Priest Feast (Judas Priest + Megadeth + Testament) - Velódromo Anoeta, San Sebastián 13-3-2009

Enviado por Millinomilesaway el Sáb, 14/03/2009 - 09:34
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Aún estoy tan emocionado y tan jodidamente confuso por lo vivido ayer que no sé como ordenar mis ideas para contarlo decentemente sin parecer una adolescente histérica (o a lo mejor no puedo y he de hacer justamente eso).

Tras un coñazo de mañana de instituto, dónde me era imposible centrarme, y un viajecito de una hora más o menos, nos plantamos en Donosti una media hora antes de la apertura de puertas, lo justo para guardar cola al entrar, ver a mogollón de tíos vendiendo camisetas piratas, y comprobar el abusivísimo precio del merchandising oficial (30 por una camiseta, 60! por una sudadera fina como el papel, en fin...).

Ya entramos en el recinto, que se llenó hasta los topes, gradas incuidas, y vemos un enorme telón precioso con un dibujo y la frase 'The Formation Of Damnation'. A las 8 menos cinco, y haciendo una actuación de 45 minutos justos, salen arrolladores Testament. Me quedé sin palabras. Los conozco muy poco, y era la primera vez que los veía, y me dejaron sin aliento. Ese mastodonte que es Chuck Billy, aterrorizando a todos con su voz de ultratumba, y Paul Bostaph, otrora sustituto de Lombardo tras los parches de Slayer, pasándose con la batería, mostrando una pegada tal y un vistuosismo que no pudimos sino rendirnos ante ellos. Además gozaron de un gran sonido. Con 'The Formation Of Damnation' finalizó su set.

Un cuarto de hora justo para cambiar telones y equipo, ya ahí estaba ya Mustaine y sus Megadeth atacando con 'Sleepwalker', de su último disco. No estuvo nada comunicador, y el sonido era peor que antes, pero aún así Mustaine contó con el respaldo de todos y nos regaló unas grandes interpretaciones de 'A Tout Le Monde' (impresionante), 'Symphony of Destruction', o esa infalible dupla final con 'Peace Sells' y 'Holy Wars' apoteósicas. Una hora justa de concierto, que como curiosidad tenían un reloj en un lateral del escenario que les decía el tiempo que les iba quedando, y lo clavaron. Cuando se despedían, quedaban diez segundos.

Y llegaba la hora de la verdad. Mi nerviosismo era enorme, ya estaba el recinto llenísimo, no cabía un alfiler. Mucha expectación por ver el estado vocal de Halford, y sobre todo, por disfrutar de un experiencia única.

Tras unos 20 minutos para prepararlo todo, comienza a sonar la intro 'Dawn of creation', así que sí, justo después, ahí estaban ya todos atacando 'Prophecy', primer corte de 'Nostradamus'. La coreamos enterita, prueba de que el disco ha gustado a la gente, y Halford se mostró cauteloso, moviéndose poco y concentrándose mucho.

Tras ésta, Tipton y Downing acometen esa legendaria 'Metal Gods', poniendo a headbangear a todo el mundo de lo lindo. Halford nos empezó a alegrar a todos, ya que se vió que, a pesar de alguna pequeña ayudita de efectos, estaba en muy buena forma. Después sonaría una atronadora 'Between The Hammer & The Anvil', cojonuda y emocinante.

'Eat Me Alive' sonó de muerte, y el poderoso estribillo resonó en las paredes del recinto, poderosa como pocas. Tras ella, ahí llegaba una de las partes fuertes del concierto. Breaking the...what? nos decía Halford, y todos ya desmadrados saltanto al ritmo de 'Breaking The Law', tras lo cual comienza 'Hell Patrol' y yo a punto de llorar, completa afonía la que me provoqué con esa magistral canción, un sueño hecho realidad verla en directo.

