Saurom Lamderth - El guardián de las melodías perdidas

Enviado por Marcapasos el Vie, 12/06/2015 - 20:22
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Saurom es, sin duda alguna, una de las bandas más exitosas del panorama metálico hispanohablante. Y no es para menos, poseen una fórmula con la que contactan con el público de una forma amena, agradable y simpatizante, siempre con una actitud musical con la que no resulta difícil dejarse llevar por las composiciones y melodías del conjunto. Los llamados juglares del Metal ni más ni menos, divertidos, entretenidos y pegadizos.

En esta reseña nos remontaremos a 1996, año en que, tras la ruptura de RHF (Rapid Heavy Flamenc), Narci Lara y José Luis Godoy fundaron un proyecto musical al que denominarían como Saurom Lamderth.
A su debido tiempo, tuvieron la oportunidad de grabar varias maquetas (La cripta del duende y Regreso a las Tierras Medias) donde se percibe muchísima pasión por la melodía y lírica de temática fantástica y la literatura, a menudo conectado con la realidad social en la que vivimos.

En septiembre del 2000 Godoy acabaría dejando la banda, quedando la alineación definitiva, junto a Narci (quien sería vocalista y guitarrista, principalmente), el batería Antonio Ruiz, Raúl Rueda a las guitarras, Francisco Garrido con los teclados y José A. Gil dándo leña al bajo. Con esta formación se produce el primer álbum de estudio de Saurom Lamderth, El guardián de las melodías perdidas.

Todo quepa decirlo, se trata de un disco realmente notable y cómodo de escuchar.
Dicho lo dicho, sólo cabe encender la buena fogata y esperar a que despierte la luna bañada con el fulgor de las estrellas, para, así, escuchar las historias folclóricas que habrán de relatarnos los juglares de Saurom.

Servirá de introducción a la aventura la homónima El guardián de las melodías perdidas, con un aire sombrío pero con alto porte (al estilo de The Ceremony de sus coetáneos Dark Moor), dando lugar a Regreso a las Tierras Medias, Folk épico desarrollado con rapidez y pasmosa desenvoltura (sobre todo llama la atención el dominio y expresionismo vocal de Narci, aunque, por supuesto, el violín y la flauta brillan con sano portento).
Así quedamos inmersos en el terreno fantástico y trovadoresco de Saurom, viendo en El saltimbanqui el desencadenante de su actitud: puro entretenimiento, diversión, música y festividad, ladrones de sueños… Nuestros juglares del Metal particulares. Y encima con enormes instrumentales Power/Folk.

La tonalidad queda más enfriada con Saloma, las gaitas se adueñan de la escena y la voz, más templada en esta ocasión, suena bien acompañada entre fuertes riffs y violines que alcanzan un aire casi orquestal.

Retornamos a las praderas del juglar en La ley de las hadas, canción celta/medievalesca que nos hará saltar, danzar y disfrutar, como diría Narci, perfecta para “escapar de la monotonía y de la puta y jodida presión”.

Esto es como una montaña rusa de emociones y melodías. Canto das sireas (susurros) se presenta como un excelentemente elaborado instrumental de Power Metal, imbuido de místicos y enigmáticos coros que resuenan desde las grandes profundidades de la lejanía.
Los Saurom demuestran su genialidad a la hora de narrar cuentos y leyendas. Así, con El arquero del rey, la banda nos mantiene apegados a la buena narración en un genial tema de Power épico (muy rhapsodianos los teclados y coros), siendo su segunda parte un bonito desenlace con olor a balada folklórica con tintes tradicionales.

La obra avanza con ritmo y parsimonia, de tal manera que rápidamente habremos llegado a El ermitaño, tema que comienza con un tranquilo (y casi siniestro) comienzo, desembocando prontamente en uno de los mejores trabajos de violín y gaitas del compacto, junto a geniales coros narrativos.
Por su parte, Pequeño lombardo nos ofrecerá algo más diferente, una muy buena muestra de Metal Melódico, sin dejar atrás el lado épico y marchante, sobre todo en el momento en que la faceta corística se apodera de nuevo de la escena (aunque esta vez el conjunto de voces resulte un tanto auto-paródico).

Tras el fabuloso instrumental La danza de Nathaniel, Saurom nos invita bailar y a cantar toda la noche, como si nos arrastran de ser necesario, con Fiesta, canción que, como ya indica su título, ensambla un Folk alegre, danzarín y con mucha vida, la mejor pintura para colorear sonrisas. De parecida manera atenderemos a su contraporte, EL baile del juglar, de sinónima elaboración en su estribillo, pero con doble dosis de Metal e instrumental Power Folk.
El primer viaje termina con Penumbra, llenando nuestras estancias con la tristeza de una melodía fúnebre y triste. La marcha final.

Pero, ojo, que Saurom no se despedirá de su público sin dejarnos antes un par de generosos plus: una versión acústica de la pegadiza La ley de las hadas y un gratificante cover de El flautista de Ñu, otorgándole a la composición de Jose Carlos Molina su sello de identidad trovadoresco épico.

El guardián de las melodías perdidas (al igual que la propia banda) llama la atención dentro del panorama del Metal hispano. Saurom demostraron en 2001 un muy buen hacer musical, ganas y motivación para plasmar sus sentimientos en su trabajo.
Aunque con sus álbumes posteriores (sobre todo con el Sombras del este) llegarían a perfeccionar sus técnicas y composiciones (incluso acabarían orientándose hacia un Metal/Rock más suave, como podemos ver en Vida), sí que lograron un compacto sólido, con mucha clase y actitud. En definitiva, la banda en toda su integridad envuelta en la labor musical y metida a fondo en el papel. Ese es el carácter.

Cuatro cuernos para Saurom y sus melodías perdidas.

Narci Lara / voz, guitarra rítmica, solista y acústica, laúd, flauta traversera y flautas de pico
Antonio Ruiz / batería
Raúl Rueda / guitarra solista y acústicas
Francisco Garrido / teclados, efectos, violín, gaita, whistle, flauta de pico y coros
José A. Gil / bajo

*Colaboraciones*

Paco Butrón Rey Hobbutron / Coros
Coral Rivas Lobo / Coros
Oscar Pérez de la Lastra / Coros
Paola Castillo / Coros
Rafa Pavón / Fagot
Manolo Serrano / Clarinete
Ildefonso Bollullo / Oboe
Alberto Lara Tito / Guitarra clásica
Susana Periñán / Coros en "El Flautista"
María José Espada / Coros en "El Flautista"
Juan Garrido Ramos / Bajo, voz y coros en "La Ley de las Hadas" y "El Flautista"

Sello
Avispa Records