Primal Fear - Apocalypse

Enviado por BurnRain el Dom, 19/08/2018 - 10:37
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1. Apocalypse
2. New Rise
3. The Ritual
4. King of Madness
5. Blood, Sweat & Fear
6. Supernova
7. Hail to the Fear
8. Hounds of Justice
9. The Beast
10. Eye of the Storm
11. Cannonball

12. Fight Against Evil (Bonus Track Ed. Deluxe)
13. Into the Fire (Bonus Track Ed. Deluxe)
14. My War is Over (Bonus Track Ed. Deluxe)

En la promoción del duodécimo de Primal Fear, Apocalypse, Mat Sinner bajista y productor, decía lo siguiente:

“Mi momento culmen de la grabación del álbum fue el fantástico trabajo en equipo. Pacífico, centrado y realmente creativo. Sin gran discusión, ni debates acalorados. Todos hicieron un trabajo fantástico y las interpretaciones fueron de primera clase. Esta fue la clave para mejorar cada pequeño detalle de las canciones, de la vieja escuela a la épica, de lo moderno a lo sinfónico, de lo rápido a lo lento; lo escucharás todo en ‘Apocalypse'”.

En estas promociones se dice lo que interesa, se exagera un poco o directamente se miente. Sorpresivamente, el bueno de Mat no nos miente ni nos adorna un poco la realidad. Apocalypse contra todo pronóstico es un señor disco. Tal vez creativo no sea lo que mejor se ajusta para definirlo pero es heavy metal del bueno, sin inventar nada ni falta que hace. Apocalypse sigue la senda que el veterano grupo lleva 20 años recorriendo, esto es buenas dosis de heavy metal de tintes clásicos con vetas de power metal. El último de los teutones se disfruta de principio a fin sin ser tan afilado como su predecesor Rulebreaker.

El curtido Sinner nos avisa que es un disco que hace un recorrido por distintos estilos, “la vieja escuela”, el power, lo sinfónico, el heavy melódico… Salir airoso de tan amplia paleta no es fácil y aquí se ha conseguido.

El trabajo empieza muy bien con la intro Apocalypse que va cargando la energía para soltarla en “New Rise” pleno power de alto voltaje con un Ralf muy en su salsa y demostrando que el combo tiene pegada. Un guiño a sus orígenes cuando el power estaba en boga. Recordar que de aquel debut de 1998 participaba un tal Kai Hansen, de aquellos Primal Fear se mantienen Ralf Scheepers a la voces, Mat Sinner al bajo y Tom Naumann a la guitarras. Trío de guitarras desde el anterior Rulebreaker sumando Alex Beyrodt y Magnus Karlsson. “New Rise” tiene velocidad, intensidad, melodía, guitarras de gran viveza, parte coreable y estribillo para gritar cuernos en alto. Un misil de primeras y sin avisar.

En “The Ritual” sale la máquina de acero afilada, el enésimo homenaje a Judas Priest y Accept en la carrera de Primal Fear. Ojito amigos que Ralf está cantando que se come a cualquiera y no perderse como se complementan los tres hachas con un resultado sobresaliente que no hay quien les tosa.

Vamos a otro tono y estilo en “King Of Madness” mucho más melódico, hard heavy para emborracharse de estribillo. Tema directo al metal heart y muy certero por cierto. Se nota mucho la mano del gran Magnus Karlsson, no sólo aquí sino en gran parte de todo el plástico.

“Blood Sweat & Fear” sigue golpeando en el lado heavy power y con ganas de gustar al respetable, con Ralf doblándose en los estribillos, la base rítmica sólida como el granito con Sinner al bajo y Francesco Jovino a los parches bregando. Las guitarras dan caña y al mismo tiempo melodía con unos solos y riffs muy medidos y clásicos, repletos de clase.

