Rage - The Missing Link

Enviado por Hawkmoon el Vie, 24/12/2010 - 05:50
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1. Firestorm
2. Nevermore
3. Refuge
4. The Pit And The Pendulum
5. From The Underworld
6. Certain Days
7. Who Dares
8. Wake Me When I'm Dead
9. Lost in the ice
10. Her Diary's Black Pages
11. The Missing Link
12. Raw Caress

Rage, o mejor dicho, la visión musical hecha banda de ese genio teutón, que responde al nombre de Peter "Peavy" Wagner, tenía en 1993, un buen bagaje en cuanto a discos de gran talante, tours con grandes nombres por casi todo el planeta (aunque siempre como teloneros, eso si) y unos fans, que aunque no eran masa, si que eran lo suficientemente leales al grupo, como para justificar una renovación de contrato (justo cuando el Metal estaba de capa caida, y más en los inicios de los 90) con Noise Records.

Discos como "Trapped", "Reign of Fear", "Secrets of the Weird World" o "Perfect Man", hicieron mucho por la banda alemana, ofreciendo sabias y entregadas dosis de elevado Thrash-Heavy-Power de nivelón, que se hermanaba tanto con bandas clásicas como Running Wild o Accept, como con Metallica o Megadeth. Un furioso ataque a tres bandas, que les hacía tener fans entre las fieles audiencias a Kreator, a Judas Priest o a Helloween.

El trio, en esos momentos, formado por el incombustible vocalista y bajista, Peavy, Manni Schmidt a la guitarra y Chris Efthimiadis como batería, ya había demostrado un nivelón enorme ante las audiencias europeas y niponas, pero a lo que la banda aspiraba era a la conquista total.

"The Missing Link" era la búsqueda de una gloria que Peavy buscaba desde su debut, y como si de una profecía se tratase, los astros se alinearon y todo se preparó, para la creación de uno de los mejores discos de metal europeo, que nunca he tenido el placer de escuchar. Rage siempre habían dejado claro que era una banda con actitud, cojones y mucho que decir, y ahora, visto que pocos escuchaban su mensaje, lo iban a gritar más alto y de mejores maneras que nunca. Existe, en el universo musical de Rage (sin duda, uno de los más ricos, oscuros, metafísicos, complejos, maduros, poéticos y durotes del feudo) un antes y un después de la edición de "The Missing Link", y desde luego, para el fan que cayó (y caerá) bajo el embrujo oscuro, veloz, metalero y candente, que es el discazo de los germanos.

Una portada, con los fósiles prehistóricos de la criatura que siempre pulula por las portadas de Rage (ése híbrido, organico-mecánico) estampados en ambar, lucen elegantes y con cierta tristeza. La banda de Wagner siempre ha sido Heavy y ha lanzado muchos temas con arrojo y naturaleza bestial, pero siempre, como pegada a cada riff y a cada melodía vocal, va ligado un trazo depresivo y desolador. Energía tristona. Es como escuchar a Paradise Lost, si hubiesen formado la banda James Hetfield y Lars Ulrich. Una gozada, que tanto da voracidad como depresión, y todo condensado. Vamos con el viaje desolador y "heavylon"...

"Firestorm" arranca la entrega con una sirena que nos avanza algo peligroso. Un riffeo cabalgante, muy en onda Power-Thrash, avanza a toda máquina, para soltar, unas melodias vocales tan rockeras como feroces, dotadas de musicalidad y buen rollo, que contrastan con la batería y la guitarra echando chispas. Atención al solazo que se pega Manni y a la destreza que se palpa. El espíritu de las bandas setenteras se estampa de cara contra un muro de sonido metalero de primer orden. Clásico de la banda desde el primer momento.

"Nevermore" (con un tufillo encantador a los primeros Metallica) y "Refuge", con una bateria ultraprecisa y un bajo que parece latir como el corazón de un gigante, dotan a la primera parte del disco de un aura indestructible, muy basada en la melodía netamente Heavy, pero con un poso oscuro, rítmico y trabajado, que los hacen elevarse, y mucho, en el panorama Eurometal del momento, y sobretodo del que estaba por llegar cinco años después. Se nota que Wagner tiene a sus maestros, y el espíritu mixturizado de Black Sabbath, Priest o Metallica, vive en cada riff del combo, pero no a nivel plagio, sinó a nivel naturaleza. Está en el ADN de la banda el sonar a maestros, todo alumno aprende de maestros.

