Savatage - Poets And Madmen

Enviado por Txondo el Jue, 07/11/2013 - 20:59
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1. Stay With Me Awhile
2. There In The Silence
3. Commissar
4. I Seek Power
5. Drive
6. Morphine Child
7. The Rumor
8. Man In The Mirror
9. Surrender
10. Awaken
11. Back To A Reason

Imponente y desangelado, el manicomio que los jóvenes Tommy, Daryl y Joey decidían visitar durante una noche de asueto, presidía tan tenebrosa estampa. Abandonado desde hace unos años, en él se encontrarían con un misterioso hombre que aún habitaba en su interior. Rebuscando por los desperdigados informes que las dejadas paredes todavía guardaban, lograrían dar con la identidad del reservado inquilino. Kevin Carter, un reportero gráfico que tras enloquecer e intentar suicidarse, fue recluido por sus amistades en semejante centro. Y que una vez retirado de toda actividad, servía de hogar a tan maltrecho personaje.

Su ficha conservaba numerosas fotografías tomadas por él mismo en los diferentes conflictos que cubrió, así como la causa por la que acabó perdiendo el juicio. Obtuvo el Pulitzer por retratar cómo un buitre rondaba a una desnutrida niña mientras ésta acudía a recoger alimentos durante la guerra del Sudán. El tan discutido premio, junto con los traumas que supusieron las contiendas de las que había dado cuenta, además de los diversos problemas económicos y familiares que atravesaba, terminaron por dar con sus huesos en la solitaria institución a la que habían acudido nuestro trío de chavalotes, en pos de morbosa juerga.

En la vida real, Kevin Carter existió. Fue el fotógrafo que narra esta historia e incluso ganó ese galardón por la polémica instantánea de la moribunda chiquilla. También intentó suicidarse, pero con la triste diferencia de que sí que realmente logró cumplir con su depresivo objetivo. El resto, no es sino el hilo argumental ideado por Paul O'Neill, que rodea al último álbum de los fabulosos SAVATAGE. Once temas que giran en torno a los tres jóvenes, las "películas" que se montan con las fotos y documentos encontrados, y la vida del aquí "resucitado" reportero.

Nada nuevo, por otro lado, pues ya en los dos anteriores álbumes se habían movido por rollitos conceptuales, musicalizando la historia de turno que Paul se sacaba de la chistera. Desde el fracaso que supuso el "Fight For The Rock" del año 86 y tras su consiguiente gira, la compañía les puso a O'Neill como productor. También él les ayudó en tareas compositivas y, la verdad, que su incorporación no pudo ser más positiva para la banda. La música dio un giro hacia un estilo más progresivo, e incluso llegaron a lograr un sustancioso aumento de su popularidad tras el álbum "Edge Of Thorns" de 1993. Antes de ello, auténticos clásicos como "Hall Of The Mountain King" (1987), o "Gutter Ballet" (1989, donde ese lado progre se asentó notablemente en el grupo) consiguieron que lo que se ansió con aquel disco que les comencé citando, fuese floreciendo en dosis más relevantes.

Con la obra del 93 debutó el que fuese su nuevo cantante tras los problemas vocales que Jon Oliva atravesaba a causa de sus excesos con el tabaco y el alcohol. Su voz se resquebrajaba, se rasgaba en demasía, así que se optó por poner frente al micro a Zak Stevens. Todo un portentoso voceras con el que la banda de los Oliva terminaría por despegar, manteniéndose Jon en un más discreto plano. Componiendo y a los teclados, mientras Zak "daba la cara" y encandilaba a las masas con sus magníficos registros.

