Sôber - La Sinfonía del Paradÿsso. Directo en Las Ventas

Enviado por Alexrock el Mié, 27/05/2020 - 10:33
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1. Animal
2. Reencuentro
3. Eternidad
4. Lejos
5. Naúfrago
6. Cápsula
7. Hemoglobina
8. El Hombre de Hielo
9. Vacío
10. Paradysso
11. No perdones
12. Arrepentido
13. Mis cenizas
14. Diez años
15. Superbia
16. Loco

Nunca fui seguidor de Sôber; debo reconocer que hasta julio de 2018 tan sólo los temas más conocidos de la banda formaban parte de mi memoria musical; ya no tanto por el tipo de rock-metal que practican, que sí me gusta, sino porque no me acerque lo suficiente a los madrileños, vaya usted a saber porqué. Sin embargo, el 7 de julio de 2018 me sorprendieron de forma tan grata que decidí recuperar el tiempo perdido, siendo que hoy por hoy no dejo pasar una semana entera sin escuchar algo de ellos.

Efectivamente, el 7 de julio de 2018 Sôber salieron a uno de los dos escenarios principales del RockFest Barcelona para regalarnos uno de los mejores conciertos que ese año se celebraron en el festival, o al menos que más sorprendieron, y lo hicieron con la Barcelona Rock Orchestra para ejecutar, al menos parcialmente, pero de forma impecable el recién estrenado "La Sinfonía del Paradÿsso" que grabaron en estudio con la Sinfónica O.C.A.S. (Orquesta de Cámara de Siero) con ocasión del decimoquinto aniversario del disco "Paradÿsso".

Y es que en efecto, Sôber cuenta con una sólida carrera musical desde que editaron en 1996 y bajo el nombre de Sôber Stoned aquel "Torcidos" que fue su debut discográfico, siendo Paradysso de 2002, tal vez su disco más aclamado. Los hermanos Escobedo y Antonio Bernardini han permanecido en la banda desde sus inicios habiendo sufrido cambios tan solo a las baquetas donde Manu Reyes, hijo del otrora batería de Medina Azahara, Manuel Reyes, fue el último en sumarse al combo después de su parón (que dio lugar a Savia y Skizoo) y la lamentable pérdida de Alberto Madrid en accidente de tráfico.

El disco que hoy nos trae hasta aquí fue grabado de forma íntegra el día 7 de marzo de 2020 en la Plaza de Toros de las Ventas, siendo este el último concierto de la gira y la verdad es un buen documento de lo que allí se vivió!!. Además de las canciones que conforman "Paradysso", nos regalan "Naufrago" y "Superbia" de su disco de 2011, "Loco", de los más conocidos de aquel lejano "Morfología", "Vacío" de "Synthesis" y "El hombre de hielo" de "Reddo".

La noche se inicia con "Animal", con las guitarras de Escobedo y Bernardini embastando perfectamente con la orquesta; y es que la música de Sôber le va como anillo al dedo a todos esos instrumentos de cuerdas en los que se apoya el directo, consiguiendo un efecto realmente emocionante. A continuación "Reencuentro" baja un poco las revoluciones. un medio tiempo que va creciendo en intensidad a medida que se va sumando la orquestación, para desembocar en "Eternidad", tema icónico de los madrileños que en este directo gana calidez cuando es abrazado por la magnífica orquesta. "Lejos" da paso a "Naúfrago" otro medio tiempo que cuenta con la colaboración de Mortii (El Fantástico Hombre Bala o Skizoo).

Así, uno a uno van cayendo temazos, "Cápsula", "Hemoglobina", mención especial para este tema que sube y sube en el estribillo y que se deja caer arropados por la sinfónica de forma sorprendente, "El hombre de Hielo", "Vacío", todos ellos de sobra conocidos y que, magníficamente arreglados para ensamblar con la orquesta, hacen que fluya la magia en cada uno de ellos.

Llegados al corte diez, nos encontramos con uno de los momentos más brillantes de la velada. "Paradÿsso", con la colaboración alucinante de Ruth Lorenzo (cantante que siempre ha manifestado su querencia por ritmos rockeros, aunque en la práctica navega más por derroteros pop no exentos de calidad) conforman el mejor tema del disco; echadle un vistazo al video porque esta mujer transmite una garra descomunal, y la dupla con Escobedo queda de diez.

En el último tramo del disco, "No perdones", cañera y machacona; "Arrepentido", otro clásico que sale bordado con preponderancia de la parte sinfónica; "Mis cenizas" y "Diez años", con la colaboración del padre del batería, Manuel Reyes, cierran el círculo de "Paradÿsso", finalizando el concierto con "Superbia" y la archiconocida "Loco", mucha caña para dejar exhausto al personal.

Como corolario, significar que nos encontramos ante un gran disco; se que no es fácil entender esa mezcolanza entre la música clásica y el rock o el metal; muchas bandas ya lo han hecho, pero si le pillas el gusto es absolutamente fantástico. Al fin y al cabo ya lo decían Barón, ¿no? "el gran Beethoven hoy tocaría el rock" .

Carlos Escobedo: Voz y bajo
Jorge Escobedo: Guitarra
Antonio Bernardini: Guitarra
Manu Reyes: Batería

Sello
El Dromedario Records