Samson - Shock Tactics

Enviado por Kaleidoscope el Dom, 12/11/2017 - 23:38
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1. Riding with the Angels (Russ Ballard cover) (03:42)
2. Earth Mother (04:40)
3. Nice Girl (03:19)
4. Blood Lust (06:00)
5. Go to Hell (03:18)
6. Bright Lights (03:07)
7. Once Bitten (04:36)
8. Grime Crime (04:32)
9. Communion (06:32)

Disco completo

La NWOBHM…ese movimiento que se jactan escuchar todos, pero luego preguntas más allá de IRON MAIDEN y se escucha un silencio perpetuo en la sala. En Inglaterra nació esa corriente maravillosa que dio tantas bandas excelentes que, lamentablemente, quedaron en la sombra salvo nombres más ilustres como IRON MAIDEN, DEF LEPPARD, SAXON o a lo mucho ANGEL WITCH. Es una lástima porque se dejan atrás muchos grupos de una lista casi interminable, entre ellos uno de los fundadores de la escuela de Heavy Británica, injustamente tratados y olvidados: Los enormes SAMSON. Sí…aquella banda que a veces suena en el fondo solo porque Bruce Dickinson estuvo ahí, pero les aseguro que son mucha más que la banda anterior de “Bruce Bruce”.

Estaban SAMSON, SAXON, IRON MAIDEN y DEF LEPPARD -sin olvidarnos de los colosos ANGEL WITCH o los prehistóricos QUARTZ- dando guerra desde los sesenta, con una propuesta totalmente fresca, un Hard Rock que se endureció tanto que pasaba a ser algo más: melodías con inmensa fuerza, brío juvenil, ganas de comerse al mundo.

De las cuatro bandas iniciales de la NWOBHM -que eran algo así como el Big Four de la escena por aquellos tiempos- la que corrió menos suerte fueron SAMSON. Hubo diversos motivos, entre ellos una herida fatal a la imagen de la banda. De por sí, estas nuevas formaciones de “Heavy Metal/Heavy Rock” tenían problemas a la hora de publicitarse por contar con un apoyo casi nulo de los medios, normal, lo adelantado suele ser incomprendido, pero por si no fuera poco SAMSON tuvieron una campaña de difamación y mala publicidad intensa por el disfraz del baterista, Thunderstick, el cual usaba una máscara de ejecutor que fue apodada como “The Rapist Mask” o máscara de violador en español. Desafortunadamente había un loco suelto con una máscara similar asaltando sexualmente a mujeres, evento que no favoreció en absoluto a la banda. Mientras SAMSON ya estaban prácticamente al fracaso, IRON MAIDEN, iban surgiendo con una velocidad alarmante y a cada día que pasaba labraban más éxito.

SAMSON empezaron tocando en clubes, con Paul Samson al micrófono. Un día, en un pub llamado “Prince of the Wales”, un joven llamado Bruce Dickinson estaba tocando con su grupo, SHOTS. Hacían covers de MONTROSE y a veces interpretaban canciones propias. En dicho pub no había un escenario como tal, movían algunas sillas y mesas para abrir espacio a los grupos y poco más. Era un lugar realmente primitivo y poco adecuado para conciertos. Un día, un chico bajo el Nick de “Thunderstick” se mostró en “Prince of the Wales” a tocar con su banda, SAMSON. La imagen de la banda llamaba la atención…aunque no de buena manera, esa máscara que usaba el baterista no causaba una primera impresión positiva, pero sea como fuere, Bruce fue llamado por Paul para preguntarle si quería unirse al grupo a lo que Dickinson respondió sí, pero con la condición de que le dieran tiempo para prepararse para los exámenes de universidad, ya que, por aquel entonces Dickinson estaba estudiando historia. La banda no tuvo problema con aceptar el trato y al poco tiempo de que Bruce terminara los exámenes fueron a Wood Wharf Studios en Greenwich. Rápidamente se grabó el segundo disco de SAMSON en aproximadamente una semana.

Luego de un buen disco como “Head On” vendría lo mejor: “Shock Tactics”. Se dice que SAMSON grabaron “Shock Tactics” en el mismo edificio que IRON MAIDEN grabaron “Killers” y que Bruce Dickinson escuchó ahí por primera vez a IRON MAIDEN. Según propias palabras del legendario vocalista, la primera vez que escucho a Harris y cía tuvo la misma sensación, los mismos escalofríos que cuando escuchó “In Rock” de DEEP PURPLE. Como se puede evidenciar, el impacto fue inminente:_Bruce se quería unir a esa banda y así fue. Al poco tiempo de terminar “Shock Tactics” se largó a grabar el mítico “The Number of the Beast” y el resto es historia.

