Pale Divine - Thunder Perfect Mind

Enviado por DevilSeed el Vie, 03/08/2012 - 02:09
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1. Amplified
2. Magic Potion
3. Judas Wheel
4. Pale Divine
5. Gods, Monsters & Men
6. Dream Flover
7. Star Child
8. Devil’s Mark
9. 20 Buck Spin
10. Dark Knight

Amigos que no os engañen, el metal no está muerto. Esto es así. ¿Cómo cojones va a morir esto si cada día van surgiendo montones de bandas nuevas? ¿Si ahora con Internet cualquiera que tenga una idea y un instrumento puede deleitar al mundo con su arte? Esto está más vivo que nunca señores. Y vale que ahora el metal no domine mundialmente, pero eso nunca nos ha hecho falta para poder disfrutar de nuestra música como el que más.
Antaño hubo ideas cojonudas, tuvimos una época dorada, muchísimos grupos que contaban con legiones enteras de seguidores pero... ¿desde cuándo por tener un pasado glorioso tenemos que renegar del presente?

Y puedo decirte amigo que lo que estoy sosteniendo ahora mismo no es ninguna invención mía, es más, ojalá lo fuese. Ojalá fuese cualquier chaladura del carajote al que ahora mismo estáis leyendo, pero lo cierto es que hoy por hoy existe mucho fanático (sí, en el peor sentido de la palabra) del tiempo pasado.
Desde luego es del todo respetuoso que alguien quiera sólo vivir de lo antaño supuso esta música, pero el que algo sea respetable no tiene que conllevar que eso mismo deje de ser absurdo y triste.
Así que abrid los ojos. Algo no pasa a ser inmediatamente una basura por el hecho de ser del siglo XXI. Un trabajo de 2006 puede ser igual de bueno que uno del 84.

Y pido disculpas para todos aquellos a los que esto de verdad les parezca algo obvio, pero nunca viene mal el llamar de vez en cuando la atención a aquellos que parece que no quieren ver la calidad aunque la tengan delante de las narices.
Señores, el metal post-2000 está dando grupos cojonudos y el no ir a indagar en ellos, aunque sea un poco, me serviría de excusa si estuviésemos en los 80 o incluso en los 90. Pero amigos hoy por hoy todos tenemos la posibilidad de conectarnos a la red y descubrir infinidad de grupos dispuestos a regalarnos calidad, con lo cual no hay excusa que valga. Lo cojonudo está ahí, vayamos a buscarlo pues.

Así que como no podría ser de otra manera, os traigo un grupo que si bien fue creado en el año 1995 en Pennsylvania (EEUU), parió su primer LP en el año 2001 (algo más que de sobra para que algún zote ya le dé la espalda). Este grupo es Pale Divine y precisamente es su excelente debut, ‘Thunder Perfect Mind’, del que vengo a hablar aquí.

Para los que no conozcan al grupo, Pale Divine se centra sobre todo en el doom metal. Sin embargo, en ‘Thunder Perfect Mind’ encontramos una magistral mixtura de doom y stoner. Una deliciosa combinación para mi gusto que en la mayoría de las ocasiones me hace disfrutar como un enano. Esta combinación pese a ser ya algo manida, se vuelve algo muy pero que muy especial en el caso de Pale Divine y este disco es una buena muestra de ello.
Pareciera que estas bestias hubiesen nacido por y para tocar doom/stoner, pues valiente delicatesen se sacaron de la manga en el 2001.

Para los que hayan visto eso de doom/stoner y dicha etiqueta les provoque auténtico asco, no se preocupen amigos. El estilo de Pale Divine pese a calificarse dentro de esos parámetros es algo que si bien es pesado como una roca de 500 toneladas, a la vez es sumamente accesible como si dicha roca hubiese sido esculpida cuidadosamente para ser expuesta ante nosotros sin tosquedad alguna.
Y si lo que te asusta es el stoner, también te recomendaría que no le dieses demasiada importancia. El stoner que destila Pale Divine no es algo pegajoso y sucio al más puro estilo Sleep, sino que es algo realmente sutil. Es, por decirlo de alguna manera, un stoner muy heavymetalero, realmente dinámico. No es para nada el típico stoner ideal para acompañarte mientras fumas o te tomas una cerveza tranquilamente. Es algo mucho más salvaje, que te hará despegar de la silla.

Todo esto se lo debemos a los señores Darin McCloskey (batería), Jim Corl (bajo) y sobre todo, al líder indiscutible de esta cuadrilla, Greg Diener, el encargado de las guitarras y las voces. Y es que no se puede entender a Pale Divine, sin esos riffs furiosos a la par que lisérgicos o sin esa voz tan ronca, pero a la vez tan potente que es capaz de otorgarle aún más fuerza a los temas de este ‘Thunder Perfect Mind’. Y es que esto es Pale Divine señores, doom/stoner de pura cepa, pero sin penurias, sin aletargamientos que valgan. No hay que olvidarse que todo aquello que lleve el apellido “metal” (ya sea doom, death, thrash o lo que sea) tiene como principal objetivo el aplastar al oyente, porque no hay ninguna sensación que llene más a un fan de esta música que la sensación de estar totalmente agotado después de escuchar un disco.

