Overkill - The Years of Decay

Enviado por Hawkmoon el Vie, 17/12/2010 - 04:23
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1. Time to Kill
2. Elimination
3. I hate
4. Nothing to die for
5. Playing With Spiders/Skullkrusher
6. Birth of Tension
7. Who Tends the Fire
8. The Years of Decay
9. E.vil N.ever D.ies

Overkill representan, casi sin ningún tipo de duda, la esencia del Thrash Metal más puro, más cortante y más directo. Si dibujas al prototípico Heavy Metal, lo harás con su camiseta de Priest o Maiden, si dibujas a un Blacker, le harás el anagrama de Emperor o Immortal, pues bien, si quieres dibujar a un thrasher, desde luego, no te puedes olvidar de su camisetita de Overkill. Imposible.

Overkill son al Thrash lo mismo que Bathory al Black Metal o Judas Priest al Heavy Metal. Overkill definen el género. Overkill son el Thrash Metal, sin más.

Otros combos han sabido venderse mejor, hacer concesiones a la industria musical o, simplemente, con todas las de la ley, se han vendido como putas. Es un hecho. El Thrash Metal nació indómito y salvaje, e intentar convertirlo en algo adecuado para audiencias enormes va en contra de su propia idiosincracia. Overkill nunca llenarán pabellones (a no ser que sean teloneros de alguien) ni nunca serán unos superventas, pero ahí radica su poder, desde el underground, y con los años, desde una posición mayor, aunque muy por debajo de lo merecido, reinan como amos del Thrash.

Directos, rudos, agresivos, con talento y con cojones. Eso es Thrash Metal. Esos son Overkill. Poco dinero y mucha calidad. Pero bueno, no me enrollo, que si no, se nos hacen las cinco de la mañana. Vamos a lo que importa, vamos a 1989. Venga a mí esa máquina del tiempo, dale al botón, el rojo. Ahí está, ya estamos en 1989.

Ufff, 1989, menuda era para el buen Thrash, puro lujo lo que se vivia en la escena en ese año. Metallica giraban ya por todo el planeta como los reyes del cotarro, Slayer deceleraban su agresión pero entregaban una maravilla como "South of Heaven" y la presentaban por todo el planeta, Anthrax estaba a nada de ser unos número uno, Sepultura editaba "Beneath the Remains", que con dosis elevadas de Death Metal, iba a por la cima, Megadeth vendían millones de discos gracias al aura de estrella estrellada de Mustaine y Testament, otros ilustres secundarios, pero matadoramente excelsos, al igual que Overkill, se salían de madre e iban a por las listas con su amigable y frenético "Practice What You Preach".

Con un panorama así, editar una mierda pinchada en un palo no era una opción. El Thrash Metal era un feudo altamente competitivo, y cada banda, daba un paso por delante de la anterior, como en una especie de ciclo malévolo, que instigaba a todos sus esclavos a ser mejores con cada entrega. Los thrashers amamos a nuestras bandas, pero no las perdonamos si acometen basura, y Overkill, la mar de conscientes de ello, se lanzaron a por todas, y "The Years of Decay", es la prueba palpable de su calidad, y de su fuerza, y como no, de esa hegemonia, en la sombra, de la que hacían gala. Metallica podrían parecer los reyes del Thrash, pero sin duda, Overkill, lo eran. Tocaba demostrarlo de una santa vez.

Un carrerón, totalmente ascendente, con material tan infaltable y molón como "Feel the Fire", "Taking Over" o "Under the Influence" debía tener una continuación soberbia, y D.D Verni (bajista y líder musical del combo) no estaba por hostias, llegaba el doble o nada en la carrera de la banda. Se acabó el ser uno más, tocaba ser lo más.

Un altar, con la forma de la calavera alada que acabaría convirtiéndose en la imagen más recordable del combo neoyorquino, estampa la portada del disco. Algo muy de 1989, sin duda, y algo muy Thrash. Portadas mejores las hay a patadas, pero con el encanto cutrón de esta, pocas. Empieza la masacre. Agáchate o únete a la batalla. Las medias tintas, para los cobardes. Esto es Overkill, esto es la leche. Que comienza...

Una atmósfera levemente épica y martilleante, deudora de los movimientos más clásicos del género, se abre y deja paso para que "Time to Kill", que se abre con un alarido mortal y que hace que pases por un campo de minas, disfrazado de batería explosiva, y mucha compenetración musical, haga detonar cráneos humanos. Llama poderosamente la atención el sonido del trabajo, tan descarnado y arrogante como pétreo, nítido y pulcro. Desde luego, se nota que el gran Terry Date, futuro productor de los definitorios Pantera, estaba trás los controles. Overkill siempre habían sonado con cojones. Ahora, sonaban acojonantes.

