Sínkope - Por pensar le dio al hombre

Enviado por Alexrock el Vie, 19/06/2020 - 12:50
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1. No fluye nada
2. Tu nombre
3. La alegre tristeza
4. Por pensar le dio al hombre
5. Cuestión de tiempo
6. Se fue de la lengua mi lengua
7. ¿Qué te has creído, macho?
8. De intrépidos y negaos
9. Sin tí no hay color
10. Verdaderos mentirosos
Bonus
11. De vuelta de ná
12. Vivo en un país

Desde un punto de vista estoico cabría preguntarse si no le hubiese estado mal al hombre ponerse a pensar un poco; pero un poco antes, bastante antes; con la que está cayendo consecuencia de la pandemia, los males que asolan el planeta, cambios meteorológicos, el trato que dispensamos a mares y ríos, la capa de ozono y lo mal que se porta la humanidad con la propia humanidad, ojala al hombre le hubiere dado por pensar hace mucho tiempo; y no está mal que lo haga ahora que quizá, sólo quizá, aún estemos a tiempo de salvar algo de lo que nos queda. Dicho esto, si sólo el título del disco que hoy nos ocupa y su tema título sirve para que uno de nosotros, sólo uno, se conciencie, habrá valido la pena el tiempo invertido por Vito Íñiguez y sus Sínkope en su último trabajo hasta la fecha.

Y hablando de tiempo, y desde un punto de vista hedonista, cabe también preguntarse si no será este "Por pensar le dio al hombre" el mejor disco de los extremeños, teniendo en cuenta que es su decimocuarto trabajo y que llevan a la espalda ni más ni menos que treinta años dando guerra desde que Vito y Mario Santos (abandonaría la banda en 2009) se juntaron entre Castuera y Quintana de la Serena (Badajoz) para dar forma a una banda de rocanrol, Sínkope.

Y puestos a preguntarnos ¿porqué Sínkope no son punta de lanza de ese rock urbano que se teje en la vieja España?... pues eso, estimado, estimada, es algo que raya lo incomprensible, pero es una verdad incontestable que solo el tiempo, ese juez que da y quita razones, responderá... o no.

Siempre combativos, siempre reivindicativos, pero siempre enamorados, a pesar de todo, del ser humano, de la vida, siempre enamorados de su trabajo, comienzan el viaje, precisamente, haciendo mención expresa a eso, a su trabajo, músicos de inspiración constante que con "No fluye nada", se contradicen a si mismos pues a pesar de no encontrar la inspiración, según canturrea Vito, crean un tema que te pone las pilas desde el segundo uno. Musicalmente es un tema potente con un buen solo de guitarra. Sigue "Tu nombre", medio tiempo cadencioso que va creciendo al mismo tiempo que la voz carraspera de Vito, que en el estribillo se acelera; esquema muy al uso en los extremeños, pero tremendamente efectivo.

"La alegre tristeza" es uno de los temas estrellas del disco. Tratando el tema de amor entre personas de un mismo género y la escasa o nula comprensión que esa expresión del amor tiene entre los sectores más conservadores de nuestra sociedad, se apoya toda su lírica en una base rápida, con una labor importante tras las baquetas de "Gato" Hernández. Por su parte, "Por pensar le dio al hombre", de nuevo tema rápido, con Vito impostando su voz desgarrada en las partes más intensas para casi susurrar en los cambios de ritmo. Letra con clara misión de concienciar a la humanidad de lo mal que lo estamos haciendo. Esos cambios de ritmo le dan un aire diferente al asunto pero no impide que inmediatamente se te grabe en la cabeza y es que a buen seguro se convertirá en uno de sus temas de directo más coreados cuando vuelvan a abrirse los escenarios.

"Cuestión de tiempo" balada descomunal pero con mucha fuerza e intensidad (en términos heavies sería algo como una power ballad) en la que nos recuerda el paso efímero del hombre por la vida, paso que da también el disco para llegar a "Se fue de la lengua mi lengua" y "¿Que te has creído macho?", ambas con esa parábola que tanto les gusta a los extremeños entre el sol y la luna, esquemas musicales similares para dos temas que no se despegan de la tónica habitual del disco.

Mucho más trepidante, "De intrépidos y negaos" (valga el juego de palabras) por cuanto con un accesible estribillo, sirve de lucimiento para las guitarras distorsionadas antes de dar paso a, como dirían los Barri... "... una canción de amor...". Letra preciosa de "Sin tí no hay color"; no estamos hablando de una balada ni nada parecido, si no de un tema en el que se conjugan melodías a medio tiempo con buenos solos de guitarra para convertirse en una oda a la mujer, hombre, persona, al fin y al cabo, a quien amas. Coronado por un emotivo video en el que han colaborado muchos de sus seguidores en plena época de confinamiento se convierte, sin duda, en el mejor tema del disco, con ese final ralentizado, violín en ristre, que pone la piel de gallina después de todos lo que está pasando. Realmente emocionante.

Cierra el disco "Verdaderos mentirosos", con un inicio pausado va ganando furia en un "homenaje" a los políticos... ¿hace falta decir algo más?.

Sin embargo, no acaba la cosa ahí, pues Sínkope nos regalan dos bonus. El primero "De vuelta de ná", tema que ya editaron en su anterior trabajo, una especie de EP; no acierto a determinar el porqué de la inclusión de la canción ahora en este nuevo disco, no encuentro ninguna diferencia entre ellas y tan solo hace un año que editaron "Adicción Limitada"; la cuestión es que está bastante bien el tema pero no aporta nada. El segundo bonus "Vivo en un país" también se editó en sencillo hace tres años, más o menos, y esta sí, es una balada con acústicas en la que se critica, sin tapujos a las sociedad española y sus males.

Probablemente no sea el mejor disco de Sínkope, quienes tienen en su haber alguno de los temas insignia del rock urbano de aquí. Para quien suscribe, superar aquel glorioso "Cuando no te pones falda, ..." va a ser tarea difícil, sin embargo, en este último disco sí hay algunas canciones que con el tiempo se convertirán en necesarios para analizar ese rock tan nuestro.

Disco, en fin, muy disfrutable.

Vito Íñiguez: voz
Woody Amores: guitarra
Alberto David: guitarra
Miguel Álvarez: bajo
Ferdi "Gato" Hernández: batería

Sello
Rock Estatal Records