Rage - Black in Mind

Enviado por Hawkmoon el Mié, 19/01/2011 - 22:42
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1. Black in Mind
2. The Crawling Chaos
3. Alive But Dead
4. Sent by the Devil
5. Shadow Out Of Time
6. A Spider's Web
7. In a Nameless Time
8. The Icecold Hand Of Destiny
9. Forever
10. Until I Die
11. My Rage
12. The Price Of War
13. Start
14. All This Time

Rage, la formación alemana, formada por el ilustre (almenos para sus seguidores, que aunque somos pocos, somos fieles) "Peavy" Wagner, no conoce, o no quiere, conocer de fronteras musicales. Tanto el Speed Metal, el Power, el Heavy Metal más añejo, el rock (en su más pura esencia) o el Thrash Metal, conviven, y sin enfados, con ondas y tesituras, que podrían enmarcarse en el feudo de la música clásica (con Wagner como máximo exponente). Aventurarse a escuchar un disco de la formación, siempre es, por regla general, un pedazo de viaje. En los primeros tiempos, la banda nació como una amalgama entre Judas Priest y Metallica, para ir, conforme avanzaba el tiempo y la experiencia, mutando a grandes maestros, con todas las de la ley, aunque fuese en la sombra, y no a ojos de una gran mayoría.

Discos como "Trapped", "Reflections in a Shadow", "Perfect Man" o el impagable "The Missing Link", ya habían posicionado a la bandaza en la élite de culto, y ahora, en pleno 1995, y con un panorama no muy alentador (con Priest sin editar nada, con Maiden en horas bajas, con Metallica a puntito de cambiar para siempre...) el movimiento debía de ser preciso. Más alentador. Mejor. "The Missing Link" había demostrado que el mensaje de Rage era harto poderoso y oscuro, algo en una onda muy Heavy-Thrash, pero tambien aportaba, y muy sabiamente, un poso clasicote y rockero, que enamoró a mucha peña, entre las hordas europeas (entre ellos, el menda). No se podía fallar. La banda, hasta el momento, se había forjado un camino excelente, y no era plan de estropearlo.

Un cambio de última hora torció, a priori, las cosas para "Peavy", pues Manni Schmidt, el mítico seis cuerdas de la banda, decidia largarse sin decir ni mú. Las razones, se fueron con él, y nuestro vocalista y bajista, encontró remedio en la figura de Sven Fischer y Spiros Efthimiadis (hermano de Chris, batería). Rage perdían a un gran guitarra, si, pero en el camino, lo cambiaban por dos, y encima, de gran talante. El trueque con el destino, desde luego, fue favorecedor. Rage (casi) siempre habían sido un trio matador (una especie de Motörheads del Power-Heavy-Thrash), y ahora, se iban a hacer, aún si cabe, más destructivos, potentes y durotes. Perfecto. Vamos a ello. "Peavy" no suele fallar, y ya tengo ganas de darle al asunto.

Una ilustración, de lo más trabajada, nos da la bienvenida al disco de 1995 y vemos que el clasicismo, la elegancia, el mensaje oscuro y filosófico, y sobretodo, el poso Rage, almenos, se mantiene. Algo muy onírico, directo y cerebral (me costó años ver que era un cerebro, lo que acoge el logo y la simbología, jejeje). Sin duda, en lo que respecta al material sónico, Rage nunca han dado taras, pero joder, con las portadas tampoco tenemos queja. Cada vez son más oscurillas y molonas. Ala, otra camiseta para comprar, jejejeje. Venga, directos al asunto, que se hace tarde...

"Black In Mind", el primer temazo, ya nos da de lleno en plena cara y nos deja bien amoratados. Gargantas hirvientes, baterias veloces, un estribillo lleno de carisma, fuerza y entrega, y unas guitarras ritmico-fastuosas de impresión, e impresión cojonuda. Rage siempre van a tener su deje cañerete en todo lo que hagan. Rage nacieron en el Heavy, y eso, siempre se va a notar. Himno férreo y clásico. Uno de los mejores temas de Rage. Sin más. Un puñetazo encantador, hipnótico y vibrante. Desde luego, Wagner es un genio. Pocos capitanes de barco tienen tantas bolas.

