Rage - Strings to a Web

Enviado por Rob Jalford el Mié, 10/02/2010 - 21:12
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1. The Edge Of Darkness
2. Hunter And Prey
3. Into The Light
4. The Beggar"s Last Dime
5. Empty Hollow
6. Strings To A Web
7. Fatal Grace
8. Connected
9. Empty Hollow (Reprise)
10. Saviour Of The Dead
11. Hellgirl
12. Purified
13. Through Ages
14. Tomorrow Never Comes

Discazo al canto de una de las bandas mas interesantes de Alemania, de nuevo nos ha vuelto a sorprender un grupo cuya carrera está plagada de grandes discos, con un denominador común en todos ellos : calidad.

Os puedo asegurar que en este recién comenzado 2010 “Strings to a Web” ya es serio candidato a ser uno de los diez mejores del año y por supuesto de la carrera de Peavy y compañía. Así de claro lo tengo.

Contundente heavy power con las consignas marca de la casa, riffs poderosos, líneas vocales no faltas de fuerza y melodía, solos sorprendentes (de nuevo Smolski se suelta el pelo), batería técnica y poderosa a cargo de Hilgers (nadie echará de menos a Terrana) y sobre todo estribillos memorables, ideales para el directo, que nos seducen en las primeras escuchas.

No espereís un cambio en su estilo habitual, porque no lo hay, Rage no engañan y graban lo que se puede esperar de ellos, que es mucho. No experimentan con cosas extrañas o cambios de sonido, es un disco de Rage, pero además es de los mejores del grupo..

En algunas ocasiones hemos notado cierto aire progresivo, como en “Ghosts” y “Welcome to the Other Side” o un endurecimiento en la propuesta como en “Unity” o “Soundchaser” aunque siempre sabemos en cuanto lo escuchamos que se trata del trío alemán. Un gran signo de identidad, ya que cuando escuchamos un grupo y enseguida sabemos quienes son, demuestra que suenan a ellos mismos, como pasa con AC/DC, Mötorhead o Maiden por poner unos ejemplos.

Entrando de lleno en lo que nos ofrece el compacto, el asalto comienza con el arma de destrucción masiva titulada The Edge of Darkness con un efecto de slap guitar del maestro Victor el cual desemboca en un musculoso guitarrazo, velocidad alta y tregua con el pegadizo estribillo, el sonido es apabullante, en 2.17 el shock es inmediato, gracias a un hostiazo padre hecho riff, que es acompañado perfectamente por el bajo de Peavy y la batería terrorífica de …, el solo no deja dudas, Rage están muy vivos y quieren romper unos cuantos cuellos. Un himno, sin dudas.

El nivel de inspiración es brutal, las composiciones mantienen todo el vigor y nuestro interés, convirtiendo “Strings to a Web” en cita obligada si eres adicto al buen heavy metal, del añejo, del bien hecho, temas como Hunter and Pray (atentos a la que se lía a partir de 2.40, atención a los recursos del bataca), Into the Light (muy del rollo “Black in Mind” o “End of All Days” la buena caña no tiene que ir necesariamente desligada de melodía), The Beggar’s Last Dime de mis favoritas del disco, con un criminal abuso por parte de Smolski y un doble bombo bestial, al igual que en Saviour of the Dead con un siniestro ritmo, oscuro y sucio (me trae un aire el hachazo principal al estilo Zakk Wylde), cantada escupiendo las frases con malicia por Peavy, en 3.39 atentos a estos monstruos y su cambio de ritmo, para liquidarnos con un abrasivo punteo, plagado de recursos y técnica. Los sollozos de un niño acompañados por una guitarra a lo Vai dan paso a un hit estilo ochenta titulado Hellgirl otro punto ganador de Rage.

Sorprende agradablemente la balada Through Ages donde los alemanes muestran su lado mas intimista, bajo una base acústica y sin batería, logran traer la calma entre tanta tempestad y es que el disco no da casi tregua. Un breve ejercicio de relax, que agradece nuestro pabellón auditivo.

Hay un tema que pese a su pegada y velocidad, no me resulta tan atractivo se trata de Purified, otro que me deja menos satisfecho y me parece mas “standard” es el que cierra Tomorrow Never Comes pese al solo a lo Vai. No todo iban a ser flores por parte del tito Jalford, ¿no?.

Me dejo para el final la maravilla musical del disco, titulada Empty Hollow y dividida en cinco partes bien diferenciadas, podemos hablar de una de las mejores creaciones de Rage.
Con claro sabor épico y una instrumentación clásica con uso de teclados que crean unas atmósferas seductoras, es una verdadera muestra del talento de estos señores. Solamente por esta “ópera metal” merece la pena pillarse el compacto. Alguna parte trae aires a Dream Theater o Evergrey como la parte dos (que da título al disco), donde hay lucimiento absoluto de los tres miembros, esto es música metal en pleno apogeo, brillante, cambios de ritmo, rítmicas soberbias, todo hecho con sumo gusto. La parte tres está llena de sentimientos, una instrumental con bellísima melodía de piano (Smolski es el encargado de ello, un fenómeno) nos hace pensar si realmente es Rage a quien escuchamos o una banda sonora de película romántica, enlazando perfectamente con la cuatro, esta vez cantada, intimista y tranquila que tras unas teclas desemboca en el motivo principal con el coro tan emotivo reforzado por esos teclados medio sinfónicos. He leído por ahí que parece un homenaje a Rush, juzgad vosotros mismos.

Si los cinco cuernos pueden resultar excesivos puesto que hay un par de temas no redondos en mi humilde opinión, los cuatro se quedan cortos, lo justo sería cuatro y medio.8.80 Jalfords. Un enorme disco, pleno de detalles, de temas para los directos, que va a encantar a todos los seguidores del grupo y a cualquier amante del buen rock. Recomendado sin reservas.

Grandes Rage, grande “Strings to a Web”

Saviour of the Dead

The Beggar's last Dime

Empty Hollow

Hunter and pray

Hellgirl

The Edge of Darkness

-Peavy Wagner:voz y bajo
-Victor Smolski:guitarra y teclados
-André Hilgers:batería

Sello
Nuclear blast