Parasyche - Insanity Origins

Enviado por TenzaZangetsu el Sáb, 11/11/2017 - 03:30
4032

1. Box of Hate - 4:00
2. Vesania (español) - 6:13
3. Detonation - 5:37
4. The Treason – 5:29
5. Land of Lies - 7:04
6. Stolen Liberty - 5:13
7. Arise - 7:53
8. Cachafaz - 8:01
9. Need - 5:57
10. The Wolf Inside - 5:10

Muchas cosas se han dicho con el paso de los años acerca de la digitalización en el negocio de la música. El caso Napster de hace muchos años, posicionando a Metallica en la palestra principal en el tema de las descargas ilegales, es quizás el más icónico en el Metal, pero eso no evitó que las descargas ilegales perduraran y se acrecentaran con el paso del tiempo, cambiando la vida de millones de músicos en todo el planeta.

En conclusión: la era del internet había llegado para quedarse y todo lo que los músicos podían hacer era adaptarse o morir, como siempre hemos hecho los seres humanos desde nuestro nacimiento. ¿Cómo se podía usar la digitalización a favor de los músicos? Muchos seguidores y amantes de esta forma artística no tienen tapujos al decir que la época previa a ésta era mejor y yo en parte debo darles la razón: los músicos podían lucrarse mejor con las ventas de sus álbumes –todo profesional que haga bien su trabajo merece ser remunerado apropiadamente, después de todo- y eso permitía giras mucho más memorables, como es el caso, por dar algún ejemplo, de Ronnie James Dio en la gira del Sacred Heart y toda la grandilocuencia que tenía.

Pero un lado positivo de esta era en la que vivimos es la capacidad de publicidad que se tiene y la capacidad de la que disponen todos los músicos para darse a conocer a través de páginas web, redes sociales y muchas otras plataformas. Claro, esto también tiene sus aspectos negativos; hoy en día cualquier simplón sin talento puede publicitarse a sí mismo e inclusive establecer una base de seguidores. Eso es un efecto colateral, pero no menoscaba la ventaja que supone el internet como un recurso publicitario.

Este nuevo paradigma ha tenido un efecto importante en Sudamérica. Si bien es cierto que aquí siempre hemos tenido una escena un tanto boyante de Metal que data desde los 80s -Resistencia, V8, Kraken, Grand Bite, Sarcófago y Rata Blanca son solo algunos de sus mayores exponentes-, hay que decir que nunca tuvo la repercusión que merecía por los talentos de esos grupos. La única gran excepción han sido los brasileños de Sepultura y lo suyo fue la épica, lo memorable; una historia que sucede cada cierta cantidad de décadas, liderados por Andreas Kisser y los hermanos Cavalera. Así que el internet ha servido como una plataforma donde bandas de estos países han podido crearse un following mucho más extenso y alcanzar a personas que no habrían sabido de ellos bajo otras circunstancias.

Un servidor puede dar fe de ello: conocí a Parasyche gracias a esta metodología.

Oriundos de Chile, esta banda ganó notoriedad en el mundo del internet porque publicaron unos videos en YouTube haciendo versiones de varios clásicos del géneros en donde su vocalista, Nicolás Borie, pudo hacer gala de su flexibilidad como cantante al imitar los estilos de algunos de los iconos de esta música de forma magistral. Aquí los tenemos versionando B.Y.O.B. de System of a Down con Borie imitando a Bruce Dickinson (creo que es el mejor imitador de Bruce que he escuchado en mi vida), Hansi Kürsch, Lemmy y un par más; aquí intercambiando las vocales de James Hetfield en Iron Maiden y las de Dickinson en Metallica y un video muy curioso donde se retan a no hacer headbanging mientras escuchan algunas de sus canciones favoritas (si son como yo y les gusta conocer las influencias de las bandas, este video les va a parecer más que interesante).

Eventualmente, me dio curiosidad conocer la música original de Parasyche y debo decir que su álbum debut, Insanity Origins, ha sido una sorpresa muy positiva para un servidor; es un álbum fresco, lleno de vida, con mucha técnica y con el profesionalismo y seriedad de una banda que pareciera tener más de una década de experiencia. En muchos sitios web los han catalogado como Thrash Metal Progresivo; no sé si sea suficiente para descubrirlos, pero es tan buena opción como las que vamos a encontrar. La verdadera pregunta no es cuál es el estilo que tocan, sino si son buenos o no. Y déjenme decirles algo: sí que lo son.

