Sammy Hagar - VOA

Enviado por Gibson el Jue, 20/03/2014 - 16:17
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Evidentemente no era un desconocido -para la escena hardrockera- Sammy "Red Rocker" Hagar cuando, en 1985, ingresó en uno de los grupos más populares e influyentes de la historia de dicho género: Van Halen. Tras su breve asociación con el guitarrista Ronnie Montrose (d.e.p.), con el cual llegó a grabar dos discos ("Montrose" y "Paper Money"), inició su carrera en solitario en el año 1976 llegando a editar varios trabajos con un dispar éxito. Sin embargo fué con este "VOA", y seguido bastante de cerca en cuanto a calidad musical por "Standing Hampton" (1981), con el cual Sammy Hagar entregó su álbum más brillante antes de unirse a Eddie Van Halen.

"VOA" (Voice Of America/La Voz de América) significó el primer trabajo del productor Ted Templeman junto a Sammy Hagar como solista (ya había trabajado con él anteriormente en el grupo Montrose). Hay que apuntar que Templeman había sacado pocos meses antes al mercado el multimillonario "1984" con Van Halen... con quienes ya había colaborado en los cinco discos anteriores, y que se convirtió (curiosamente) en el último disco del vocalista David Lee Roth con dicho grupo, hasta su reciente retorno discográfico en el año 2012.

Es de sobras conocido el buen aprecio que le tenía -en aquel tiempo- Eddie a Sammy desde su época en Montrose. Consecuentemente no es de extrañar que ante las grandes ventas que cosechó este "VOA" (Disco de Platino en USA), se decantase un año después por el "Red Rocker" para ocupar el sitio dejado por Diamond Dave en Van Halen.

Metiéndonos de lleno en lo que nos deparó este álbum (que el próximo 23 de Julio cumplirá su 30 aniversario) encontramos en su apertura el descomunal pelotazo hardrockero "I Can't Drive 55". Uno de los temas más destacados e icónicos dentro de la discografía del "Red Rocker", y que incluso lo llegaba a presentar en los conciertos con su posterior grupo, Van Halen. Lleno de dinamismo y positivismo musical el tema sabe enganchar perfectamente -desde su primera escucha- con sus logradas melodías y el inapelable/trepidante ritmo de la batería, que le imprime en todo momento un enérgico pulso rockero a lo largo de su minutaje. Tremendo comienzo.

El tema más peculiar del disco lo encontramos con "Swept Away", en el que hallamos partes muy melódicas complementadas con otras más rockeras, y todo ello intentando reflejar una cierta onda progresivista. Aunque el tema posee un buen riff de guitarra llega a resultar algo atípico en el concepto general del álbum, pese a que se muestra en todo momento interesante en su composición.

Con la muy conseguida "Rock Is In My Blood", en clave mediotiempista, encontramos toda una declaración de principios por parte de Sammy Hagar y donde su propia interpretación vocal, imprimiendo bastante sentimiento, es lo que dota al tema de su mayor atractivo.
Y en esas tesituras melódicas se mantiene la siguiente "Two Sides Of Love", esta vez muy orientada al terreno Hard/AOR y claramente enfocada para sonar en las radiofórmulas.

La vuelta a la actitud hardrockera llega de la mano de "Dick In the Dirt"... Sin dejar de lado la melodía, Hagar nos ofrece un tema vacilón, sugerente, currado en su interpretación vocal y que posee un atractivo solo de guitarra.
El tema-homónimo "VOA" nos propone más dinamismo musical con su planteamiento rockandrollesco, donde apreciamos un muy atrayente riff de guitarra, batiéndose en un pequeño duelo con los teclados, en el inicio del corte. No podemos obviar esa bajada de revoluciones en su parte central, con cierto toque ambiental y que enlaza perfectamente con un suave y armonioso solo de guitarra.

La balada del álbum nos llega con la guapa "Don't Make Me Wait". Con claras connotaciones mediotiempistas el tema mantiene fuerza gracias a la interpretación vocal de Hagar, sabiéndole imprimir esas tonalidades rockeras que tan bien casan con las melódicas notas de la guitarra eléctrica que se incluyen en este séptimo corte del disco.

El album cierra con el ritmo reiterativo y netamente rockero de "Burnin' Down The City", donde son las acertadas líneas vocales, de un solvente Sammy Hagar, las que logran mantener el buen nivel que ofrece un tema tan simple en su composición como eficaz en su desarrollo interpretativo.

En definitiva, muy buen trabajo se marcó Sammy Hagar en el que iba a ser su último álbum en solitario antes de recalar en Van Halen, y con los que conseguiría la fama a nivel mundial. Un álbum, este "VOA", que ofrece la suficiente calidad en el ámbito hardrockero para un obvio y provechoso disfrute, y que agradará satisfactoriamente al seguidor del "Red Rocker".

4 horns bajos.

Sammy Hagar: Voz, Guitarra
Gary Pihl: Guitarra
Bill Church: Bajo
Jesse Harms: Teclados
David Lauser: Batería

Sello
Geffen Records