Sin embargo, hoy toca reivindicar la grandeza de SAMSON, específicamente de “Shock Tactics”. Esta banda ha sido injustamente relegada a agarrar polvo en una esquina, aun siendo uno de los primeros que estuvo al pie de cañón, cosa que pesa y no poco. A golpetazos, con miles de obstáculos y piedras, esta humilde y perseverante banda siguió trabajando como hormigas obreras a pesar de las constantes vapuleadas. Con dos discos a sus espaldas sin demasiado apoyo, la banda se aventura a forjar una tercera placa.

En esta entrega vemos a un grupo en pleno esplendor. Una madurez compositiva genial, ideas frescas y un sonido vigoroso que despierta hasta el último muerto del cementerio. En líneas generales SAMSON tenían un sonido más rockero, pero no por ello menos duro. Se alejaban de las coordenadas oscurantistas de unos BLACK SABBATH o el sonido con pinceladas Punk de los primeros IRON MAIDEN, para irse acercarse a los caminos de DEEP PURPLE o JUDAS PRIEST, pero con un sello distintivo que los separaban de dicha era clásica: eran SAMSON y venían a soplar, como el lobo a la casa de los cerditos, mucha frescura, como el aroma del eucalipto o el sabor de la albahaca.

Abre “Riding With the Angels” anunciando que lo que se viene es puro Heavy Metal. Un punteo de apertura muy característico de la NWOBHM, efectivo como pocos, mostrando una salud envidiable y la fuerza de un caballo. La primera canción tranquilamente podría ser una canción de IRON MAIDEN, al igual que “Grime Crime” con su prominente bajo cabalgante. Y no solo porque esté Bruce cantando, sino que la instrumentación da para ello, después de todo SAMSON tenían las ideas muy claras, no estaban a años luz de IRON MAIDEN, por momentos se les acercaban al culete de Harris. Tal vez con un empujón hubiesen terminado de despegar, pero oye, los que nos dejaron en “Shock Tactitcs” no es moco de pavo, no solo porque Dickinson se lanza uno de los perfomance de su vida, sino también por los excelentes arreglos que hay a lo largo del disco. “Riding With the Angels” que, por cierto, es un cover de Russ Ballard, pero la banda lo hace suyo, es un tema excelso, con líneas vocales muy memorables y un solo que, inevitablemente, te pone los pelos de punta con la inexplicable magia que derrocha.

Aunque ojo, por si no fuera suficiente con “Riding With the Angels”, la banda sube el listón estratosféricamente con “Earth Mother”, canción que, personalmente, la considero una de las mejores de toda la NWOBHM. Completísima composición con un sonido que me hace repetir varias veces la palabra “magia” a falta de otro vocablo para describir lo que está sonando. Un riff, sucio, rockero y con actitud da la bienvenida, luego un pletórico Bruce Dickinson nos grita un “Earth Mother, can´t you see” que es remarcado matemáticamente, para dar más énfasis, por el estruendoso kit de Thunderstick, dándole una potencia, un porte, un dramatismo increíble a “Earth Mother”. El constante bajo cabalgante termina de dar el peso necesario para inundar de energía nuestro cuerpo con potencia decibélica. Y qué decir del breve, pero intenso solo de Paul Samson, simplemente magistral. Samson, es un guitarrista infravalorado, tiene una habilidad para realizar sutiles pinceladas que va sumando progresivamente en cada repetición de sus fraseos principales, es un pequeño detalle que da dinamismo genial a sus interpretaciones.

