Royal Hunt - Moving Target

Enviado por BurnRain el Dom, 15/01/2017 - 09:31
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1. Last Goodbye (6:33)
2. 1348 (4:32)
3. Makin' A Mess (4:00)
4. Far Away (4:58)
5. Step By Step (5:11)
6. Autograph (3:36)
7. Stay Down (4:21)
8. Give It Up (4:01)
9. Time (4:53)
10. Far Away (Acoustic) (4:38) BONUS

Los daneses Royal Hunt, banda capitaneada por André Andersen, tenían la difícil tarea de afrontar el futuro sin su cantante Henrik Brockmann que les había acompañado en sus dos primeros trabajos. Llamaron a DC Cooper que en aquel momento, 1995, se encontraba entre los cuatro finalistas para ocupar el puesto de vocalista en Judas Priest tras la marcha de Rob Halford. El americano decide entrar en Royal Hunt. Cooper dice que Royal Hunt estaba en un gran momento y que tal vez fue una locura pero tomó la decisión que marcaría su carrera. Si acertó o no es algo que entra dentro de las suposiciones, viendo las cosas hoy día parece que hizo lo correcto. Lo que es cierto es que a Royal Hunt les vino genial. DC Cooper es uno de los mejores cantantes que uno se puede llevar a los oídos en el Heavy melódico.

Para quienes no conozcan a Royal Hunt, son un grupo de metal progresivo con grandes influencias de la música clásica y donde predominan los teclados de André Andersen sin usar las pregrabaciones orquestales ni los coros wagnerianos. Andersen es también el compositor de la práctica totalidad de los temas y además produce los discos. Royal Hunt son un grupo poco popular pero con mucha clase y gran virtuosismo, con influencias que van desde Yes, Génesis o Rush pasando por Deep Purple y llegando a Dream Theater.

“Moving Target” es su tercer álbum de estudio, sus dos anteriores trabajos demuestran personalidad y calidad, se han hecho una legión de seguidores en Japón pero fuera de la tierra del sol naciente no han despertado tanta pasión. Es el año 95 y entramos en arenas movedizas para el metal y variantes pero Royal Hunt son indiferentes a las modas y dan un paso decidido con Moving Target, un punto de inflexión en su carrera. Respecto a sus dos trabajos anteriores, “Land Of Broken Hearts” y “Clown in the Mirror”, van ganando en complejidad y definen su estilo más como banda de metal progresivo y neoclásico, mejorando la producción y afinando su propuesta dotándose de un sello personal.

Un buen ejemplo de esto último es el arranque del disco "Last Goodbye" con los teclados imperiales, el bajo bien marcado de Steen Mogensen y la voz de Cooper comenzando desde bien abajo y yéndose a los agudos para dramatizar su interpretación. En un estilo para el que ha nacido. Los coros están muy presentes sobretodo en los estribillos. Cambios de ritmo muy drásticos. La parte solista la acapara los teclados de Andersen claramente influenciada por la música clásica. Un gran tema para abrir.

Con “1348” seguimos en la misma dinámica, con una mayor presencia a las seis cuerdas de Jacob Kjaer desde la eléctrica y la acústica, haciendo las réplicas y el soporte a las teclas de André Andersen que sigue acaparador. Grandes dosis de hard rock melódico y una mayor parte instrumental. Royal Hunt siguen siendo accesibles y al mismo tiempo barrocos. La letra sobre la Peste Negra desentona con el sonido más bien luminoso de los daneses.

Un claro ejemplo de la influencia de la música clásica es “Makin’ A Mess” con una comienzo muy sinfónico (pero solo con los teclados), Andersen antes de recibir el bautismo rockero de manos del Deep Purple In Rock tuvo una formación plena en la música culta y se siente en todos los temas de Royal Hunt. El corte es más directo que los anteriores con predominancia de coros y estribillo que llegan certeros, fuertemente melódica, muy neoclásica y con un ritmo muy vivo.

“Far Away” es la balada en homenaje a las víctimas del terremoto de Kobe (Japón) y que vio previamente la luz en el EP del mismo nombre, es una muestra de la importancia del país del sol naciente para Royal Hunt cuyos anteriores trabajos habían salido allí antes que en ninguna parte. Royal Hunt quieren estar muy presentes en aquellas tierras y se marcan un temazo sabiéndose ganadores. El sencillo es número uno durante cuatro meses.

El órgano y los coros crean la atmósfera y la voz de DC Cooper interpreta la tristeza y la melancolía. El corte está cargado de dramatismo y aunque suene raro decirlo en una balada, es el tema del disco con un mayor sentido de rock duro. Teclados a lo Hammond, guitarra más gruesa y marcada, la banda sonando poderosa y seria.
Profusamente trabajada desde los teclados, muy coral y con la voz de Cooper sobresaliente. Uno de los cortes más destacados del disco y la balada de Royal Hunt hasta el día de hoy.

Entrando en terrenos más bien pop AOR llega “Step by Step” pegadizo corte que es el bicho raro del plástico, con su piano vacilón, con el mejor y más claro solo de guitarra de Jacob Kjaer.
“Autograph”, corte instrumental a lo “Martial Arts” de su disco debut “Land Of Broken Hearts” mostrando a las claras las influencias de Beethoven y otros empelucados en André Andersen.

Con “Stay Down” entramos en un corte que también podemos hablar del AOR ochetentero y si no fíjense como suenan los teclados de André y las seis cuerdas de Kjaer, por cierto cada vez que asoma el mástil rebosa calité.

Más progresiva suena “Give It Up”, con la aglutinación de elementos y juego de voces, la combinación de las guitarras y los teclados en su parte intrumental, con un sprint final que se agradece.

Esta última parte del disco demuestra que aunque haya algún desvarío o traspié, tener una gran voz y en pleno rendimiento te saca de cualquier bache.

El cierre del disco es un compendio de todas sus características, predominio de teclados neoclásicos, coros de telón de fondo, voz que va del grave al agudo de ejercicio brutal, bajo muy marcado, un trabajazo en la sombra de la batería de Kenneth Olsen (que es la más tocada por la producción). “Time” tiene un aire apocalíptico y severo. Recuperando el tono de la inicial “Last Goodbye”. Una gran canción de broche. La antesala de lo que estaría por venir, aquel maravilloso Paradox.

Como bonus llega la versión acústica de “Far Away” que con un aire intimista de guitarra acústica, los coros y el teclado, nos recordará a las baladas de Yngwie Malmsteen, y no hace más que confirmar el derroche vocal de DC Cooper que se desborda en todos los temas de Moving Target.

No puedo por menos de darle los cuatro cuernos bajos a pesar de algunos momentos insustanciales pero “Last Goodbye”, “Far Away” y “Time” son auténticos temas de primer orden, el trabajo de la banda es maduro y por momentos arrebatador, Andersen consigue un sonido personal para Royal Hunt, cosa que solo los grandes pueden decir. El disco es ligero y accesible por una parte y por otra empieza a florecer algo frío, distante y único. Atisbos de lo que llegarán en su siguiente trabajo Paradox.

- Steen Mogensen: bajo
- Kenneth Olsen: batería
- Jacob Kjaer: guitarras
- D C Cooper: voces
- Andre Andersen: teclados y guitarras
- Maria McTurk & Lise Hansen: coros

Sello
Seagull International