The Rolling Stones - It´s Only Rock ´n´ Roll

Enviado por El Marqués el Lun, 07/03/2016 - 20:16
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1. If you can´t rock me
2. Ain´t too proud to beg
3. It´s Only Rock ´n´ Roll (But I Like it)
4. Till the Next Goodbye
5. Time waits for no one
6. Luxury
7. Dance Little Sister
8. If you really want to be my friend
9. Short and Curlies
10. Fingerprint File

Por estas fechas los Stones ya son inmensos. Un producto de gloriosa inercia. Están en ese punto en que podrían haberlo dejado y se les tendría por leyendas inalcanzables. Son los Judas o los Maiden del 86, los Van Halen del 84, los Queen del 78, el Dylan del 66, los Barones del 84 o los Zeppelin del 75. Sus mejores obras ya han sido grabadas, pueden hacer lo que les dé la gana pero siguen ahí, visitando el estudio año tras año porque son ases, seres superiores que necesitan dar rienda suelta a su creatividad, y todo lo que hagan en el futuro llevará un sello propio de identidad y despertará el interés de críticos, fans y detractores.

Las aguas como de costumbre bajarán agitadas por su entorno, aunque las hayan pasado peores. El nubarrón más gordo en el horizonte es la posible marcha de Mick Taylor, pero ése, el imberbe ex John Mayall & The Bluesbreakers cuyo cándido aspecto puso cachonda a la locaza de Truman Capote cuando giró junto a ellos para cubrir el tour de “Exile on Main Street”, nunca fue un verdadero Rolling Stone, si hacemos caso a las palabras de Stanley Booth, otro de los grandes cronistas de la banda.

He dicho que Jagger&Richards podrían haberlo dejado tras regalar al mundo su tetralogía mágica, y yo podría dejar también en este momento de escribir esta reseña ¿Cuántos otros grupos conocemos de los que se puede citar con igual interés a los componentes, los conciertos, los discos, las canciones y hasta los biógrafos?

Sobre el contexto en que se registró “It´s Only R´n´R” hay por supuesto toneladas de anécdotas. La silueta de Ron Wood se perfila entre bastidores, Mick y Keith se han pasado ya por la mansión del compañero de Rod Stewart en Faces y han registrado con él partes de su primer disco en solitario, “I´ve got my own album to do”. Una de las típicas batallitas Stones relata incluso cómo Richards cortejó a una rubia despampanante en un pub de Londres una noche, que al enterarse de que estaba con un músico le invitó a acompañarla a casa de su pareja, guitarrista también. Richards llegó a la mansión en Richmond pensando sin duda en las curvas de la chica, quién le mostró el estudio en el sótano, donde estaba su prometido grabando, que no era otro que el bueno de Ronnie.

Jagger y Richards participaron en aquel disco del borrachín descendiente de las familias de gitanos que vivían en barcazas a orillas del Támesis, a la vez que la autoconfianza de Taylor se debilitaba. A la postre “It´s Only Rock n Roll” marcó una época de cambios en la institución inglesa. Fue el primer disco que produjeron Mick y Keith bajo el pseudónimo de The Glimmer Twins, finiquitada la colaboración con Jimmy Miller, el productor de todas las obras maestras del quinteto del 67 al 73, y de quien Lemmy haría un tristísimo retrato en sus memorias cuando trabajó con Motörhead en el legendario “Overkill”, tirado bajo la nieve ante el estudio, ciego de drogas, mientras Eddie Clarke, Animal Taylor y él le esperaban dentro (una víctima más de la ola de destrucción y vida canalla que acompañaba a los Stones y de la que solo ellos parecían inmunes).

También fue el último trabajo de Mick Taylor como hemos apuntado, contó con la colaboración de varios habituales en aquellos años, como los pianistas Billy Preston y Nicky Hopkins a las teclas junto al sexto Stone Ian Stewart, y de la gira se rescató hace nada un valioso testamento: el show del 12 de julio de 1975 en el Forum de Los Angeles, publicado en doble Cd + Dvd dentro de la serie “From the Vault”, en el que ya intervino Ron Wood.

¿La música? Pues junto a la titular, pieza mundialmente conocida que ha inspirado todo tipo de anuncios y eslóganes varios, un comienzo inmejorable con el feeling rockero inalcanzable, 100% Stones, de “If you Can´t Rock Me” y la perfecta adaptación del “Ain´t Too Proud to Beg” de la banda soul de los 60 The Temptations, las baladas y medios tiempos “Till the Next Goodbye”, “If you really want to be my friend” y “Time Waits for No One”, el largo funky final “Fingerprint File”, el rock marchoso sin más pretensión que la de hacerte bailar en “Dance Little Sister”, y las dos maravillas ocultas, el tipo de canciones por las que de verdad se mide la valía de un grupo, joyas que solo tienen presentes los fans, y que son tan buenas como las más conocidas: “Luxury” y “Short and Curlie”, con juegos de voces excepcionales, estribillos gloriosos, y ese sentimiento, arraigado en lo mejor del rock&roll de toda la vida, entre el Country, el Southern, el Rhythm&Blues y el Swing, que seguirán sonando igual de vacilonas y felices hasta el fin de los días.

Aparte de todo ello, como siempre las letras chulescas, orgullosas y misóginas del divo Jagger, y una portada, obra del artista belga Guy Peellaert, que publicaría un libro de imágenes rockeras llamado “Rock Dreams”, y que figura entre las mejores del catálogo stoniano, tan parecida a aquel cuadro que aparecía en la escena final de “El Resplandor” de Kubrick y revelaba el fatal pasado del simpático Jack Torrance, el Axeman original.

Un disco de cuatro cuernos por estar a la sombra de los gigantes que le precedieron, pero a años luz una vez más de cualquier Cd aparecido desde mediados de los noventa a 2016 en cualquier estilo musical.

Mick Jagger: Voz
Keith Richards: Guitarras
Mick Taylor: Guitarras
Bill Wyman: Bajo
Charlie Watts: Batería

Sello
Rolling Stone Records