Quo Vadis - Defiant Imagination

Enviado por MetalPriest el Mar, 26/01/2016 - 20:21
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1. Silence Calls the Storm
2. In Contempt
3. Break the Cycle
4. Tunnel Effect (Element of the Ensemble IV)
5. To the Bitter End
6. In Articulo Mortis
7. Fate's Descent
8. Dead Man's Diary
9. Ego Intuo et Servo Te

Al fin ponemos punto final a una saga, una valiosa saga que vio su origen en 1993 y se apagó en algún momento de la década de los 2000. Sí amigos, hoy cerramos con Quo Vadis y su riquísima trilogía del death técnico. Si Forever... nos enseñó que los canadienses tenían una actitud y ganas atroces de comerse el mundo, y Day Into Night que su disciplina a nivel instrumental podía compararse con cualquiera de sus contemporáneos, este Defiant Imagination mostraría su cara más moderada, más... mortal. Porque lo hecho en sus opus de 1996 y 2000 eran trabajos dignos de semi-dioses, de eso no quepa duda, pero a veces, la suerte nos juega muy malas pasadas. Aún así, no voy a comparar dichos discos con trabajos olímpicos como Human's, Focus o Symbolic's porque sería meterse en camisas de once varas, ¡pero ojo! Quiero que quede claro que por debajo de esas joyas del metal de la muerte, tiene que ir inmediatamente después esta mejor época de Quo Vadis. Inevitablemente.

Pues como decía, con la llegada de Defiant Imagination en 2004, Quo Vadis casi se estaban despidiendo de nosotros posiblemente para siempre, y lo peor es que lo hacían sin darse cuenta. De hecho, Frydrychowicz lo tuvo muy jodido para poder sacar este álbum que aquí nos ocupa... y como os lo voy a contar, os sugiero que os pongáis cómodos: 2002, Yanic Bercier tuvo que mudarse a Detroit por cuestiones laborales, y a pesar de su fuerza de voluntad para proseguir con la banda (que lo hizo), se encontraba lejos, lo cual le impedía interactuar con sus compañeros todo lo deseable para preparar el nuevo material. De todos modos, Bercier fue el menor de los problemas, podría decirse incluso que el chaval se portó y no supuso un lastre para el conjunto de la banda. Lo que sí que fue un desastre, fue la deserción de Remy Beauchamp (bajo) y Arie Itman (voz, guitarra y violín), a tan sólo unas cuatro semanas de entrar a grabar su tercer disco de estudio. En esa tesitura, Bart Frydrychowicz se vio con sólo medio disco escrito (su mitad) y tuvo que esforzarse en componer la otra la mitad (que su anterior camarada ni siquiera había tenido el decoro de escribir, a un mes de entrar en el estudio). La cuestión era... ¿Quienes iban a tomar la guitarra y el bajo ahora? Bueno, en un principio, se decidió que a las seis cuerdas tendrían a Alex Auburn (Cryptopsy), quién ya había sustituido a Itman en algún show tiempo atrás. No obstante, el chico no pudo cumplir por razones relacionadas con Cryptopsy y William Seghers se encargó de añadir las pocas guitarras que faltaban por grabar en el Defiant Imagination (solos, básicamente). Lo que nos lleva al asunto del bajista; que por cierto fue un auténtico bombazo: en un determinado momento de valor, Bart le echó huevos y preguntó a DiGiorgio (Death, Testament, Sadus, Autopsy…) si quería grabar las pistas de bajo para su álbum. La respuesta fue afirmativa. Así pues, aunque fuera de maneras un poco trepidantes y a las carreras, Quo Vadis habían solucionado su problema compositivo. Sólo faltaba una cosa...