Cambio de telón (había varios y se cambiaban mediante un sistema rotatorio, de manera que en 5 segundos se había cambiado), y aparece un ángel metálico, así que ya sabíamos todos lo que había. Una estremecedora interpretación de 'Angel', única concesión a su 'Angel Of Retribution', cantada por todos y que a mí, me puso los pelos de punta. Sin palabras.

Cambio otra vez de telón, y aparece el jeto de Nostradamus, así que ya sabemos que va a caer alguna de ese disco. Efectivamente, ahí está la oscura 'Death', que enfrió bastante los ánimos. Está claro que es una canción densa y rara para interpretar en directo, pero a mí particularmente me gustó mucho su interpretación.

Y a partir de aquí fue un no parar. Empieza a sonar 'The Hellion' con el ojo mirándonos y la locura se desata durante 'Electric eye', como no podía ser menos. Una de mis canciones favoritas de la historia ahí, en mi puta cara!

Llega 'Rock Hard Ride Free' y ya no sé a quien mirar. Tipton y Downing me apabullan con esos mágicos solos, Halford está colocando unas banderas ondeantes, con su pose majestuosa imperial, Scott Travis lanzando baquetas al aire y recogiéndolas como si nada, e Ian Hill discreto pero tan cumplidor como siempre.

Se oye un redoble muy característico y llega la hora de la verdad. 'PAINKILLER'. A morir antes que no corear esa canción. Halford sufrió, no lo negaremos, sufrió en su pose encorvada (aunque menos encorvado que otras veces, incluso se movió un poco), pero no importó, ahí nos estaban dando lo que queríamos, y la ejecución del tema fue perfecta, sin fisuras. Al acabar el festín de solos, una merecida y tremenda ovación.

Halford nos anuncia algo del 'Sad Wings...' y al final resultó que no era del Sad Wings, sino del 'Sin After Sin', ya que no era otra que 'Sinner', que nos dejó a todos sin aliento. Se oye rugir un motor y ahí está Mr. Halford con su Harley atronando para acometer 'Hell Bent For Leather'. Tras ella, retirada a bastidores, para chinchar un poco a la gente.

Salen de nuevo, Halford nos entretiene con unos juegos vocales, a los que todos respondemos y salen todos a piñón. 'You´ve Got Another Thing Comin' atruena en nuestros oídos, festiva y poderosa. Era el final y lo sabíamos, por eso dejamos lo que quedaba de nuestra energía en su estribillo. Finaliza, y salen todos a saludar. Un Halford visiblemente emocionado chapurrea algo de Español para darnos las gracias, estuvo un buen rato lanzando besos y mostrándonos su agradecimiento. Tipton, Downing y Hill se hinchan a tirar púas, y Travis lanza unas cuantas baquetas. Salimos, todo ha terminado, y en mi cabeza aún resuenan los ecos de tan enorme experiencia. He visto a los Judas, no. he visto A MIS JUDAS, mis reyes, mi grupo Heavy de cabecera, que tantas veces me ha hecho soñar y me ha ayudado en lo malo y acompañado en lo bueno a lo largo de mi corta vida. Y sé que así será siempre. Javiest y el otro colega que iba con nosotros no se lo creían, y de camino al coche dije: que ostias! fuimos al puesto del Merchandising oficial y ví: muñequeras de Judas, 10 euros. Cogí una, y me la puse en la izquierda, más cerca del corazón, donde debe estar.

Puede que Halford no tenga 20 años, de acuerdo, es inevitable. Y también puede que no estuvieran ni 'Turbo Lover', ni 'Living After Midnight', ni 'Victim Of Changes'... y qué? Con un legado tan grandioso, no se puede tener todo. A mí me dio igual, sabía las que iban a tocar, y aunque hiciesen un set con canciones todas ellas distintas, sería igual de genial. Seguro que veré miles de emocionantes conciertos en mi vida, pero ésto no fue un concierto, fue algo más. El que los haya visto más veces, pensará que exagero. De acuerdo, será cierto, pero todo lo que digo no es sensiblería barata, ni nada por el estilo, es lo que yo siento de verdad.

Fin del sueño.