Sarcófago - I.N.R.I.

Enviado por Mendoza M. el Mar, 28/03/2017 - 16:10
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Esta es la historia de Wagner Lamounier, un niño nacido en Belo Horizonte que formó parte una de las bandas más influyentes del metal extremo en la historia, batalló encarnizadamente con sus contemporáneos hasta triunfar en la escena underground, y desapareció para siempre con el fin de centrarse en sus estudios, los cuales, le llevarían a convertirse en un aclamado economista y profesor universitario.

1985 fue un año particularmente turbio debido a la represión por parte del agonizante régimen dictatorial en dicho país. Como muchos jóvenes de la época, su interés por el vinillo ayudó a cimentar sus influencias musicales, arraigándose a bandas como Slayer o Venom. Con solo quince años, tomaría la decisión de hacerse un lugar en la incipiente escena brasileña. La pequeña ascua que encendería la llamarada tuvo lugar cuando conoció a Massimiliano y Igor Cavalera, quienes ya hacía rato habían optado por abandonar sus estudios y dedicarse de lleno en su proyecto musical, Sepultura. Nuestro protagonista, Wagner Lamounier, sería el primer vocalista que tendría esa banda, pero lastimosamente nunca llegaría a grabar algo con los hermanos Cavalera, abandonando al poco tiempo y contribuyendo únicamente en la letra de una canción: "Antichrist".

La meta era firme: Crear la banda más violenta, repulsiva y líricamente agresiva del planeta. A finales de 1985 se enfundaría definitivamente su apodo, Antichrist, y junto a Butcher en la guitarra, Incubus en el bajo y el gran D.D Crazy en la batería, Sarcófago había nacido. Esta formación histórica grabaría en 1986 la demo "The Black Vomit" y tras enviarla a los estudios independientes de Brasil, dieron con Cogumelo Records, quien les ofrecía participar en un disco en conjunto con otras bandas, lo que se conoce como un split. Esta recopilación de nombre "Warfare Noise" la componían Chakal, Mutilator, Holocausto y Sarcófago. Las reglas del juego eran claras, cada banda disponía de dos temas para destacar y así obtener el financiamiento de su primer disco. Uno de los varios motivos de esta reseña es para darle un merecido homenaje a la banda que resultaría a la postre ganadora de aquella contienda.

Y así, utilizando un inglés limitado para componer sus letras, método defendido por Antichrist, quien aseguraba que el portugués no era un idioma adecuado para este tipo música. Apegándose a su vez, a la blasfemia, la execración, el reniego a los valores cristianos y el ultraje total de todas las buenas costumbres. Sarcófago daría a luz a nueve engendros que en 1987 conformaron este disco, bautizado con el nombre apoteósico de "I.N.R.I". Antichrist comentaría en varias entrevistas que él y sus colegas agregarían a sus influencias a Hellhammer y el omnipresente Hardcore Punk. Con todos estos ingredientes, la actitud estaba más que garantizada y la ruta a tomar era muy específica.

De poco vale explanar canción por canción. El disco es un todo, una entidad carente de toda fragancia y afabilidad. Este disco es absolutamente lo contrario: es amorfo, repelente y incoherente. Son poco más de veintiocho minutos que se asemejan a los testimonios de las personas que aseguran haber tenido una experiencia cercana a la muerte. Muchos de estos afirman que el tiempo es imposible de deducir, contabilizar o calcular. Pueden pasar cinco minutos, una hora o mil años... simplemente no puedes escapar de la eternidad. Con "I.N.R.I" sucede algo similar. Te sientes vulnerado, herido por este esperpento creado por una banda de niños y no hay nada que puedas hacer. Estás a merced de la infinitud de las sombras. Un delirio del cual estoy seguro de que no muchos quieren despertar, ya que les encanta el áspero roce de la brasa infernal. Esto es "I.N.R.I".

Es bien sabido por muchos la gran influencia que tuvo este disco en agrupaciones provenientes de la fría Noruega, bandas muy bien conocidas por todos, como Mayhem, Gorgoroth o Darkthrone. Los riffs elementales, el inagotable blast beat, los growls, la indumentaria en general y el corpse paint, establecen a Sarcófago como verdaderos pioneros dentro de este oscuro subgénero, ganando un lugar muy merecido junto a los responsables de la gélida avalancha sónica que tendría lugar en escandinavia en los años noventa, como Venom, Bathory, Mercyfull Fate, Sodom o Hellhammer (Celtic Frost). Cabe destacar que Sarcófago siempre se mostraron críticos con el naciente Black Metal noruego, sobre todo Antichrist, quien no perdía oportunidad para hablar de manera despectiva de sus discípulos.

A pesar de todos estos halagos y rosas para con la banda, la realidad fue distinta. Antichrist pasaría a mejor vida, seguramente para seguir atormentando almas en otros planos existenciales. Wagner Lamounier regresaría al mundo real. Con el pasar de los años, Sarcófago seguiría un proceso de madurez totalmente natural. A su vez, D.D Crazy y Butcher dejarían la banda.

Para su segundo disco, "The Laws of Scourge" lanzado en 1991, nos encontramos a unos Sarcófago que ya habían abandonado definitivamente la temática fantástica y satánica para adentrarse a territorios más acordes con los problemas reales del mundo, como la corrupción, el crimen o el suicidio. Sarcófago como banda se acabaría de manera oficial en el año 2000, y dejarían a su paso una estela pútrida de violencia y agresión.

Larga vida al legado dejado por un grupo de adolescentes que decidieron hacer historia. Larga vida a Sarcófago.

In Necis Renacere Integer.

Antichrist: Voz
Butcher: Guitarra
Incubus: Bajo
D.D. Crazy: Batería

Sello
Cogumelo Records