Incluso si todavía queda algún escéptico que esté leyendo estás líneas y que dude que a estas alturas poco le puede sorprender, les diré algo que quizás les haga cambiar de opinión.
Todo lo anterior son sólo apreciaciones que no valen nada más allá de mi opinión personal, pero piensen por un momento amigos que en este disco nos vamos a encontrar con la monstruosa colaboración del abuelo loco del doom metal. Efectivamente, nada más y nada menos que Bobby Liebling, el líder de Pentagram.
Joder, vale que este señor actualmente está como una puñetera cabra (y probablemente en el 2001 ya lo estuviese) pero hay que reconocer que pese a sus voladuras de cabeza este hombre siempre mantuvo un gusto exquisito en cuanto a música se refiere. Y si no me creen, revisen ustedes la discografía de Pentagram que si les gusta el buen proto-doom de calidad, les dejará boquiabiertos.

¿Todavía no os creéis que lo que os traigo es de calidad? Entonces sólo me queda invitaros a que le deis una escucha a ‘Thunder Perfect Mind’, pues os aseguro que encontraréis muy buenos temas.

‘Amplified’ abre el disco con un riffeo de lo más heavylón que se va intercalando a lo largo de la canción con pequeños solos serpenteantes marca Diener. Incluso, a mitad del tema el trío de Pennsylvania nos sorprende con un monólogo de guitarras de lo más lisérgico, cual tranquilo oasis sesentero en medio del caos. Y es que 11 minutos dan para mucho. Mola bastante encontrarse de vez en cuando temas doom con progresión.

Destacan tras esta ‘Magic Potion’ (en la cual el grupo sabe conciliar a la perfección un riff principal rocoso y realmente pesado junto con un poso de melancolía de lo más doommetalero), Pale Divine (algo más fangosa y densa que las anteriores y con un final absolutamente memorable), la instrumental ‘Gods, Monsters & Men’ e incluso ‘Devil’s Mark’, en donde Diener demuestra de nuevo con creces su habilidad a las 6 cuerdas, con esos alaridos guitarreros tan característicos. Puro carácter el de este Zakk Wylde del doom, desde luego.

Por último tenemos los dos temas en los que el grupo colabora con Bobby Liebling.
El primero, es un cover el famoso tema de Pentagram, ‘20 Buck Spin’. Musicalmente deja la sensación de ser una versión “metalizada” del tema original, conseguido gracias a la inclusión de guitarras más corpulentas lo que hace que el tema pierda casi por completo el toque rockero que tenía en la versión original. Aún así y pese a seguir prefiriendo la de Pentagram, la voz de Diener le da una perspectiva diferente a la canción y para mi gusto no está para nada fuera de lugar, como pasa en muchas (por no decir la mayoría) de los covers.

El segundo es un tema llamado ‘Dark Knight’, en donde las voces corren por completo a cuenta de Liebling, y de qué manera.
Este es sin duda el tema más doom y menos stoner del disco, algo totalmente comprensible teniendo en cuenta que el señor que va a realizar las voces es el icono doomico por excelencia.
Un riff de lo más diabólico sirve de pilar para sostener este auténtico temazo de oscura alma, mientras Bobby hace de las suyas desgañitándose sólo como él lo sabe hacer, cual sacerdote con su larga túnica negra oficiando algún tipo de ritual maléfico.
Una gran combinación esta del trío a los instrumentos y Bobby a las voces. Me gustaría que hiciesen más trabajos juntos, pues de esta combinación sólo se pueden esperar resultados positivos.

Me he dejado además dos temas en el tintero (obviando a ‘Dream Flover’, pues es un instrumental de sólo 40 segundos) y no por casualidad precisamente. Son para mí las dos estrellas de este ‘Thunder Perfect Mind’: ‘Judas Wheel’ y ‘Star Child’.
El primero es pura potencia. Riffeo contundente, majestuoso de siniestras formas. ¿Oléis eso que apesta? Es azufre. Lucífer ha sido invocado en su forma más poderosa y se dispone a devastar absolutamente todo lo que encuentre a su paso mientras que Pale Divine se encarga de sonar de fondo con este tema, convirtiendo el caos en algo totalmente épico.
‘Star Child’ se me hace uno de los mejores temas del disco por su conseguida dualidad entre el lamento y la ira, intercalando a lo largo de todo el tema partes con un carácter más acústico y melancólico, con otras cargadas de furia, creando una ambientación única. Desgarrador tema donde los haya. Una balada cargada de mala leche, donde se unen la desesperación más profunda con la impotencia rabiosa, algo que los buenos grupos de doom saben hacer de forma magistral.

Y hasta aquí ‘Thunder Perfect Mind’, el pedazo de debut que se marcaron Diener y compañía. Muy recomendable para los amantes del heavy metal más pesado, del doom más ligero o para aquellos que estén empezando en este tipo de música, pues este disco resulta desde la primera escucha bastante accesible.

4 cuernos bastante altos.

Greg Diener: Voz y guitarra
Darin McCloskey: Batería
Jim Corl: Bajo

Sello
Game Two Records