Sarcófago - Hate

Enviado por Heartbolt el Mié, 01/05/2019 - 22:47
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Letras sanguinarias y llenas de odio, aunque con profundas reflexiones filosóficas acerca de la existencia del ser humano, repletan este tercer trabajo de una de las

bandas más revolucionarias del Brasil: SARCÓFAGO.

Tras una portada y un nombre perfilado (“Odio”), lo que abunda es la característica principal de la ruta que SARCÓFAGO se trazó tras un bullicioso y hermoso The Laws of Scourge (1991): Metal Extremo con letras que versaban sobre lo peor del ser humano, desnudando nuestra naturaleza con indecencia. Puede que lo hayan venido haciendo desde su legendario debut, pero ya en Hate las cosas alcanzan su punto más alto.

Vámonos a la música, que es lo que más no interesa de este cuarto disco (tercero, si obviamos a Rotting). Realmente las guitarras, gruesas y asfixiantes, tienen el sello SARCÓFAGO marcado a fuego: técnicos y complejos riffs que hacen un profundo roce a medias entre la oscuridad del Black Metal, las destructivas notas del Thrash y la locura de los bends del Death. Paradas complicadas, solos potentes y afinaciones que a veces sólo los perros perciben en la oscuridad. La voz de Wagner Lamounier sigue siendo la misma: vomitiva, recóndita y con profundo acento carioca.

Cagada gordísima el haber preferido una batería programada a una real. Bien, puntualizo que tienen su margen clave, y mal no suenan (están bien programadas), pero cómo afectan al producto final… la artificialidad no tiene límites. No obstante, hay mucha más carga y peso compositivo en las guitarras crudas y lúgubres que en la percusión, no siendo algo totalmente criticable y rechazable.

Hate (1996), como lo veamos, es la versión más pura de esos SARCÓFAGO responsables y críticos, verdaderamente avocados en producir un Metal que traspase fronteras. Más allá del tema de la batería, error tremendo, nos encontramos con un trabajo perfectamente limpio. Una producción muy buena, sin afectar demasiado el ardor de las guitarras y teniendo el bajo un espacio para desenvolverse.

Musicalmente hablando, Hate es literalmente una carga de odio atmosférica que se encarga de revolcar a quien lo escuche. Siempre con un Thrash/Death de detallitos Black; el sello de la agrupación. Un rechoncho asándose en la parilla, con el soundtrack de una película de horror.

En el Metal, muy afortunadamente, las letras también tienen un papel importante para la valoración y apreciación del álbum. Pues esta música no es sólo sonidos, también se hace con liricas de todas clases. Y las letras de este CD son realmente turbias y feroces. Mucho más que las del disco anterior, diría, tocando temas como la misantropía, el satanismo filosófico, la depresión, el suicidio y el evidente odio contra la sociedad que los arropaba.Unos SARCÓFAGO bastante preparados para asestarnos buenas cargas emocionales con un Metal Extremo fulminante y cabal, acertando siempre en producir un ambiente de calamidad, grosor y sentimientos pesados. Aquel ojo de la portada es más que tenebroso: es productor de pesadillas. Pareciera ser la expresión de nuestro tercer ojo, que se enfrenta a las peores cosas cada día. El ojo de un monstruo que vive dentro de nosotros. Y SARCÓFAGO lo representan muy racionalmente.

Wagner Lamounier, como siempre, siendo un personaje muy interesante en cuanto a lo que demuestra en el escenario. Un rebelde, un sociólogo, pero también un guitarrista y vocalista bastante versado, quien escribió todas las letras de este CD tan cargado de mala leche como de mensajes poderosos contra la conformidad. Un buen compañero y también prolífico músico ha sido siempre Minelli. Desde los comienzos del grupo ha estado allí escudando, jamás abandona una propuesta, y aquí en Hate su trabajo no deja de sentirse como uno de los principales atractivos del álbum.Hate es un disco concreto e impenetrable, limpio y sin mucho que machacarle. Más allá de lo de la batería (repito, para mí un hecho que lamentar), continuamos

con el sendero trazado poderosamente por The Laws of Scourge y no nos perdemos de nada aquí. Melodías grumosas que acompañan compases tétricos, líricas que dan de qué hablar con los pequeños de la casa antes de dormir y una muy buena oportunidad para conocer las dos caras de este combo brasileño. Sin dudas con una evolución muy interesante, trazando una propuesta muy diferente a la presentada por I.N.R.I. (legendario álbum del Metal Extremo), pero que, conteniendo una personalidad MUY marcada, ya a estas alturas terminan siendo la verdadera definición de la banda. Aquí un pedazo de eso que tanto explota SARCÓFAGO:

"Well, I know you
A devil inside me
I know what you want
You want a piece of she

Little girl, prisoner of her sick desires…"

De los diez temas contenidos en este disco, todos bastante buenos y resaltables, habría que tomarle mucha nota a canciones profundamente llenas de odio como Pact of Cum, Satanic Terrorism, la homónima y visceral Hate y el mejor tema en mi opinión: Anal Vomit. Verdaderas muestras de lo que los SARCÓFAGO más cabrones son capaces de llevar a cabo.

En medio de una polémica carrera marcada por discos para muchos cariocas indispensables en la librería, SARCÓFAGO y Hate siguen dando muchísimo tiempo a sus detractores para que le arrojen más excremento, pero también le ofrece bastante alegrías a sus seguidores, sin que eso tenga que ver con aplaudir con el repudiable hecho de una batería programada. Según Wagner, los bateristas de Death Metal usaban el trigger pad, dándole un sonido muy parecido al que ellos habían logrado con la batería programada. No es que la batería suene mal… sino que los parches son demasiado notorios y a la velocidad que van algunas partes suenan como de plástico. De cartón mojado distorsionado.

Hate es el penúltimo disco de SARCÓFAGO, antes de un mejor logrado The Worst, con mucho intelecto y caña. Sin embargo, Hate sale victorioso de la lucha en la que se ve comprometido y sigue siendo un buen regalo de estos cariocas a su público. De poco carecen, más le sobra aquel carácter único, basado en un música alegórica con bastante riffeo y voces cabronísimas. Algo que puntualizar.

Hate no pasará a la historia como un clásico, lo que sí pasó con sus tres primeras producciones, pero el que se ahonda en él no se arrepiente, sólo quizás espantado ligeramente por el sonido de la batería. Por lo demás, Hate vale mucho la pena.

No sólo es una portada preciosa… sino un trabajo de cólera, representación y padecimiento. El odio contra el todo.

Wagner "Antichrist" Lamounier - Voz y Guitarra.
Gerald "Incubus" Minelli - Bajo y Coros.
Eugenio "Dead Zone" - Batería Programada y Teclado.

*Colaboración*

Eduardo Paulista - Sola de Guitarra (en "Hate").
Marcos Machado - Coros.
Andreia - Coros.
Tarso Senra - Coros.

Sello
Cogumelo Records