La cosa empieza con un bombazo de Thrash Metal beligerante como es Box of Hate y en donde se muestra la vena más agresiva de la banda desde el principio. Aquí noto una leve influencia de Messhugah en los riffs de Borie y Matías Becerra, uno de los puntos fuertes de la banda sin duda. Borie es un camaleón, como podrán haber descubierto con los videos que les compartí, y aquí se le oye pletórico, escupiendo veneno en cada una de las estrofas. Un gran pasaje instrumental donde la batería de Nicolás España gana enteros y se muestra la faceta más virtuosa de la banda. También se puede intuir un poco de influencia de los Metallica más potentes y directos, como en Battery o Damage, Inc. Un gran tema que inicio.

Vesania mantiene el enfoque pesado, agresivo y lacerante de Box of Hate, pero complementa con una aceleración más que bienvenida. La mayor curiosidad de la canción es que está en español y aunque no influye mucho en su calidad, es un detalle interesante. Borie y Becerra hacen una muy buena dupla de guitarristas y se muestra con lo multifacético que es el trabajo de seis cuerdas en Parasyche; en este Insanity Origins vamos a encontrar una amplia variedad de solos, de punteos, de riffs y de cambios de ritmos que hacen que la banda funcione como una suerte de reloj suizo: preciso, elegante y que sabe cumplir con el trabajo. No sé por qué, pero este tema me recuerda un poco a los últimos de Exodus.

El tema con el que se hizo un video musical y que puede ser considerado el single del álbum es Detonation, que es un tema que puede encarnar todas las idiosincrasias de este Insanity Origins con una mixtura de virtuosismo con la vertiente más agresiva y directa. Aquí se nota el deje tan James Hetfield en las vocales de Borie y Becerra es la estrella de la canción, desplegándose a sus anchas con la guitarra. Con todo y todo, debe ser uno de los temas que menos me atrapó del álbum, pero aun así se deja disfrutar.

Recuperando la velocidad de Vesania con un toque más caótico y con ciertas reminiscencias instrumentales a los Kreator a finales de los 80s, The Treason es uno de los temas más Thrash de toda la obra y uno que te va a provocar hacer headbanging sin parar. Ese “You don’t deserve to die!” me gusta bastante y es de lo que se me queda grabado; tiene un cierto toque de los Megadeth del Countdown. Oído al pasaje instrumental más melódico y apaciguado con Becerra en plan protagónico y ese cambio de ritmo progresivo, in crescendo, que desemboca en un riff a medio tiempo bestial. Muy buen tema, de los mejores del álbum.

Uno de los atractivos de Parasyche es que son como un embudo de muchas influencias y le dan espacio a cada una de ellas para brillar en este álbum. Land of Lies es un buen ejemplo de esto; una suerte de balada en la que Borie tiene cabida para brillar y el resto de la banda complementan con una instrumentación suntuosa sin rayar en lo exagerado; un balance que toda buena banda debe tener. Me gustan mucho los punteos y el uso de los riffs en el estribillo para que gane enteros; una balada que brilla por ser la única del Insanity Origins y que, por encima de todas las cosas, es muy buena. Un cambio de ritmo bastante marcado que es bienvenido.

Como una mezcla de Land of Lies y los temas más potentes que hemos escuchados, Stolen Liberty se deja escuchar como un acuerdo de convivencia entre ambas partes para desembocar en un miedo tiempo donde las guitarras, una vez más, tienen el rol principal en la obra y en donde las melodías y el gancho se instalan como el factor principal en el accionar de esta canción. Suena como single, se siente como single y tiene estructura de single; si bien Detonation tiene su punto, ésta canción hubiera sido una mejor carta de presentación, a mi criterio (¿Pero qué sé yo? Ellos están haciendo las canciones y yo estoy escribiendo de ellos; algo estoy haciendo mal con mi vida). Si no pueden escuchar el álbum de principio a fin, les recomiendo empezar con esta canción.