Mat Sinner también habló del buen trabajo de Ralf a las voces:

“Ralf está más motivado y con más ambición que nunca. El ambiente de la banda es muy pacífico y creativo en estos días y esto da alas a Ralf. Tuvo la oportunidad de probar diferentes cosas en las canciones e incluso algunas ideas extremas, que siempre son bienvenidas. Ralf suena bien en todos los tonos, desde una voz muy profunda, a una voz de potencia de rango medio hasta gritos agudos extremos, para que pudiéramos jugar con diferentes escalas y escenarios. Por ejemplo, creo que la interpretación vocal de la canción ‘Supernova’ habla por sí misma.”

Pues eso, en “Supernova” Ralf da otra muestra de la buena forma en la que se encuentra. Semibalada poderosa, con unos teclados que dan acomodo, la batería sigue bien dura y la tripleta de hachas recreando el momento y dando cancha a la interpretación del voceras que ya no tendrá los pulmones de acero y los agudos de hace 20 años pero ha sabido encontrar nuevos caminos a sus cuerdas vocales. En concreto en este buen tema canta bien arriba toda la canción para bajar una pequeña parte y volver con más fuerza para dar el arreón final.

La cuerdas de acero más helloweenianas nos reciben en “Hail to Fear” para dar paso a un tema hard heavy clásico bien potente y con apoyos vocales muy power. Ralf arrastra más la voz para despegar en el estribillo. Como en todos los temas muy bien enlazada la parte solista con el riff, mostrando el nivelazo a las seis cuerdas que se gasta este Apocalypse.

Para darle al headbanging, “Hounds of Justice”, con sus riffs bien gruesos y aunque en el estribillo y en el puente juega al despiste dando una muestra bien melódica dejando la rabia que destila el resto del tema enseguida nos la devuelve ese “Hounds Of Justice” que les ha quedado muy apetecible.

Más melódica, “The Beast”, nos puede recordar al Ralf de los Gamma Ray de la época Sign No More pero sin ceder un ápice en su propuesta enérgica y poderosa con unos apoyos vocales muy rudos.

El medio tiempo “Eye Of The Storm” es una muestra hard y sinfónica, con la guitarras coreando junto al acompañamiento orquestal y dejando silencios que ocupa magistralmente Ralf Scheepers. En el tema hay un cambio drástico de tendencia subiendo la intensidad y la velocidad que inicia la orquesta para luego irse sumando las guitarras y el resto de la banda, este arrebato tormentoso tiene su fin y cae en un delicado juego semi acústico para seguir con el periplo instrumental un solo de guitarra muy sentido y medido, para rematar volvemos al tema inicial. Un tema muy bien cerrado, con todo muy en su sitio sin perder cosas por el camino ni pasarse con frivolités.

Para cerrar, “Cannonball” tema potentorro, heavilongo y afilado, con Ralf subiendo a los cielos y la banda enseñando los dientes. Otro solo aunando virtuosismo y mesura, en un ejercicio de veteranía.

La edición deluxe, viene con tres temas más que ¡oh, sorpresa!, son más que potables, “Fight Against All Evil” heavy clásico de libro que sigue evidenciando el buen estado de la banda, la comunión de sus miembros y lo bien que se complementan; “Into the Fire” es un homenaje a los Judas del Turbo; y “My War is Over” baladón que inexplicablemente se han dejado fuera del Apocalypse oficial, tal vez para poner distancia de por medio con los trabajos que han hecho la mayoría de miembros de Primal para Frontiers en el disco de Jorn Lande y otros de su especie hard melódica.

Primal Fear se han empeñado en hacer un buen álbum, sin fisuras, sin rellenos, sin postureos innecesarios y lo han conseguido. Mat Sinner no nos mentía cuando nos hablaba del buen momento en que se encuentra la banda. Ellos no han inventado este estilo pero saben hacer discos con buenos temas que lleven la etiqueta de heavy metal. Alguno dirá, “otro más de los Primal Fear”, el duodécimo sí, pero oye que alegría que estos tíos sigan haciendo tan bien su oficio y una vez más estén entre lo mejor del año.

Ralf Scheepers: voces
Mat Sinner: bajo
Tom Naumann: guitarras
Magnus Karlsson: guitarras, teclados.
Alex Beyrodt: guitarras
Francesco Jovino: batería

Sello
Frontiers Records