Polluted Inheritance - Ecocide

Enviado por Kaleidoscope el Vie, 09/10/2020 - 19:53
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1. Faces (03:53)
2. Dissolved (04:09)
3. Eaten (02:40)
4. Memories of Sadness (03:41)
5. Substance of Existence (03:43)
6. Fear (04:19)
7. Stillborn (04:22)
8. After Life (03:31)
9. Rottings (03:42)
10. Look Inside (04:15)
11. Ecocide (00:44)

Álbum completo

De Europa Holanda fue, sin duda, uno de los países más prolíficos del Death Metal de la vieja guardia, contando con enormes instituciones como Pestilence, Asphyx, Gorefest o Sinister era fácil que el nombre de su nación saliera a menudo en una conversación de Death Metal clásico. Pero más allá de los mentados poco se mencionan otros grupos y siendo una escena tan rica y variada es una pena que se suele quedar en la superficie.

En Holanda predominaba un tinte Doom capitaneado por Asphyx al punto tal de que el país se volvía un punto de referencia obligatorio si buscabas Death/Doom del crudo, del polvoriento y del desligado del dramatismo y romanticismo gótico que nació en Peaceville y se extendió por toda Europa. Grupos como Sempiternal Deathreign, Delirium, Soulburn, Mystic Charm, Castle o los primeros Phlebotomized son buenos ejemplos de dicho estilo, sin embargo, también hubo otras vertientes más directas donde formaciones como Thanatos, los mentados Sinister, Acrostichon, Altar, Burial, los colosos Goresfest o, por supuesto, los primerísimos Pestilence destacaban, pero también hubo otra vertiente, más pequeña, en donde lo técnico primaba y en ello los primeros fueron Pestilence con el titánico “Testimony of the Ancients”, pero escarbando más te puedes encontrar con grupos como Polluted Inheritance, Donor o Radhamantys que también intrincaban el género a sus maneras.

Esta vez toca desenterrar a los Polluted Inheritance, un grupo que a pesar de ser Holandés parece haber salido del centro de Florida, sin reminiscencia alguna del sonido local. Con el primer minuto de “Faces” ya queda claro el sonido de la banda: una fuerte y nada disimulada influencia de “Retribution” de Malevolent Creation que a veces pareciera rozar la copia, no por algún pasaje en particular, sino por lo desvergonzadamente evidente y transparente de la emulación del segundo disco de los Malevolent. Por otra parte, también se pueden oír ramalazos de Suffocation en varias secciones rítmicas y una notable, aunque no tan obvia, inspiración en “Human” de Death.

“Dissolved” sigue en la misma línea, mostrando su lado más Thrasher, con un sonido 100% americanizado que mostraba una clara admiración por la escena en donde nació el Death Metal y un claro rechazo a las tendencias regionales. Aquí la batería es desenfrenada, nada pausada, con doble bombos supersónicos que recuerdan a la actuación de Sean Reinert en Human, salvando las distancias claro está. Las guitarras de Camonier y Wesdorp se mueven trepidantes, con vaivenes constantes que dan vértigo. El bajo no se limita a un papel secundario, sino que a lo largo de todo el disco sale de manera predominante resultando lo más destacable junto con la voz de Camonier, quien no tiene un registro con alguna seña de identidad especial ni mucho menos, pero sí una muy buena modulación para los registros que maneja, haciendo de las letras algo que fácilmente se puede entender...cuestión que no suele ser la norma en el Death Metal.

“Eaten” y “Memories of Sadness” siguen la misma línea y sin ser temas malos, ya aquí se empiezan a ver las costuras de Polluted Inheritance: las composiciones son, inequívocamente, complejas y enrredadas, pero sufren del mal de no tener una dirección clara, quedando en un intento de ser lo más técnicos y brutales posibles, pero con muy poco margen a que quede realmente algo grabado en la memoria. En más de un momento se puede sentir un deja-vu inexistente, porque sí, aquí no reciclan riffs, patrones de baterías, líneas de bajos o voces, pero la naturaleza tan uniforme del álbum da la sensación de que la banda estaba tratando de hacer la misma canción una y otra vez a ver cuál salía mejor.

De todo el conjunto destaco especialmente “Fear”, “Stillborn”, “After Life” y “Looking Inside” que tienen en común empezar más lento, con desarrollos menos acelerados, pero más interesantes, pero lamentablemente todas tienen el mismo fallo: tienen una naturaleza engañosa, en donde parece que el grupo se dirigía a una dirección diferente, pero que al poco tiempo vuelven a más de lo mismo.

Polluted Inheritance tenían las capacidades de sobras de hacer un pequeño clásico de la escena holandesa, pero se quedaron lejos de ello por una clara falta de ideas realmente interesantes. Y es que, cuando el momento más memorable de tu disco es el outro (“Ecocided”) algo anda mal.

De primeras “Ecocide” es un disco que aparenta no tener nada malo: músicos más que competentes, estructuras laberínticas a la par que brutales y composiciones que, en un comienzo, pueden ser interesantes ¿Entonces donde hay un problema, si es que lo hay? Pues en que les faltó un punto más personal y composiciones más memorables, porque “Ecocide” es un álbum que al principio engancha y hasta puede sorprender, pero que entre más lo oyes más insulso y prescindible se hace. No es ni por asomo un mal lanzamiento, pero sí con falta de sangre y pegada, que cuando llevas la mitad se hace poco inspirado y difícilmente memorable, al punto de acabar sintiendo que se está escuchando un “Retribution” de segunda, tal vez más técnico, pero muchísimo menos efectivo que el clásico de Malevolent Creation. No me haría levantar alguna ceja si alguien dijera que se está ante una joya oculta, pero a pesar de que hay algunos elementos que puedan apuntar a esa afirmación no lo termino de ver y “Ecocide”, analizándolo fríamente, no se vuelve un disco más relevante o impresionante por su despliegue técnico.

Uno de esos casos en que la envoltura es mejor que lo que contiene. Aun así queda recomendado para los que busquen Death Metal técnico old school porque posiblemente alguno quede satisfecho con “Ecocide” y siendo algo menos ácido, con todo y todo, el disco se deja disfrutar sin mucha dificultad a pesar de que es algo que difícilmente incite a re-escucharlo con frecuencia.

Mucho mejor la demo que le precede, “After Life”, en donde el grupo logra un buen equilibrio entre un sonido primitivo y estructuras técnicas sin pasarse de rosca, taladrándote hasta el cerebro y dejando más de un momento en la memoria, además de contar con una producción no más nítida, pero sí más efectiva para estar hablando de Death Metal.

Valoración: 6.0

Friso van Wijck: Batería
Erwin Wesdorp: Guitarras
Ronald Camonier: Voz, Guitarras
Menno de Fouw: Bajo

Sello
Morbid Music