Revenant - Prophecies Of A Dying World

Enviado por MetalPriest el Sáb, 24/10/2015 - 22:14
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1. Prophecy of a Dying World
2. Spawn
3. Ancestral Shadows
4. The Unearthly (A Quest)
5. In the Dark of the Psychic Unknown
6. Asphyxiated Time
7. Distant Eyes
8. Valedictions
9. Degeneration

Por alguna razón, aquí hay uno que tiene una preferencia bastante clara por el Death Metal europeo, no obstante, sería injusto decir que en América y más en concreto en USA, se comieron los mocos. No. Desde luego que no. De hecho, ahí tenemos a los más importantes maestros del movimiento, como Death, Obituary, Morbid Angel o Incantation... por ejemplo. Y si nos ponemos gilipollas ¿que por qué no? siempre podríamos mentar a Mantas y a Possessed, que por muchos retazos que le quedasen de Thrash, está claro que ya habían llegado algo más lejos que sus antecesores. Pero bueno, esto es por todos de sobra conocido.

Ponerse a enumerar a grupos que en el 86-89 estaban haciendo algo parecido a lo que hoy conocemos como Death Metal al final acaba siendo un coñazo, por mucho interés "arqueológico" que se tenga; porque a lo tonto, no son tan pocos como a priori pudiere parecer. Eso sí: de vez en cuando, cunde echar el ojo sobre un grupo en particular y tomarla con él, porque seguro que algo bueno vas a sacar de sus sucias emanaciones. Y eso mismo pasa con Revenant, de New Jersey. Aunque hay que aclarar que ellos no llegaron a sacar un disco en los ochenta, sí que trajeron por aquel entonces una buena dosis de demos y un EP (bastante difícil de encontrar, por cierto). A pesar de todo esto, y de sacar un álbum debut más que digno en el '91, Revenant no llegaron a durar una década con vida, y lo que es peor: dejaron para nuestro recordatorio poco material de estudio para escuchar, y (para más inri) de muy difícil acceso.

En resumidas cuentas, amigos: que poco podéis picotear de Revenant si buscáis algo distinto a su Prophecies Of A Dying World de 1991. Pero bueno, que no hay tampoco razón para entristecerse. Después de todo, este álbum es una auténtica bomba plagada de riffs inolvidables, compases hijoputescos y una voz de lo más cabrona (de reminiscencias bien thrashers) ¡Canelita en rama! De esa raza de discos que no sabes exactamente dónde meter pero que sabes que es una pasada que a cojones tuvo que influenciar a decenas de bandas a lo largo de los años.

¿Que no me crees? Pues ponte a escuchar la misma canción homónima con la que abre el artefacto, sin ir más lejos ni andar rebuscando. No hace falta básicamente porque todo el material es de altísima calidad. Aunque claro: cada uno tiene sus filias, y por supuesto servidor tiene sus favoritas. En dicho saco metería (obviando la obertura ya mencionada) a Asphyxiated Time (1988), por sus riffs mega-clasicorros y el olor a maldad que se percibe en los vapores que despide. También está In The Dark of the Psychic Unknown, que sólo aparece oficialmente en la edición en CD. Un plato de lo más refinado; lleno de quiebres y sucesiones lóbregas. Es casi, casi... un tema de género progresivo ¿Y qué hay de la espeluznante Distant Eyes? Parece mentira que esta genialidad fuera compuesta en 1989... con sus melodías elípticas y pasajes intrincados. Por último, también situaría en el podio a Valedictions, que con acierto se dispone en la edición en vinilo como la canción que cierra el Prophecies Of A Dying World, aunque no entraré en detalles con ella por no ser demasiado plasta. El caso es que en la edición en CD el track final es Degeneration (1989), que aunque a mí personalmente no me parece tan magnífico como los antes mentados, hay que reconocer que sigue siendo una incesante avalancha de intrincados riffs dotados de una velocidad inusitada.

Digamos que el análisis más explícito del LP queda ahí. Ahora, tan solo resta destacar de una forma más global la técnica y nivel de elaboración de estos macarras de New Jersey. Para mí, un disco de Death Metal clásico y de calidad de la más elevada. Por supuesto que todavía se perciben claras influencias del Thrash Metal más violento de los ochenta, y que no hablamos de un género puro, pero... por favor: no me digan que semejantes partituras no merecen que se las agasaje con cumplidos como los escritos más arriba. Porque por ese aro no voy a pasar.

Finalmente la puntuación: cinco cuernos medio-bajos para Revenant y su oscuro Prophecies Of A Dying World. 9,25 que se llevan los americanos.

Como informacion extra, en la composición de varias de estas piezas estuvo John McEntee (1986-1989), corazón y alma de Incantation, antes de fundar dicha banda. El álbum salió bajo Nuclear Blast, cuando todavía era un sello auténtico no exento de dignidad. Por último, decir que muchas de las re-ediciones salidas entre ese 1991 hasta 2019 son consideradas no oficiales, con lo cual, muchos acólitos a día de hoy nos encontramos todavía con la deuda pendiente de hacernos con este discazo en formato físico.

Henry Veggian: voz y guitarra.
Dave Jengo: guitarra.
Tim Scott: bajo y coros.
Will Corcoran: batería.

Sello
Nuclear Blast