“Nice Girl” ¿Bajará el nivel? NO, al contrario. Un Paul Samson en pleno lucimiento nos deleita con sus guitarras: acordes melódicos y poderosamente crujientes vacilan nuestras orejas con la pura esencia del Rock N´ Roll llevado a nuevas dimensiones. Los riffs son curvos, rectos, triágulares…una guitarra multifacética que estremece. “Blood Lust” es más arrastrada, pesada, con cierto aire a “medio oeste”, portando como bandera riffs que representan al HEAVY METAL con soberbia, rescatando la esencia original de las raíces que les dio vida a estos muchachos. Una especia de homenaje al pasado y a la vez una despedida del mismo. Un solo de guitarra, si se le puede llamar así, poco convencional: lento, creando atmósfera y tensión, con baterías susurrantes, como golpetazos de un demente encerrado. A final Bruce se cubre en un manto de cólera, mostrando una faceta que rara vez veríamos en él: la de un enajenado completamente hostil. En un futuro perderíamos a ese Bruce, siendo reemplazado por uno más grandilocuente. épico y operístico, cosa que no es mala ni buena, simplemente diferente. Para los que se quedaron con ganas de escuchar a un “Dickinson” colérico les recomiendo encarecidamente “Master Control” de LIEGE LORD, con un Joseph Comeau que se puede hacer pasar por Bruce fácilmente.

“Go to Hell” empieza a mover las cosas, el paso se acelera ¡Aquí viene el tren! ¡Cuidado que atropella! Un tema impecable con coros que se cantan a todo pulmón. Aquí Dickinson se desgañita la garganta da gusto y la canción termina de coronar con un potente solo de Paul Samson que invade de distorsión los alrededores ocupando cada espacio posible.

En “Bright Lights” se desarrolla aún más el concepto “Heavy” con el trabajo solista del gran Paul Samson, el cual saca chispas de sus cuerdas incendiando el lugar sin piedad. “Once Bitten” es un tema curioso, tal vez la percepción sea más personal, pero para mí tiene algunas reminiscencias a BLACK SABBATH con su cadencia reptante y densa; riffs pesados, casi se siente cada golpazo de las cuerdas. Un ritmo, una fluidez y un “Groove” que imperiosamente me recuerda a los de Birmingham. Aunque, donde más brilla la canción es en el estribillo, con ese “I´ve been bitten again, twice shy” que se acopla perfectamente a la rítmica instrumental.

La antes nombrada “Grime Crime” podría tranquilamente ser un tema de IRON MAIDEN. El bajo con reminiscencias de “Running Free” y el minuto dos donde unas guitarras gemelas trazan rastros de electricidad ondulante son elementos que traen a la mente inmediatamente a Harris y compañía. “Grime Crime” cabalgante, incesante, rockera y pesada. Una canción que hace olvidar todo, dando ganas de despejarse, de ser libre y simplemente brincar al ritmo de las guitarras y mover la cabellera al aire ¿Qué más puedo pedir? Una canción o, mejor dicho, un disco que libera de esa forma ya merece toda mi devoción y halagos, porque de eso se trata la música: de pasar un buen rato, de subir los ánimos, de hacernos felices y aunque a veces olvidamos esto, están álbumes como “Shock Tactics” para recordárnoslo.

Llega “Communion” para decir despedirse, pero será un hasta luego, no un adiós, porque está asegurado que volverás a darle play a “Shock Tactics”. Una composición bellísima, con brillantes intervenciones Chris Aylmer en la guitarra acústica y voces de apoyo, sin olvidarnos de las otras dos voces -de Samson y Thunderstick- que prestan soporte. “Communion” va in crescendo, la emotividad se eleva a la estratosfera. Un Paul Samson en la cúspide, nos regala un pedacito de cielo en sus preciosos solos que llegan al alma. De verdad, deja sin palabras, solo queda cerrar los ojos y…sentir porque ante música así no queda hacer más nada.

En resumidas cuentas, “Shock Tactics”, es un grandísimo clásico que ha quedado en la sombra, pero no por su falta de calidad, sino por mala suerte. A veces la vida es así, injusta, la suerte es una hija de perra y disculpen el lenguaje, pero ella sonría a quien le da la gana, a veces abraza a quien lo merece, claro, pero la mayoría de las veces no. La única pega que le veo al disco es que no cuenta con un sonido rompedor o novedoso para la época, pero después de todo no es algo de que preocuparse y mucho menos algo que empeore el resultado final.

Esto es mucho, mucho más que “la banda donde estuvo Bruce”, créanme, vengan a verlo.

Puntuación: 8.8

Paul Samson (R.I.P. 2002): Guitarras, Voces (apoyo)
Chris Aylmer (R.I.P. 2007): Bajo, Guitarra acústica, Voces (apoyo)
Thunderstick: Batería, Percusiones, Voces (apoyo)
Bruce Bruce: Voz

Sello
RCA