"The Crawling Chaos" (híbrido Priest-Metallica 80's, con poso groovie y mucha melodia) y "Alive but Dead" (ceremonia oscurantista, que pronto se torna en ente rockero y portentoso, y que recuerda al temazo "Certain Days" de su "The Missing Link"), nos dejan más material lleno de clase, de fuerza y de poder metalero y de inconformismo musical. Rage son Metal, si, pero no solamente son Metal. Rage navegan en muchas direcciones, y saben coger lo que mejor conviene a su material. Desde Black Sabbath, hasta los Metallica del "Master of Puppets", el material de King Diamond, o los enormes Metal Church o Savatage, se dan cita en el sonidazo de los germanos rabiosos. Todo vale. Y encima, todo suena magnífico y a puro y duro Rage.

"Sent By The Devil", que nace con una intro de campanas de iglesia, se dispara sola, y con un bagaje cañero y speedico total, se lanza a la carrera. Dobles bombos a toda leche, cuerdas echando chispas y un "Peavy" rugiente y mágico, tan lleno de energía, como de mala hostia. Desde luego, puede que existan mil vocalistas mejores que el compositor y padre musical de Rage, pero no lo cambio por nadie. Pocas bandas tienen una voz tan definida y definitoria. Desde luego, mucho ha cambiado, y mejorado, la habilidad de "Peavy" al respecto. Como bajista es cada vez mejor, y como vocalista tiene los cojones de un toro. Toro powermetalero y oscuro. Vaya elemento.

"Shadow Out of Time" (criatura rockera total, con mucha naturaleza riffera, densidad y un estribillo que podrían haber parido Helloween en sus "Keepers") y la encantadora "A Spider's Web", actúan de antesala a la majestuosa pieza de 10 minutos, "In a Nameless Time". El tema nace con cierta aura setentera, para en segundos, tener un parecido razonable con el poder de las guitarras de "...And Justice For All", y apagarse, para, con una naturaleza extraña y modernilla, llevarnos a un paraje denso y vanguardista, donde cabe de todo: Metal progresivo, Jazz, bizarrismo, Speed, pegada y narices. Una compleja mixtura, tan candente como extraña. El tema, con los años, se ha convertido en un favorito personal, pero es bien cierto, que no me entró de buenas a primeras.

"The Icecold Hand of Destiny", "Forever" (Helloween + Metallica 1984), "Until I Die" (power en onda Gamma Ray, con una banda entregada al máximo, de lo más compenetrada), "My Rage" (donde "Peavy", en su parte final, alcanza cotas violentas tremendas) o "The Price of War" (con unas reminiscencias arabescas, bañadas en una furiosa amalgama Heavy-Thrash) nos siguen regalando más cañita, made in Rage. La nueva sangre, inyectada a las guitarras, le ha sentado de puro lujo a la criaturita de Wagner. Su bajo está más apagado, pero como contrapunto, y muy acertado, sus afiladas guitarras, guían ahora la batuta.

"Start" y "All This Time", se encargan, ambas, de cerrar el trabajazo, y sin duda, cumplen sobradamente bien con el cometido. Más Metal, más sentimiento clásico y más buena onda rockera y filosófica. Un batido genial.

4 cuernos (medios) para Rage y sus constantes maravillas, como es el caso con éste "Black in Mind", paso acertado trás el magno "The Missing Link" y el venidero, y trallero, "End of All Days".

No la cagan ni queriendo los de "Peavy", ni queriendo.

"Peavy" Wagner : Bajo y voz
Sven Fischer : Guitarra
Spiros Efthimiadis : Guitarra
Chris Efthimiadis : Batería

Sello
GUN