"The Pit and the Pendulum", con una estructura enorme, mucho más pausada, pero con una fuerza tremenda, va avanzando y deja para el recuerdo un poderoso estribillo y el sonido de una formación que se ve segura, natural y entregada. Se nota que saben que manejan oro puro, y lo miman.

"From the Underground" (que retoma, con firmeza y autoridad, la velocidad y la pegada) le deja paso a "Certain Days", una de las máximas joyazas del trabajo. Unas lineas misteriosas de guitarra aposentan la melodia, para que un Wagner ultracabreado, y secundado por una armada de riffeo y machaque atronador, lancen por los aires un tema, que navega por mundos extremos, poéticos, groovies, jazzeros y jodidamente matadores. Paradise Lost matarían por haber grabado éste track de cara a su "Icon". Menudo viaje de tema. Aquí ya queda claro que ésta banda es una maravilla. Hasta el momento, todo habian sido pasos enormes y entregas de material alucinante, pero ahora, los alemanes se calzaban una obra magna, con toda la chulería del mundo.

"Who Dares" expone a Manni como un guitarra, que sin ser el mejor seis cuerdas del feudo, si que se defiende y además, dentro de su limitado recurso, se erige como un riffero de lujo y un competente solista, y además con sobrado encanto. Menuda perdida fue la de Manni, que en nada dejaba el grupo, y menudo tanto se agenciaron Grave Digger con su fichaje. El destino siempre te pide algo a cambio de la gloria. Rage, ofrecieron a Manni.

"Wake Me When I'm Dead" (que comienza con una desbalazada canción, a medio camino entre un Blues patatero y un rock lisérgico borrachuzo y pasado de rosca) acaba bailando el mismo son que los anteriores trallazos del disco, y acabamos con dolor de cuello, pero joder, la mar de contentos. Lo mejor de muchas eras se concentra ahora en temazos enormes, cortesía de Rage. Menudo regalazo.

"Lost in the Ice" (que batalla duramente con "Certain Days" como la cúspide de "The Missing Link") despega sin querer despedirse, y durante diez minutos, nos obsequía con un fabuloso sueño Lovecraftiano, bañado en un mar de fogoso y ampuloso riffeo y talento compositivo. Mucho del devenir musical de la banda, y que se iba a notar en venideros trabajos(como "Black in Mind", "XIII" o "Ghosts", y que iban a definir el futuro de la formación para siempre) como los violines que aparecen por el tema, está anclado en esta maravilla. Amalgama rica en feeling y con un punto exquisito de sal y picante. Himno a reivindicar.

"Her Diary's Black Pages" de vertiginoso, simpático y lunático caminar y "The Missing Link", con una genética muy deudora del movimiento más clásico y empalagoso, muy basado en coros, pero igualmente, de factura y talento innegable. Arrogancia y estilo. Se pueden permitir un tema vaciloncete y con sueños (inocentones) de single de relumbrón. Empalago majo. Como dos cucharadas de miel. Dulce, si, pero mola. Además, la cadencia modernilla que se le quiere imprimir al tema, y que se consigue, le hace ganar enteros.

Todo sueño tiene un final, y la ofrenda germana de 1993 está tocando a su final, pero bueno, ya que la cosa se termina, Peavy mantiene su promesa de superación, y arroja toda su alma, con infulas, de nuevo, de producción enfocada a un público mayor, pero con el resabido contenido ritmico-incisivo, sello de Rage 100%. "Raw Caress" funciona como cierre perfecto para un discazo cojonudísimo.

Rage son una de esas bandas, que tiene tanto, y tan buen material, que resulta casi imposible anticipar y decir cuál de sus entregas es la mejor, pero sin duda, "The Missing Link", es toda una maravilla, que cierra una etapa en la banda, y comienza una mejor. Y eso es mucho decir, pensando en como ya eran.

4 cuernos (gigantescos y obsidianos) para éste referente (debería de serlo, almenos) de Metal íntegro, innovador, con alma y corazón.

Rage son como los antiguos Megadeth del metal germano. Te vuelan la cabeza después de hacerte pensar, divagar y entender que la vida es una mierda. Pero no veas como disfrutas de la depresión.

"Peavy" Wagner : Voz y bajo
Manni Schmidt : Guitarra
Chris Efthimiadis : Batería

Sello
Noise