"Elimination", el segundo corte (y nunca mejor dicho, porque escuece como herida de metralla, la jodía), deja caer una losa riffera, con un sónido y un aura con cierto parecido al "Master of Puppets" de sus colegas, Metallica, que conforme avanza, gana en locura, velocidad y entrega. La banda suena esquizofrénica y lanzada a mil kilómetros hora, pero con una sabia dosis de pegada y espíritu metalero de campeonato. La voz de Bobby "Blitz" Ellsworth hace sonar a la banda aún más loca y llameante. Puede gustarte o no la garganta de éste sinpar vocalista, pero no se puede negar lo inherentemente unida que está al sonido de la formación. Mención aparte al pedazo de guitarra que es Bobby Gustafson, un tio altamente influenciado por la escuela Hetfield o Ian, pero con su propio rollo, punkero, metalero y cañero. Himno de la cultura Thrasher, ayer, hoy y por siempre. No puedes ser Thrasher y no amar el temazo.

"I Hate" y "Nothing to Die For", acusan tambien una soberbia producción y una caña magnífica, muy dotada y resistente. Alucinante el sonido del combo al completo, pero hay que hacer mención al poderoso sonido de bajo, cortesía de D.D Verni. Observando bien éste disco de 1989, vemos de donde Pantera sacaron parte de su inspìración para su respetado y amado "Cowboys from Hell".

"Playing with spiders/Skullcrusher" es todo un híbrido Thrash-Doomer, pero con unas claras connotaciones Sabbathianas y una batería, que va marcando, perfectamente, cada momento del tema. Tempo ralentizado, guitarras con baja afinación y un poso denso y farragoso. Overkill no són solo una banda de harapientos veloces, no, tambien saben indagar y buscar, en otros terrenos, cualquier cosa que fortalezca sus propias composiciones. Un tema, quizás, demasiado extenso para lo que ofrece, pero un buen tema, sin dudas.

"Birth of Tension" (muy cabalgante y puramente Overkill) y "Who Tends The Fire", que se abre con unas guitarras pausadas, muy en onda King Diamond, va desplazándose poco a poco, como quien no quiere la cosa, a terrenos con cierta profundidad, y tomándose su tiempo para respirar, vuelve a organizarse, para revestirse con mayor dureza y buen riffeo. Todo un portento el bueno de Gustafson, por siempre, el hacha oficial y más querido del impagable, hasta el momento, cuarteto mortal. Una mezcla perfecta entre los Metallica de "...And Justice for All" y los primeros tiempos de Metal Church. Épica majestuosa tocada por diablos urbanos. Un deleite vacilón.

"The Years of Decay", el ilustre tema-título, se vuelca sobre unas guitarras afiladísimas y constituye una maravillosa amalgama de solos, lineas incisivas de bajo, baterías incontestables, parones, elementos acústicos y un Ellsworth muy metido en su papel de frontman alocado, pero con don en la garganta. Mucho don. Casi 9 minutos de glorioso y estruendoso Metal.

El final nos llega a todos, tarde o temprano, y el final le llega ahora a ésta deliciosa joyita de 1989. "E.vil N.ever D.ies" (que siempre he pensado que debería haber sido bautizada como "E.N.D"), que con un comienzo apalancadete, empieza a despertarse y ya no deja títere con cabeza hasta su final. Cierto aroma a Slayer y mucha mala leche, apoyada por unas guitarras solistas y una sección rítmica unida como los gemelos del "Bonded By Blood" de Exodus, ponen el punto final a "The Years of Decay". La camiseta está sudada, ok, pero ha valido la pena. Menudos monstruos. No entiendo que no hayan llegado a más, y menos después de vivir semejante discazo-experiencia.

4 Cuernazos altísimos para Overkill y su mensaje seminal y devastador. Como se nota que Pantera eran unos pirrados por Overkill, pues escuchando este sonido, ya no veo tan y tan original el sonido del discazo de los de Texas.

¿Como puede existir gente que aún piense que Overkill son meros secundarios?. Fácil, no han escuchado "The Years of Decay". Ilusos.

Bobby "Blitz" Ellsworth : Voz
Bobby Gustafson : Guitarra
D.D Verni : Bajo
Sid Falck : Batería

Sello
Megaforce Records