Paragon - The Final Command

Enviado por Hawkmoon el Lun, 02/07/2012 - 21:22
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1. Feel the Knive
2. Under the Gun
3. Eternal Life
4. Ashes
5. Warriors Of Ice
6. Fighting For The Earth (Warrior cover)
7. War Inside My Head
8. The Final Command
9. Eye For an Eye

Vamos a darle candela al "The Final Command", chatín. Y tranqui, joder, que no es el de W.A.S.P. (ya anda reseñado, hombre).

Hablamos del segundo trabajo de los alemanes Paragon, aquellos mendas que tres años antes ya se lo habían currado, y mortalmente bien, con la edición de un sólido debut: "World of Sin".

Más Speed-Power machachón y destroza-cráneos, más velocidad, más técnica y mayor madurez musical. Tres años en la vida de cualquiera, joder, dan para mucho. Imagina si, como es el caso, los músicos a los que vamos a ver evolucionar ya eran de putísima madre.

1998, hermano. La cosa no andaba bien para los amantes del Power ígneo. Un montón de niños habían tomado el control de la situación, y Europa, el antiguo feudo del mejor material posible, ya era un chiste. 11 años después del primer "Keeper" y aún andábamos plagiando "I'm Alive" o "Future World". Y mal. Triste.

Menos mal que existe la esperanza, macho. Y se llama Paragon.

Sin gilipolleces, sin fliparnos con la portadita deathdealerista (todo ente Power solamente eyacula con las ilustraciones del maestro Frazetta. No existirá nadie mejor para darle candela al mundo épico-asalvajao, sin duda), a vivir el movidón.

Heavy, Power, onda Thrash, buen Speed...¿Andas listo? ¿Vas a poder con todo? Venga, pues con un par. Pilla el hacha, colega. A mí me va más lo de la espada (rollo Hawkmoon, Elric o Conan).

"Feel the Knife". La primera en la frente. Cabalgando, joder. Y a lomos de un dragón bien sucio, medio borracho, con las alas medio carcomidas, que no ve bien, que no luce como el típico dragoncete de peli hollywoodiense. Pero no importa. El fuego que escupe el muy hijo de puta arrasa con todo. Y el guitarreo, tanto a nivel rítmico como solista, certero. Adecuado, vamos. El nuevo vocalista, Andreas Babuschkin, que sustituye al dignísimo Kay Carstens, tiene un rollete cañerete, muy alejado del típico vocalista amoñado-kiskenista. Un rollete muy "Peavy" Wagner, muy Running Wild. Power jodidamente chulesco. El Power añejo, colega. Aquel que miraba al Speed y al Thrash de igual a igual.

"Under the Gun" (thrash-acceptista), "Eternal Life", la intocable "Ashes" (que cruza, y con atino, sin dar el cante, sin dar penita, elementos de los mismísimos Judas Priest, Black Sabbath o Megadeth) y "Warriors of Ice", con un trabajo estupendo de los dos hachas, dejan claro que la banda ha mejorado respecto a su moloncete debut. Se han afilado, siguen siendo oscuretes, robando tanto de unos Venom o unos Exodus como de la N.W.O.B.H.M. o el material de Rage, pero empieza a notarse el sello del combo, lo que será, y desde ahora, el credo de Paragon: el sonidazo potentorrón.

Son heavys, están marcados, y por siempre, por lo que los sacros creadores (Sabbath, Priest, Maiden, Accept, Metallica, Running Wild...) nos regalaron. Recubren de una onda progre-elengantona su aliento de dragón. Pero, aún así, atruenan. Y como perros callejeros. Son los más límpios de los sucios, vaya. Los más brillantes de los delincuentes callejeros. Los que saldrán del agujero y conquistarán el crimen de toda la ciudad. Heavy Metal técnico y perfeccionista, pero capaz de partirte el cabezón al primer riff. Metal pesado, coñes. Tal y como se concibió en los albores del tiempo.

Una versión de los Warrior, el "Fighting For the Earth" (temita hímnico total) y "War Inside My Head" (la baladita), nos dejan a merced de "The Final Command", que, con cierto tono a los americanos Sanctuary, sigue por el camino del metaleo intocable.

"Eye For An Eye", el último track, (track de lo más true) y que ahora fusiona a los Rage de los primeros noventa con los Accept (imagina qué ladrillazo te vas a tragar), nos deja pidiendo más. Mucho más. Nueve tracks que pasan como un suspiro. Eso, joder, es cojonudo. Disco huracán del que no te cansas, colega. Me vuelvo a poner el solazo (SOLAZO) que se pega Martin Christian y sigo con mi rollo.

Heavys, trashers, powerosos y speedicos. Esperanza en un año bien oscuro. Salvando 1998. Una penda que nadie se diese cuenta.

¿Te lo perderás?

4 cuernitos (altotes) para los alemanes.

Andreas Babuschkin: Voz
Martin Christian: Guitarra y voces
Claudius Cremer: Guitarra
Jan Bünning: Bajo
Markus Corby: Batería

Sello
B.O. Records