Powerwolf - Return in Bloodred

Enviado por Marcapasos el Lun, 27/04/2015 - 13:05
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Muy fácilmente podemos observar un conjunto de bandas de Power Metal que, cada una a su manera, han conseguido cosechar un rotundo éxito a nivel internacional, algunas, incluso, han llegado a “ponerse muy de moda”. Ejemplos de éstas son los suecos bélicos Sabaton y los escoceses bucaneros amantes de la piratería, Alestorm. Dentro de este grupito bien cabría meter a los germanos Powerwolf.

Powerwolf es una banda realmente interesante, una que supuso la excepción de esa regla del “Happy Power Metal”, llevando la oscuridad y la tenebrosidad como principal faceta frente al público, tanto a nivel musical como en los aspectos de vestimenta. Hasta día de hoy, han sacado un buen par de álbumes realmente geniales. Sin embargo, como toda banda, otrora tuvieron que tomar sus primeras andanzas, y sus primeras obras fueron, digamos… un tanto diferentes a lo que han lanzado estos últimos años.

Entrando un poco dentro de su biografía, la banda fue fundada por los hermanos Greywolf, ambos músicos, quienes compartían el deseo de formar un proyecto musical, al cual bautizaron como Powerwolf. No tardaron apenas tiempo en ponerse las pilas y recopilar músicos para desenvolver el plan. Al tiempo, se les unieron el baterista francés Stefane Funèbre y el tecladista alemán Falk Maria Schlegel, encargándose Matthew Greywolf, además, junto a su hermano, de las guitarras y del bajo, respectivamente . Pero aún faltaba una de las piezas más importantes…
Y fue, mientras los hermanos fundadores andaban de vacaciones por Rumanía (y, de paso, empezando a componer el primer trabajo de la banda) cuando conocieron a Attila Dorn, quien había estudiado ópera clásica en la Academia de Música de Bucarest. Curiosamente, fue este curioso carácter quien tomó los mandos del grupo, pasando a ser el cabecilla de éste.

Formación completada, pero… ¿cuál sería la temática de Powerwolf? El cariño y afecto sentida por Attila hacia la temática vampírica y de hombres lobo, muy típicas en la cultura de su país, les llevó a tomar ese rumbo.

Uniendo todas las piezas consagramos aquí su debutante LP: Return in Bloodred, el primer ataque de los lobos a la ciudad del Metal, lanzado, además, a través de la discográfica Metal Blade Records, todo un logro para los primerizos.

Damos cuerda, y lo primero con que nos encotraremos es Mr. Sinister, tema actualmente muy recordado por el grupo, en el que lo primero que nos llamará la atención son sus pegadizos riffs. Es una pequeña muestra de cómo es Powerwolf: oscuros, tétricos y con un sonido duro. Attila le da un toque distintivo a nivel vocal, con sus momentos más graves y otros más enaltecidos (aunque su mejor momento ya llegaría con el paso de los años).
Guitarras heavies y no malas melodías, aunque sí una estructura bastante repetitiva, eso es lo que hallaremos en el segundo corte, We Came to Take your Souls, la cual representa muy bien el estilo Powerwolf.
A continuación, Stefane Funèbre abre con un mini-solo de batería a un tema un tanto más movidillo y Power, Kiss of the Cobra King, tema repleto de atemorizadores coros aulladores y una buena atmósfera construida a base de la buena usanza entre guitarras y teclado.

Como habremos podido notar, ésta no es la obra más brillante de Powerwolf, que digamos… La siguiente canción, Black Mass Hysteria, es un singular intento fallido de recrear un tema cañero e hímnico, en el que nadie consigue lucirse a duras penas, y mucho menos Attila.
Por supuesto, el disco tiene sus puntillos, como por ejemplo Demons & Diamonds, con ese olor a Rock ‘n’ Roll clásico, tanto por parte de los riffs como de los simpáticos solos de Matthew Greywolf. Un track interesante.
También hemos de subrayar a Montecore, una de las composiciones con más poder de todo el álbum, haciendo usanza de extravagantes melodías orientales. Una pena que tenga ese comienzo tan extraño… Powerwolf no está hecho para cantar momentos dulces. Powerwolf para las iglesias góticas y castillos rumanos, ¿qué es eso de cantar nanas infantiles? Pero bueno, canción que rescatamos sin demasiado percance.

Por otro lado, tenemos The Evil Made Me Do It, probablemente la pista más oscura del compacto, una bastante entretenida, pero a la que le sigue faltando sus buenas pizcas de chispa.
Las guitarras de los Greywolf arrematan de nuevo en Lucifer in Starlight, de versos y melodías hímnicos, nos harán pasar un buen rato, con sus pegadizos coros y sus notables y diversos pasajes instrumentales.

Ya, desde primera instancia, Powerwolf deja claro su gusto por finiquitar sus discos con temas lentos (que no baladas, ojo).En Son of the Morning Star Attila canta con porte majestuoso, dando pie a su potencial operístico. A pesar de sus puntos positivos (que los tiene), le falta bastante movimiento, algo que haga permanecer la canción en nuestras mentes un poco más de lo que de verdad merece.

Así fueron las primeras labranzas de la ya consagrada banda Powerwolf. Return in Bloodred es un disco entretenido, hecho indiscutible. Posee, eso sí, bastantes altibajos, éstos, curiosamente, muy equilibrados. Se ve mucho que mejorar, no sólo a nivel musical, sino, incluso, lírico: se echa en falta ese ingenio, esa satírica y malsonante inventiva en las letras que cubrirán álbumes posteriores. Tiempos mejores, supongo.

Ante todo, para nada un mal trabajo, y, por supuesto, entretenido, perfecto para esos días en que nos sobre tiempo y deseemos merendarnos un "positivo" álbum de Heavy/Power Metal lleno de oscuridad y tenebrismo.

Dos cuernos bien altos para los debutantes Powerwolf.

Attila Dorn / Voz
Falk Maria Schlegel / Teclado
Charles Greywolf / Bajo, guitarra
Matthew Greywolf / Guitarra
Stefane Funèbre / Batería

Sello
Metal Blade Records