Pero no todo fue éxito durante aquel cambiante año. El guitarrista Criss Oliva fallecería en Octubre al ser embestido por un borracho, y con él casi lo haría la banda. No fue ese el caso y a pesar del continuo "baile" de sus integrantes (Chris Caffery, Alex Skolnick, Al Pitrelli, Jeff Plate...) lograron parir auténticos discazos como "Handful Of Rain" o "Dead Winter Dead". Es en este último donde volvieron a editar un trabajo conceptual en torno a una historia concreta. Si ya en el fallido "Streets" se embarcaron en una especie de Ópera Rock que no obtuvo la acogida deseada, sí que su segundo asalto a ese género, el resultado logró estar dotado de una exquisita calidad.

Repetirían fórmula con "The Wake Of Magellan" dos años más tarde de una forma un tanto irregular hasta que en el 2000, el que hubiera sido el frontman que tanto les dio, abandonó el barco amistosamente por asuntos familiares. Poco después comenzó a forjar lo que más adelante serían los CIRCLE II CIRCLE, con lo que la cosa estaba clara: si querían editar nuevos trabajos tendría que ser sin él. Y se optó por la mejor opción posible. Jon ya había vuelto a dar muestras de sus antiguas habilidades vocales en obras precedentes, con lo que su regreso a la voz cantante fue un mal menor para los nostálgicos del bueno de Stevens.

Y en estas nos encontramos, caballeros. De nuevo el mayor de los Oliva al frente de la banda, junto a los veteranos Middleton, Caffery, Jeff Plate y Al Pitrelli. Que aunque hubiese volado a MEGADETH, constancia de él quedó patente en los punteos de alguno de los temas que componen este "Poets And Madmen" del 2001. Disco oscuro, coral y nada simple que, si bien se hace imposible de asimilar en toda su amplia complexión con una sola escucha, tampoco es que se haga tan pesado como a priori puede parecernos.

"Stay With Me Awhile" se encarga de introducirnos en él con solemnidad, aumentando ritmo y fuerza progresivamente, con fuerte presencia de piano y un Jon sacando lo mejor de su cascada voz, a pesar de rasgarla demasiado en el estribillo. Buena manera de adentrarnos en todo este entramado de sórdidas atmósferas, enmarcadas bajo el desamparado entorno que el abandonado psiquiátrico en el que se ambienta, nos emana por sus desvencijadas paredes.

Más alegre se nos presenta "There In The Silence". Teclados atmosféricos, ascendente ritmo y simple pero efectivo estribillo. Derrochando buenas dosis de fuerza y allanando el terreno estupendamente para el pelotazo que se nos viene encima.
"Commissar" se inicia pausado pero va ganando potencia. Enormes arreglos corales y un magnífico punteo acaban por darle forma, conforme se produce un notable aumento de tralla y negrura, finiquitado como se merece por los virtuosos trabajos de un Pitrelli desatado. Un tema cojonudo, para que me entiendan.

Y es que si este lo es, el precedido por el contundente medio tiempo "I Seek Power" (despiporre final del señor Caffery incluido) y la enérgica "Drive" y sus destellos hard rockers, no se queda atrás ni mucho menos. "Morphine Child" consigue ser el auténtico y ultimísimo gran puntazo compuesto por nuestros amigos americanos. Una gozada de corte en el que las guitarras se deslizan sobre los destellos que Jon extrae de sus teclas. Que poco a poco va recrudeciéndose hasta estallar por completo, en contraposición al pausado ritmo que lo sucede y que va in crescendo en las postrimerías del estribillo. Engalanado por los soberbios coros que lo acompañan, repleto de matices, un ir y venir de tempos, estructuras e instrumentaciones.
Tan imposible como absurdo de describir con palabras.

Una pena que la cosa no continúe por los mismos derroteros. "The Rumor" nos brinda las más suaves entonaciones de Jon y luce buenos contrastes acústicos y eléctricos pero no termina de enganchar del todo. "Man In The Mirror" no es sino un cansino transcurrir de cambios de ritmo y "Awaken", pese a mostrarse directa y furiosa tampoco sirve para arrojar chispa frente a semejante desvanecimiento. "Surrender", la canción que se empareda entre estas últimas, logra mejorar por momentos lo aquí comentado con sus efectivas escapadas de punteos y lo sugerente de su propuesta. Pausada intro y acelerado transcurrir, exhibiendo una melodía hacia su final, que recuerda demasiado a la del desenlace del "Season Of Change" de los finlandeses STRATOVARIUS. Aún con todo, buen corte en líneas generales.