He hecho hincapié en la técnica y la habilidad instrumental de estos chilenos durante toda la reseña, pero creo que eso no se hace más claro que en el tema Arise (nada que ver con el temazo y obra maestra de Sepultura). Una épica de casi ocho minutos donde tenemos todo lo que hace genial a esta banda: buenos riffs, melodías vocales que te atrapan, cambios de ritmo brillantes y en general un despliegue de talento y de impronta que lo convierte en una de las cartas de triunfo de Insanity Origins. Escuchen la canción y entenderán lo que digo; una pieza de Progresivo que merece ser degustada y apreciada por todos los detalles que ostenta.

A mis ojos, no fue la mejor idea posicionar los temas más largos de la obra uno detrás del otro, pero eso no debería depreciar la calidad de ninguna de estas dos piezas. En este caso, encontramos a Cachafaz con su inicio más acústico y experimental; todo para engañarnos, porque el tema se convierte en un golpeteo incesante de Metal; no será hasta un interludio de la canción en donde retornarán las guitarras acústicas. Ciertamente es un tema interesante y con detalles que te llevan a escucharla una vez más, pero que tal vez no me atrajo tanto como Arise; probablemente mi opinión va a cambiar tras otro par de escuchas.

Need sí es Thrash Metal Progresivo y aquí se nota a la banda a sus anchas, disfrutando lo que hacen y derrochando calidad. El estribillo es muy bueno y tiene un ritmo activo, peculiar, que hace que te mantengas interesado; Becerra a la guitarra y España en la batería hacen el resto para constituir un tema que tal vez un poco desapercibido, también muy deudor a la época reciente de Testamente. Presten atención a un pasaje sosegado de la canción; me recuerda a Opeth en sus momentos más taciturnos y tranquilos.

Terminamos con uno de los temas que más me cautivaron de este álbum y que se ha convertido en uno de mis predilectos en los últimos meses. Sí, The Wolf Inside tiene una melodía de guitarra muy similar a Wasted Years de Maiden, pero no desmerita lo altamente disfrutable de la canción y cómo en un tema no tan largo son capaces de mezclar melodía, agresividad y velocidad para constituir una canción más que entretenida y que estoy seguro que hará disfrutar a más de un oyente. El final es explosivo y te deja sediento como si hubieras recorrido una maratón; quieres algo más, quieres repetir. Así me sentí al terminar Insanity Origins: con deseos de escuchar más y desde el principio.

Si tuviera que elegir una palabra para definir a Insanity Origins, ésta sería “completo”. Hay álbumes homogéneos que me gustan bastante, pero mis favoritos son esos que tienen variedad y que son capaces de ofrecer agresividad, melodía, técnica, cambios de ritmos y ganchos a través de sus diferentes canciones; esas obras donde hay espacio para un poco de todo. Eso es Insanity Origins y eso es, por extensión, Parasyche. Claro, las influencias están más que marcadas; he mencionado un par de las que mejor conozco en la reseña y estoy seguro que ustedes encontrarán muchas otras, pero eso no le quita lo disfrutable; no siempre se puede reinventar la rueda.

Un fascinante compendio de múltiples vertientes de Metal que sabe entretener, entusiasmar y desafiar al oyente. Casi nadie creerá que estamos hablando de una banda que está debutando con esta obra.

Por muchos meses estuve estancado, escuchando los mismos álbumes una y otra vez, totalmente desanimado de escuchar algo nuevo. ¿Quién diría que ver videos de versiones con mi hermano marcaría esa diferencia? Los de Parasyche lograron algo que muchas bandas no lograban desde hace tiempo: ponerme al borde de mi silla y hacer headbanging y air guitar con un álbum nuevo, pisando con actitud y aprobación, maldita sea. De no haber sido por las herramientas de la digitalización, no hubiera dado con ellos y ustedes tampoco, ¿no creen? Y al final del día, ¿no es eso algo bueno?

Cuatro cuernos (medios) para Insanity Origins. Punto a favor para la digitalización.

• Nicolás Borie - Voz y guitarra rítmica
• Nicolás España - Batería y coros
• Cristian Suárez - Bajo y voz secundaria
• Matías Becerra - Guitarra líder

Sello
Independiente