Satanic Warmaster - Strenght & Honour

Enviado por Hawkmoon el Dom, 25/03/2012 - 22:16
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1. Raging Winter
2. A New Black Order
3. The Burning Eyes of the Werewolf
4. Strength & Honour
5. Wolves of Blood and Iron
6. Der Schwarze Orden
7. Night of Retribution

Despierta. Hora de darle cera al debut de los finlandeses Satanic Warmaster, combazo blacker-demoledor, y de lo más polémico (se les acusa de fascistoidillos), formado por dos miembros (el multi-instrumentista, y padre del cotarro, Satanic Tyrant Werwolf, y el seis cuerdas Lord War Torech). A temblar ante "Strenght & Honour", mármol metalero, obsidiano, salvajote y descarnado.

Un primer trallazo crudo, a la vieja usanza, mamando mucho de la antigua estirpe, anclado en el sonido ancestral, en el momento de máxima pasión, y dolor, del entramado Black Metal. Culto a Emperor, a Darkthrone, a Satyricon. Acordándose de los maestros, nunca olvidando su legado, su poderosísimo mensaje de oscuro nihilismo, su derroche de gélido poder malévolo y blasfemo.

Unos pensarán que son unos aprovechados, que no pintan nada en una escena que ya lo dijo todo (o casi todo) antes de cerrar los noventa. Otros, como yo, disfrutan de la propuesta, no pensando en si el material es innovador o si repite patrones. Los temas que Satanic Warmaster (por cierto, nombre cutre total, pero con encanto, a lo Deströyer 666) derrochan calidad, ganas de comerte crudo y mucha ira. Lo idóneo, joder, para una bandita blackero-infernal.

Portada simplona, simbólica, con su toque fascistoidillo-epicote, blanca y negra, como mandan los cánones. No hay que salirse de lo establecido cuando uno va a rendir pleitesia a la armada noruega. Clasicismo, fidelidad a la idiosincracia del movimiento, a los clichés. Tradición y sangre en la nieve. Mola.

"Raging Winter" es la primera en la frente. Intro bathoryana, con sus brasas y tal, y ya andamos preparados, en posición. Nos lo van a echar todo encima, coleguita. Salta. Ahora. Riffeo satyriconiano-darkthronista, pegándole a todo, rallando la locura, marcando el riffeo, haciendo sangrar las guitarras, aporreando a muerte. La voz, a lo Emperor, queda de puto alucine. Pegada, oscuridad total, magia negra metalera, frío, muerte, dolor, encías sangrando, dientes desparramados. Material del 2001 sonando al de 1992. Perfecto. No todo lo que Finlandia nos iba a cagar iban a ser clones de los jodidos Children of Bodom, ¿No?

"A New Black Order" (otra que no te podrás quitar de la cabeza), "The Burning Eyes of the Werewolf" y "Strenght and Honour", con una mixtura entre elegancia y brutalidad muy conseguida, nos resultan apabullantes, y no por lo espectacular de la onda ni por una producción mega-molona (la producción es correcta, poco más), sinó por la fuerza que destilan, la potencia que emana después de cada baqueteo, de cada alarido insano. Satanic Warmaster no son los nuevos Emperor. Ni los nuevos Darkthrone o Satyricon. Nadie podrá reemplazar a esos titanes. Pero, joder, los finlandeses se quieren subir al carro y no suenan a parodia. Para nada. Todo lo contrario, chato. Satanic Warmaster huelen a integridad, a amor inconmensurable por el género, por el latido del estilo de finales de los ochenta y primeros noventa. Parecen, y sin fisuras, sacados de la escena noruega.

La despedazante "Wolves of Blood and Iron", épico-cataclísmica y asesina, devoradora total, peligrosa y con más arrojo que una orca frente a un bebé foca, y "Der Schwarze Orden", que es un regalo para el amante del headbangig blackmetalizado, nos llevan a "Night of Retribution", último track de la movida que nos ocupa. Y pedazo de último track. Atmósfera de vicio, rockanrollera, vacilona, con una onda Bathory en los primeros tiempos. Arrase, amiguete. A eso juega la banda. Apuestan por el genocidio, por la masacre, por la pura barbarie. Y bien que hacen, leñes. No todo iban a ser melodias a lo Maiden, coñes. La parte final del tema, la parida con tecladito, a lo "Twin Peaks" (jejeje), es la guinda que corona la composición. Después de haber sobrevivido a la guerra, observamos la devastación. Momento hipnótico. Simplón, baratillo. Pero bien hipnótico.

Una oda a la horda de los sacros gladiadores noruegos que movieron ficha y cambiaron la música extrema para siempre. Un primer paso cojonudo.

Black férreo, sincero, cabrón y épico-machorro. Cuerdas al rojo vivo, gargantas chamuscadas y baterías atronadoras. No se puede pedir más.

4 cuernos (medio-altos) para "Strenght & Honour".

Bélicos, asesinos, brutales hijos de perra. Mamones con tanta calidad como la que tienen los maestros a los que veneran. Ya se irán curtiendo. Poco a poco. Pero nadie lo puede negar. Apuntan maneras.

Satanic Tyrant Werwolf: Voz, bajo, batería y teclados
Lord War Torech: Guitarra

Sello
Northern Heritage