Como también lo es el "Back To A Reason" con el que echan el cierre. El triste y melancólico canto que lo abre se torna en esperanzador, y tras el segundo estribillo aparecen las guitarras para dotar de fuerza y empaque a una pieza que consigue rematar el álbum de muy buenas maneras a base de disparidades rítmicas, fastuosos coros y un melancólico halo que se instala en nuestro ambiente, en el momento en el que Jon ejecuta la última nota.

Bonita obra en conjunto, la que supuso ser la última de los añorados SAVATAGE. En directo fue llevada junto a Damond Jiniya reforzando el apartado vocal debido a la desgastada garganta de Oliva y la consecuente imposibilidad de soportar una extensa gira. Tras esa misma, la calma se aposentó sobre los de Florida, quienes todavía no han dado por disuelta dicha formación a pesar de todo.

Chris y Jon mantienen sus proyectos en solitario y también conjuntos con la TRANS-SIBERIAN ORCHESTA, la banda paralela que ambos tienen junto al resto de músicos del grupo aquí reseñado desde el año 96. Con un estilo mucho más sinfónico y empalagoso, orientado básicamente a navideños menesteres. Y con el que, además de sus trabajos individuales, han volcado sobre él sus vidas debido a los elevados éxitos que cosechan. Según declaraciones del propio Oliva, la TSO les da económicamente lo que nunca les dio su amada banda primigenia. Y aunque siempre han dejado la puerta abierta a un nuevo trabajo, este "Poets And Madmen" del 2001 se erige como último bastión de uno de los grupos más infravalorados en la historia del Heavy Metal.

Una obra en la línea de su predecesor álbum, ligeramente más sencilla de escuchar, pero que como ése, tampoco atesora el encanto de aquel "Dead Winter Dead". No tendrá la magnificencia de otras exitosas realizaciones. La segunda mitad del disco puede que llegue a chirriar en ciertas partes y la voz de Jon suena demasiado estropajosa a pesar de sus momentos más melódicos. Pero consigue atrapar y llegar, luciendo estupendas formas tanto técnicas, como emotivas.

Con cierto regusto a su transiberiano invento, se queda prácticamente en donde arribó el buque que ilustraba "The Wake Of Magellan". Más que correcto e incluso notable álbum, que no obtiene una valoración mayor, debido en gran parte a la grandiosa calidad que encierra esta banda. Y que como ya les he ido apuntando, nunca cosechó el bestial reconocimiento que realmente mereció. Así que si no saben de ella, o saben pero no lo suficiente, no les diré que se endiñen lo que hoy les he traído, entre pecho y espalda (que tampoco estaría mal, por otro lado). Quizás mejor vuelven la vista hasta 1987 y comienzan a jalarse cuantas obras editaron. Verán lo bien que sientan y el considerable acto de justicia romántica que harán con ello.

Tres cuernos bien altos para lo aquí analizado, en un esperanzador deseo de que la reactivación de quienes lo realizaron, no sólo sea un hecho, sino también uno realmente acorde a su maestría.
SAVATAGE son eternos, y como ellos su legado...

Jon Oliva: Voz y teclados
Chris Caffery: Guitarras y coros
Johnny Lee Middleton: Bajo y coros
Jeff Plate: Batería

Músicos adicionales:
Al Pitrelli: Guitarra solista adicional en "Stay With Me Awhile", "Commissar", "Morphine Child" y "The Rumor"
Bob Kintel: Teclados y coros
John West: Coros

Sello
SPV