Ruthless - Discipline of Steel

Enviado por Hawkmoon el Lun, 30/07/2012 - 22:52
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1. Discipline of Steel
2. Ancient Warrior
3. Know No Evil
4. Look Out
5. Sign of the Cross
6. Another Day in Hell
7. Raiders of the Night
8. Hardcore
9. Run for Your Life
10. The Message

Después de lanzarse a la piscina, de debutar, con la edición del EP "Metal Without Mercy", los americanos Ruthless, power-heavymetaleros de vocación, y speedicos a más no poder, ya estaban preparadotes para soltarnos su primer larga duración: "Discipline of Steel".

Curtidos a base de tocar en los peores antros de la ciudad, preparándose, moldeando el sonidazo que nos escupirán. Candela Omen, Helstar, Liege Lord o Angel Dust. Platazo de primera, chaval. Metal corta-tendones. Mucha velocidad, mucho peso y muchas pelotas. Chispazos a cada segundo, colega. Disfrute asegurado. Siempre y cuando seas un gladiador de la escena cabalgadora y revienta-culos, claro.

"Discipline of Steel" no cuenta con la mejor portada que te vayas a echar a la cara, hermano. Es cutrona de cojones. Parece más la carátula de una peli italiana mala (bueno, decir italiano es decir malo), de esas que alquilábamos de peques en el videoclub, de esas que dirigían los Ruggero Deodato o los Joe D'Amato de turno, que la de un discote metálico y huraño. Caspa bélica, esquelética y oscuro-decapitadora. "Rigor Mortis", los cañerosos thrashers, debieron flipar con la portadita, pues dos años después, de cara a su debut ("Rigor Mortis", 1988), escupieron una movida clónica. Calaverón con pelucón igual de cutrón. Creando escuela, joder.

Si la escena clásica, la de Maiden, tiene a un Eddie, coñes, los cachorros Speed también quieren a su propia criatura cabrona. El Eddie de los pobres, el representante de la escuela más sucia y poco pudiente. Todo el mundo tiene derecho a tener un Eddie o un Vic Rattlehead. Da vidilla. ¿Qué sería de muchos combos sin sus mascotas?

Ahora ya no hay tiempo. El Eddie Carpanta, el Eddie de los desamparados (que, además, va disfrazado de miembro de los Crimson Glory) nos mira mal. Se acerca a nosotros, evidentemente acompañado por el hacha y el mazo, y sin decir ni mú, ala, partido en dos. Nadie dijo que tratar con el underground fuese fácil. Te recompongo y nos ponemos con el trabajo. Aixxx, tio, necesitaré muchas grapas. Te han cortado con precisión Mengele, joer. Hay exactamente 35 kilos de carne en cada lado. Asesinos certerísimos los americanos. Pobres, pero con más peligro que Slayer en una cristalería. Y cortantes, a lo laser starwariano. Menudos elementos, chatín.

El tema-título es el primero en vacilarnos. Mola empezar con el título, coñes. Suena a declaración de intenciones. Comienzo a lo film ochentero de terror, con el tecladito ambientando bien, para acabar cogiendo al oyente por los cojones y llevárselo, a toda leche, por el mapa del reino que comprende el sonidazo de Ruthless. Speed aplasta-gatos, coros que dejan pequeño tus calzones, ira, machaque majo de cuerdas y bataca y un dominio majo de los tempos. Ken McGee y Steve Tzz, cabronazos con muñecas de kevlar, se erigen en reyes del trabajo. Sus guitarras iluminan el sendero por que los demás se moverán. Rítmicas taladrantes y solistas que entran en vena. Leña Speed clásica, mamones. Para enmarcar. Y eso que el voceras, Sami, que no lo hace nada mal, tampoco es que sea the ultimate singer. Combo que emana poder y mogollón de calor. Deleite headbanger.

"Ancient Warrior", que avanza a lo militar, con paso firme, sin retroceder, retumba por todo el territorio. Está claro que los americanos son unos chulillos de tres pares de cojones, pues la canción, con cierto tono Manowar o Virgin Steele, mira de reojo, y por encima del hombro, a cualquiera. Y, joder, si además se decora todo con un solete bien majete (y otro bien cañero después, para cerrar), ala, está todo hecho. Una track por el que tengo un afecto total, pues fue el primero que caté de los americanos. Y ya me engancharon.

"Know No Evil" (Venom + Omen) y "Look Out" (Speed al servicio de su majestad, la N.W.O.B.H.M.) nos llevan a "Sign of the Cross", onda que nace mucho más templadita, con poso acústico-electroide, que, normal, no tardará en ponerse en plan mata-gigantes. Asistimos, seguramente, al mejor momento de todo el trabajo. Un huracán total, hermano. Voracidad, épica, ganas de montar caballo y liberar reinos en apuros. Te pasa de todo. Algo que comenzó a lo Accept, mutó a ente británico y acabó cortando brazos y piernas. Es imposible no caer rendido ante la potencia que escupen los amplis. Imposible del todo. El que sea metalero, el que tenga más hierro en sangre de lo habitual, se encenderá, a lo Johnny Storm, y, como si hubiese comido en McDonald's, un solo pedo le hará llegar a la estratosfera. Melódicos y fuertotes. Equilibrio entre los dos mundos. Coreas como una quinceañera (gili) ante Justin Bieber, pero te entra una cólera, unas ganas de partir columnas vertebrales (a lo Bane, el de Batman), que es demasiado. Banda mete-pilas.

"Another Day in Hell" (otro cruce, ahora a lo Venom-Running Wild),"Raiders of the Night" (a lo "Ancient Warrior"),la hímnica "Hardcore" (con influencia Motörhead, y que abre y cierra, raramente, mú educá) y "Run for Your Life", bravucona (para variar), sigue legando mierda de la maja, de la consistente, de la que da gusto oir cuando uno se pone sentimental y le da por acordarse de cuando la música Metal solamente era parida por peña con nivel, con cojones. Los niños, antes, solamente eran público. Y los que estaban preparados, y de verdad (como el caso de Ruthless), eran los que se subían a un escenario para desencadenar tormentas (perfectas).

"The Message", algo maidenista, que cierra el disco, es el temita que menos me gusta. Y no es que sea malo, para nada. Pero abusa del metraje. Un par de minutejos menos no le habrían sentado mal. No obstante, el esmero de los colegas, joder, hace que esos dos minutos de más tampoco sean un castigo en onda Edguy.

Un peacho de disparo Speed-Power. 4 cuernos (bajos) para el acero rudo de Ruthless.

1986 y sus sorpresas, amigo. Año para exprimir durante siglos.

Sami de John: Voz
Ken McGee: Guitarra
Steve Tzz: Guitarra
Jack Black: Bajo
Bryant Scott: Batería

Sello
Axe Killer Records