Samael - Passage

Enviado por Mendoza M. el Sáb, 04/05/2019 - 19:03
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El cuarto trabajo de los suizos Samael se exhibe atrevido e intrépido, abrazando con frenesí esa influencia de corte industrial que ya se venía asomando en su disco anterior, el genial "Ceremony of Opposites", donde la agrupación liderada por los hermanos Lochen redobló su apuesta en términos de vanguardismo y se adaptaron a los tiempos, alegrando a unos e incordiando a otros, pero siempre logrando sorprender al oyente.

Para este disco titulado "Passage" ya no sólo cambiaba el logo de la banda, sino que su enfoque lírico abandonaba las alegorías para con el satanismo y prácticas afines, y se centraban más en aspectos cósmicos, evocadores y existenciales, demostrando una ya consabida capacidad para expresarse, pero que nunca abandona la fiereza y la agresividad propias de los helvéticos, quienes le gambetearon al encasillamiento por medio de una propuesta donde los teclados y las baterías programadas de Xytras atenazan un protagonismo casi absoluto. La tóxica guitarra de Vorph se acomoda de buena manera, manteniéndose a flote en un navío aparte, y en compañía de un debutante Kaos. Los riffs son rígidos y austeros, estrechándose fraternalmente con el fantasmagórico bajo de Masmiseîm, el cual danza a ciegas en el marco de una producción corpulenta y vigorosa.

Desde el momento en que "Rain" aflora por medio de una apertura dramática y de ínfulas sinfónicas, la banda resalta su dominio sin conceder mayores descansos, haciendo mucho énfasis en las introducciones y preludios. Tal es el caso de "Shining Kingdom" y su paso entrecortado, rico en cadencias y donde se nos revela a un Vorph apasionadisímo al micrófono.

También hay espacio para la experimental "Angel's Decay" y su inicio juguetón que se va enroscando en espiral hasta desembocar en una especie de medio tiempo cuya intensidad varía bastante a lo largo del tema. Caso similar es el de "Jupitarean Vibe", donde una percusión de naturaleza tribal se manifiesta tímidamente, todo para ser acuchillado repetidas veces por una guitarra envenenada, logrando conseguir una mezcla muy buena y convincente. Aunque es en "The Ones Who Came Before" donde esta experimentación roza el descaro al revelarse demasiado electrónica, y con un estribillo complicado de tragar, aunque presume de brillantes intervalos instrumentales.

Lejos de quedarse atrás, composiciones robustas como "Born Under Saturn", "Choseen Race" y "My Saviour" reafirman la calidad sobresaliente que ostenta un conjunto suizo que todavía se arraigaba a los despojos del "Ceremony of Opposites", pero sin nunca dejar de juguetear con los aspectos sinfónicos y las secciones melódicas. Un ejemplo de ello es "Liquid Soul Dimension", voluminoso engendro que danza en el mismo escenario cósmico y caótico de temas anteriores.

Por su parte, una sorprendente "Moonskin" se revela como la joya oculta del álbum. Exuberante tentativa de balada donde vemos como destaca el primoroso acompañamiento del teclado, el cual es ejecutado con divina soltura para cobijar el afligido cantar de un Vorph que recita el track más hermoso y delicado del trabajo mientras deambula dramáticamente a través de ritmos que acumulan cierta nostalgia y rencor.

Y para finalizar, una "A Man In Your Head" viene a condensar la esencia de los diez temas anteriores, y esculpe una pieza con un aire de clímax constante. De nuevo, un Vorph letal al micrófono brilla por luz propia, empleando de a ratos un desgarrador shierk que rememora los primeros trabajos de Samael, estos más emparentados para con el Black y tal. Los riffs respiran a la par de sinfonías hipnóticas muy bien conseguidas y que no desentonan nunca, cerrando así el trabajo con la misma épica con la que inició.

He aquí un álbum que a mi particularmente me gusta mucho, sobre todo por su esquema triunfalista y por su amplio aglomerado de composiciones rebosantes de arrogancia bien encaminada. Un trabajo directo, lógico, acertado y de un nivel general notable. Cuatro cuernos merecidos y muy apropiados para "Passage".

Vorph: Voz, guitarra
Kaos: Guitarra
Masmiseîm: Bajo
Xy: Teclados, batería programada

Sello
Century Media