un plato de comida en la mesa cada día. A muchas no les fue mal del todo muy a pesar de su manifiesta incompetencia, cierto, del mismo modo en que a algunas otras bastante más capaces, la suerte les giró la espalda, pero como aquí siempre estamos para hablar de los que de verdad valen la pena, aquí hoy se va a omitir el nombre de los inútiles y por tanto vamos a hablar de los Power-mineros del Ruhr, SCANNER, y de su notable álbum de debut, ‘Hypertrace’. ¿Cómo sino? Editado por Noise Records.

Dice la leyenda que incluso a veces el aprendiz supera al maestro, aunque lo cierto es que este no es precisamente el caso que tenemos hoy. Sin embargo, tampoco resultaría descabellado aseverar como un par o tres de pasajes facturados en este trabajo se sitúan por momentos incluso rueda con rueda con algunos de los mejores momentos de los de Hansen, y es que con ‘Hypertrace’ la diversión, la adicción y sobretodo el headbanging están plenamente asegurados para cualquier buen amante del Power/Speed Metal. Es cierto que hablando de patrones musicales y de estructuras, SCANNER beben y comen sin reparos del estilo que Hansen se sacó de la chistera, pero también es cierto como después de todo hay que saber apreciar una réplica cuando ésta presenta una extraordinaria factura, y en este sentido SCANNER y su afilado ‘Hypertrace’ sin duda alguna la tienen y sobrada. La portada bien también. No mata que se diga, pero está guapa y te medio-mete en esa pretendida atmósfera de paranoia humana ante una inminente invasión alienígena.

¿Cuál es el menú del día entonces? Pues muy fácil. Guitarras generalmente rápidas al punto que cortantes como cuchillas (‘Grapes of Fear’ arrasa), una producción limpia y aguda donde el bajo tiene más bien poco peso porque se lo comen descaradamente las guitarras, una obsesión compulsiva al límite de lo enfermizo por alcanzar el corito perfecto que personifique como ningún otro esa divertida sensación de que “vamos a salvar al mundo” (Kain Hansen es Dios en este aspecto) y por su puesto: la adición inevitable de un voceras que calque nota por nota bien a Kiske o a Hansen, como resulta ser el caso de SCANNER y más concretamente del pollo de Michael Knoblich. Algunos otros coritos por entremedio recuerdan también –y no poco- a esos tan y tan macarras característicos de los intocables ACCEPT (ya sabéis a cuáles me refiero), pero quiero destacar después de todo como al final del día SCANNER salvan el pellejo por algo más que por el mero hecho de copiar con suficiencia a otros con más talento que ellos, y es que aquí hay calidad y de la buena. Como apuntaba, Knoblich es un tipo competente en lo suyo, exactamente igual que Bork y Kolorz, pero definitivamente los responsables de que el disco alcance cotas de adicción y brillantez tan notables son sin duda Tom Sopha y sobretodo Alex Julius. El guitarreo que se traen los pájaros estos es de cuidado e incluso por momentos me recuerda vagamente al propulsado en ocasiones por dioses como Tipton & Downing (Ojo al trepidante comienzo de ‘Wizard Force’).

En líneas generales, el trabajo de los muchachos funciona y muy bien a pesar de esa irresistible obsesión por salvar al mundo (el corito en ‘Terrion’ da justo la medida de esto que digo y el de ‘Across the Universe’ también se las trae que da gusto) que comentaba anteriormente, y consecuentemente, si además de a HELLOWEEN habéis escuchado a los GAMMA RAY de las mejores épocas (1989-95) sabréis de qué estoy hablando. Como resulta más que obvio, el trabajo a las guitarras no es tan definitivamente estratosférico como el del loco pelirrojo hamburgués, pero repito: si lo que os va son las guitarras cañeras, rápidas y con melodía por un tubo, no tengo la menor duda de que este disco (así como el segundo, ‘Terminal Earth’) os va a entrar por el hojaldre como una jodida bala de cañón. El cheese y la manga pastelera sin duda están presentes ¡pero ostia! con tanta calidad que me veo incapaz de darles un solo palo.

Seguramente el aspecto más flojo del álbum sea el que radica en sus letras, ya que ese rollo de ciencia ficción gitana que se montan los pollos canta más que una almeja pasada, además de que suena inocentón y naif a más no poder (no te lo crees, vaya), pero bueno, después de todo tampoco vamos a echarlos a los leones por no ser unos putos genios fuera de serie como VOIVOD, que son los únicos que de verdad conjugaron a full de potencia y talento esa batallita tan y tan sobada de que “vienen los aliens para comernos” sin decir estupideces y más asombroso todavía: haciéndote pensar.

Comparaciones al margen, no me queda nada más que recomendar encarecidamente este estupendo ‘Hypertrace’ a cualquier individuo medio aficionado al Power/Speed Metal en la onda de las bandas que he ido citando a lo largo de la presenta reseña (añadan también, si ustedes lo tienen a bien, el nombre de IRON SAVIOUR) ya que no me cabe la menor duda de que una vez lo hayan digerido, van a revisitarlo bastante más a menudo de lo que puedan imaginar en un principio.

Valoración: 8.2

Michael Knoblich: Voz
Axel Julius: Guitarra
Tom Sopha: Guitarra
Martin Bork: Bajo
Wolfgang Kolorz: Percusiones

Sello
Noise