Bart llevaba un tiempo deseando tener un vocalista principal, a alguien que se ocupase sólo de las voces y que pudiera mover al público... dar espectáculo, vaya. Algo que Arie al ser guitarrista no podía hacer. De ese modo, Quo Vadis ficharon a Stéphane Paré para las voces, ya que había dejado encantado a Bart con su registro. No hace falta decir que por mucho Steve DiGiorgio que se uniese a ellos, este Defiant Imagination iba a ser un álbum algo menos preparado que sus dos antecesores. Los músicos se encontraban dispersos y varios de ellos eran nuevos y no tenían 100% claro si se compenetrarían del todo bien. Bajo estas condiciones, se grabó el Defiant Imagination, casi íntegramente en 2004. Tarde, "mal" y a rastras. ¿El resultado final? Pues un disco de una sorprendente calidad; muy bien conjuntado y con un sonido tímidamente distinto al de su hermano mayor el Day Into Night. Quo Vadis volvían a rescatar los elementos operísticos del Forever... y optaban por un enfoque algo más progresivo respecto a su anterior placa, por lo que como poco, se podría decir que lo último de los canadienses es un trabajo interesante. Un material que tomaba algo de sus dos anteriores placas y se desenvolvía con aires progresivos.

El mejor modo de explicar el sonido de los “nuevos” Quo Vadis, es el opening track Silence Calls the Storm, una pieza indómita, intrépida, dinámica, riffera y para más inri, melódica. Yo destacaría su break en el minuto 3:41, donde los canadienses son capaces de viajar desde el infierno a los cielos en una fracción de segundo. In Contempt es de esas piezas que van más a cañón, metiendo leads a puntapala y sacudiendo a blast-beats, un poco como también Break the Cycle, aunque esta es más armoniosa y completa. Quizás con la llegada de Tunnel Effect alcancemos a un momento algo desconcertante, ya que los riffs no acaban de pegar y esos coros thrash/groovies tampoco ayudan.

Pasando página, escuchamos To the Bitter End, que va recuperando terreno y volviendo al redil de la magnificencia. Vibrantes guitarras y compases… así como la entrada del solo y su posterior regreso a los fraseos de guitarra. Pasando por la orquestal In Aticulo Mortis arribamos a la brillante Fate's Descent, que podría conjuntar perfectamente en el Day Into Night por su osado manejo de las cuerdas y ese enfoque directo. Por otro lado, Dead Man's Diary sale como el capítulo atmosférico del Defiant Imagination. Incluso épico, podría añadir. Trato de no destacar mucho a un músico sobre otro en este álbum porque… pienso que todos hacen una labor muy equiparable a decir verdad, pero en esta Dead Man's Diary tengo que destacar el manejo de DiGiorgio, que si bien no para quieto con sus complicados desarrollos, sale mucho a relucir en esta ocasión. Defiant Imagination ve su final con la breve Ego Intuo et Servo Te; una especie de otro pseudo-chinés/operístico. Y así cierra el tercer retoño de Quo Vadis.

Supuestamente, los canadienses pensaban sacar nuevo álbum allá por el 2011, pero como todo parece estar en silencio y la agrupación no dejó de tener cambios de alineación, da la sensación de que Quo Vadis están en coma. Al menos, en este breve y desconcertante amago de sacar nuevo disco, los Quo nos obsequiaron un single bajo el nombre de Obitus.

El tiempo dirá si los de Bart Frydrychowicz vuelven a las andadas, pero entre tanto, tenemos su trilogía para degustarla cuando queramos, y eso amigos míos… no nos lo puede quitar nadie. Cuatro cuernos al Defiant Imagination: un 8,5. Mira que salió bajo situaciones adversas, y que se grabó en condiciones de “contrarreloj”, pero aún con todo, los canadienses salvaron totalmente el tipo y no echaron a perder su legado. Es más: lejos de todo eso, casi se marcan otra obra de arte del death metal. Ahí es nada.

Bart Frydrychowicz: guitarras rítmica y solista.
Yanic Bercier: batería y coros.
Stéphane Paré: voz.

Músicos Invitados:

Steve DiGiorgio: bajo.
Elizabeth Giroux: violonchelo.
Marco: Calliari: voces adicionales en track 4.
Oscar Souto: voces adicionales en track 4.
Ian Campbell: voz en track 5.
Arianne Fleury: coros y voz soprano (tracks 6 y 9).
Alexandre Erian: voces adicionales en track 5.
William Seghers: guitarra solista (tracks 1-3, 5 y 7).
Roxanne Constantin: teclados, voces soprano y alto.

Sello
Fusion3