Paradox - Tales of the Weird

Enviado por Betrayer el Mié, 26/12/2012 - 01:08
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¿A quién no le ha dado alguna vez, por elaborar una lista con las bandas más infravaloradas de la historia del metal? Pues bien, en mi caso, cuando ocurre tal acontecimiento, los primeros de la lista son siempre, indefectiblemente, los germanos Paradox. El resto de bandas que completan dicha lista, varían según la época y el momento, Annihilator, Rage, Grip Inc, Tankard, o Testament, serían algunas de ellas. Pero es cierto, que en el ficticio y, hasta cierto punto, absurdo barómetro de calidad/reconocimiento, los que se llevan la palma son Charly Steinhauer y los suyos.

Bien es cierto que cuando ellos irrumpieron en la escena, la cantidad de bandas de gran nivel que practicaban un estilo similar, era espectacular, Artillery, Flotsam and Jetsam, Metal Church, Savatage, Angel Dust, la lista es interminable y llenita de calidad. Y claro, entre tanto bueno, o tenías algo especial, una esencia diferente, o solo te comías un cachito del pastel.

En mi modesta opinión, Paradox siempre tuvo un relativo talón de Aquiles, y es la voz de Charly, que si bien casaba con el estilo (ahora ya no sabríamos escuchar Paradox sin él), siempre anduvo falta de fuerza y carisma. Cumplía lo justo, no desentonaba, pero tampoco lograba ganar fieles. Voces más mediocres como la de James Hetfield o Dave Mustaine, conseguían transmitir e hipnotizar mucho más que la de Steinhauer.

Quizás los continuos cambios de miembros en la banda, tampoco ayudaron mucho a consolidarlos en la escena. Si no me fallan las cuentas, en los seis discos de estudio hasta la fecha, han pasado por Paradox la friolera de doce bajistas, trece guitarras, seis baterías y cuatro vocalistas, ahí es nada.

Sea como fuere, Paradox nos regaló a finales de los ochenta dos discos de extraordinario nivel, “Product of Imagination” en 1987 y el tremendo “Heresy” en 1989. Después de ambas piezas de orfebrería, once años en el dique seco, hasta un nuevo larga durada en el 2000. Paradox volvía a la palestra con las señas de identidad habituales, un Thrash/Speed rebosante de calidad y personalidad. Todos, absolutamente todos los discos de Paradox hasta la fecha, son de un nivel altísimo, y su última entrega no iba a ser menos.

“Tales of the Weird” mantiene el sonido característico de los germanos, pero con una producción que suena actual, muy meritoria, sonando auténticos y algo old school, y a la vez modernos. La portada también es digna de mención, posiblemente la más lograda de su carrera, dibujada por el Italo-Chileno Claudio Bergamin, que ya había trabajado con Paradox anteriormente, y que también ha trabajado para artistas de la talla de Halford o Arjen Anthony Lucassen (Mr L). En ella aparecen unos entes encapuchados, paseando por las ruinas de un paisaje apocalíptico, todo ello dibujado con muy buen gusto y oscuridad.

Otro hándicap más a tener en cuenta, es la incorporación en la banda para este disco (y ojalá para muchos más), del virtuoso guitarrista germano Christian Muenzner, conocido sobre todo por su trabajo en la banda de Technical Death, Obscura. Dicho fichaje ha sido, sin duda, todo un acierto. Muenzner ha sabido aportar su clase y particular estilo progresivo, de forma muy sutil, sin excesivo protagonismo, sabiendo respetar la esencia Paradox, y ayudando a mejorar el producto final.

Pues sumando todos estos factores, y viendo la impoluta carrera de Charly y los suyos hasta la fecha, la cosa no podía fallar. Y así ha sido, “Tales from the Weird” es posiblemente el mejor disco de los germanos hasta la fecha. Y si no el mejor, como mínimo el más completo. En los cincuenta y cinco minutos que dura el trabajo, no hay un solo segundo de relleno. El derroche de calidad y complejidad musical es tal, que por momentos se hace incluso insultante para el resto de los mortales.

El disco arranca espectacular, con el tema que da título al disco, “Tales from the Weird”. Unas guitarras acústicas, marca de la casa, seguidas de un medio tiempo épico, nos van metiendo en ambiente, hasta que hacia los dos minutos aparece el primer riff ultra-Thrash. Guantazo en la cara con la mano abierta, mientras con la otra te recogen para que no te caigas. Así es Paradox, te golpea duro, te deja medio grogui, pero no les interesa tumbarte en el primer asalto. Vas a tener que sudar, te vas a tragar toda su descarga, pues les ha costado mucho esfuerzo crear tal obra de arte, la vas a degustar, a padecer y disfrutar, y al final, te vas a alegrar de haber aguantado como un campeón, acabarás atropellado y chorreando sangre, pero enormemente satisfecho, palabra.

Con el segundo corte, “Day of Judgement”, deciden desempolvar su faceta más Speed/Power, un doble bombo cabalgante y un vertiginoso riff, nos recuerdan que en sus inicios fueron incluso comparados con los primero Helloween. “Brutalized” ya paga con el nombre, retoma su versión más potente, un ostión tremendo, thrash puro y duro, un parte cervicales continuo con su correcta dosis de melodía.

Frenamos un poquito el ritmo con “Fragile Alliance”, el medio tiempo de rigor de todos sus trabajos, el hecho de bajar de revoluciones no le resta calidad al producto, un tema pegadizo, donde se imponen las melodías vocales y las guitarras más heavys. Volvemos a la tralla burra con “Escalation”, un tema singular, pues combina una base Thrash muy old school, con momentos algo más progresivos, con especial atención al mega solo de Muenzner, totalmente impregnado de su esencia cósmico-progresiva.

“Brainwashed” se perfila como el segundo corte más completo del disco, después del primer tema. Un shred inicial alucinante, de los que te hacen llegar hasta el infinito, el bajón de velocidad en el estribillo, y el enésimo solazo de Muenzner, lo convierten en un temazo de altura.

La dinámica “Slashdead” nos recuerda mucho en su riff principal y estructura, al pegadizo tema de sus compatriotas Kreator, “Phobia”. Un corte que entra atravesado, con unas líneas de bajo tremendas. Y es que aquí, aunque la voz principal la llevan las guitarras, todos los músicos son de traca.

Nos acercamos al final con la relajante instrumental “Zeitgeist”, antesala del último trancazo del disco “The Downward Spiral”, tremebundo castañazo, toda una lección de cómo hacer Thrash virulento y agresivo de verdad, con unos solos de los que te parten en dos.

La guinda al pastel la pone la versión del tema de Rainbow “A Light in the Black”, ¡y menuda versión! El nivel instrumental es tremendo, las escalas imposibles de teclados y guitarras se suceden una tras otra, en una orgía musical de excelente buen gusto.

Y después de todo esto, supongo que la nota está bien clara, cinco cuernazos como la copa de un pino. Paradox lo han vuelto a conseguir, un disco antológico que volverá a pasar relativamente desapercibido, y que no los colocará a la cabeza del Thrash/Speed mundial. Pero para los que lo disfrutamos de verdad, su valía es incalculable.

Charly Steinhauer: Voz, guitarra
Christian Münzner: Guitarra
Daniel Buld: Batería
Olly Keller: Bajo

Sello
AFM Records