Pantera - Power Metal

Enviado por hetfieldharris… el Dom, 03/10/2010 - 21:44
138

1. Rock the World
2. Power Metal
3. We'll Meet Again
4. Over and Out
5. Proud to Be Loud
6. Down Below
7. Death Trap
8. Hard Ride
9. Burnnn!
10. P*S*T*88

Hablar de Pantera es hablar de la que es, tal vez, la última gran banda que revolucionó el corazón y el significado del Heavy Metal, probablemente los últimos portadores de la llama que otros cargaron en épocas previas, y sin duda los responsables de que este nuestro rollo atruene como hoy atruena.
No cabe duda que ese título Reiventing The Steel bien pudieron adoptarlo a principios de los '90, porque desde esos fúricos aullidos de una guitarra en manos de Dimebag Darrell, pasando por la impactante base rítmica Paul-Brown cargada de groove, hasta la brutal voz del carismático Phil Anselmo, su fuerza, su empuje, su todo, era en sí mismo una reinvención metálica en toda regla.

Sin embargo, hoy me ocupa escribir sobre una de aquellas piezas de las que los texanos (y muchos de sus seguidores, a su vez) decidieron renegar, pasando de ellas para reconstituirse estilísticamente. Y si bien apreciando los resultados en retrospectiva, se agradece esta crueldad para con sus propios trabajos primitivos, bien interesante se hace el material sepultado bajo el espectacular escenario que los señores se montaron a partir del debut oficial Cowboys From Hell.

Este infame Power Metal es una de esas tan mentadas transiciones evolutivas, la pieza faltante del rompecabezas para completar la imagen definitiva. O cambiando la perspectiva (el vaso medio vacío): una pieza solitaria a la cual aún deben unirse todas las demás, un grito ahogado por la multitud que requiere que ésta se le sume en su proclamación. Un simple puntapié advirtiendo la bestialidad sónica que se avecina...

Musicalmente hablando, Pantera se atrevió a mezclar influencias del thrash metal reinante con la fórmula hairmetalera de sus tres discos anteriores. Aunque el inmediato antecesor I Am the Night había aumentado considerablemente el componente pesado de los temas, este LP resultó un poco (bastante) más enérgico, y retomando la analogía, fue una correcta antesala al legendario mazazo de 1990 que todos conocemos de sobra.
Para cumplir con las expectativas de este endurecimiento sonoro, el vocalista Terry Glaze fue sustituido por el ya mencionado frontman, quien incluso lejos de sus afamados alaridos abrasivos llenos de ira se revelaba poderoso y perfectamente adaptado al monstruo creciente y cuyo mayor pecado sea quizás inspirarse excesivamente en el Metal God, dados esos falsetes emparentados con La Voz. Dimebag (por entonces Diamond) da cátedra para variar, pero no en su característico estilo propio sino amalgamando con maestría riffs cañeros, solos de virtuosismo heavy y gran melodía y armonía reminiscentes del glam; mientras tanto Vinnie y Rex cumplen con los méritos de siempre y menos lucimiento que en la segunda era.
En resumen, las obvias y paulatinas transformaciones estaban a punto de imponer un cambio total, y ese lookete de la portada no lo veríamos nunca más (por fortuna).

Es en aquella mixtura de influencias donde encontramos canciones variadas, con suficientes diferencias entre ellas como para no provocar monotonía: auténticos trallazos como Over And Out o Death Trap, otros cortes de trazo melódico como We'll Meet Again o Hard Ride... no mantienen muchos denominadores comunes y tienden a chocar entre ellas como colisionaría un Metalhead ortodoxo con un Emo.
Con mayor o menor fortuna, los muchachos intentar mejorar la apuesta (que por la imagen que tenían y su dificultad para destacarse por características propias, bien podríamos calificar de "clase B") al combinar en justa medida los elementos glam y thrash, que tan reñidos parecían, en tracks puntuales, sobre todo el tema título: Power Metal abre con un rápido y escurridizo riff de escuela speed para dar paso a un chillón armónico de la Washburn en (0:25), presenta a Anselmo en una gran interpretación y en (3:15) hace un cambio de ritmo que parece guiñarnos el ojo contemplando el futuro de la banda.

Al otro lado (¿del ring?) canciones como la que abre, Rock The World, medios tiempos machacones pero ciertamente menos pesados de lo que algunos pudiesen tolerar dentro de los parámetros del grupo. Para muestra, detener la atención en los coros del estribillo... mi estimado Phil parece chillar de manera subliminal "¡Miren cómo fusilo a Halford!" y a cada escucha sólo confirma la impresión de su inmadurez vocal por aquel tiempo. Aún así son disfrutables y terminan por entrar si se dejan de lado determinados prejuicios.

Como curiosidad, Darrell toma el micrófono en el último corte, P.S.T. 88, aunque su labor definitivamente era manejar magníficamente las seis cuerdas, y eso queda demostrado hasta en ese mismo tema. Más allá de este particular préstamo de roles no puedo dejar de sentir que el disco merecía un mejor cierre para redondear sus ideas, y por más que le tenga afecto a este inadaptado álbum, la explosión a continuación de los Vaqueros del Infierno en mi lista de reproducción me hace pensar que no fue hasta concluir la década de los '80, cuando el felino mostró toda su furia y capacidad compositiva. Injustamente olvidado, eso seguro.

7.5 de 10, tres cuernos altos.

Phil Anselmo: voz (excepto en track 10)
Diamond Darrell: guitarra, voz en track 10
Vinnie Paul: batería
Rex Rocker: bajo, campanadas

Sello
Metal Magic