Overkill - I Hear Black

Enviado por Hawkmoon el Mar, 19/04/2011 - 01:02
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1. Dreaming in Columbian
2. I Hear Black
3. World of Hurt
4. Feed My Head
5. Shades of Grey
6. Spiritual Void
7. Ghost Dance
8. Weight of The World
9. Ignorance & Innocence
10. Undying
11. Just Like You

Después del tremebundo "Horrorscope", discazo seminal, y obra maestra del Thrash Metal hirviente, Overkill, se lanzaron a la carrera por editar otro discazo de corte tremendo, justo cuando su batería, Sid Falck, anunciaba su marcha de los de New Jersey. Tim Mallare, ex-roadie, y músico de lo más capaz, ocupó, gustosísimo el puesto de aporreador de parches. A rey muerto, rey puesto. Nada iba a detener la marcha, estoica y sin taras, almenos hasta el momento, de Overkill. El quinteto más diabólico, y abrasador, del Thrash Metal ya tenía, de nuevo, sus cinco puntas bien listas para hacer daño, y "I Heard Black" era el nombre de su apuesta para el 93.

1993. Año de grandes cambios en el mundo del Metal. Primero, Metallica dejaban de lado, y para siempre, el rugir crujiente del Thrash Metal y se iban a vivir a terrenos más dulzones, destinados a audiencias menos carnívoras que los thrashers. Y como los "Horsemen", varios. Muchos nombres de la escena tenían dos caminos: seguir dando cera Thrash y no vender, ya, ni diez copias, o intentar suavizar la premisa para gustar a todo "quisqui". Excepcionales leones salvajes, como eran Exodus o Testament, vieron como los primeros noventa nos los convertían en unos thashers para todos los públicos y edades. Parecía que si hacías Thrash, en 1993, eras poco menos que una vieja gloria, un dinosaurio.

Pero el ceder no está hecho para Overkill. Y una mierda. A la banda de "Blitz" le importa tres rábanos el que Nirvana, Pearl Jam, Metallica o Soundgarden, fuesen lo más. Overkill se fijó, por contra, en la contrapartida a tanta luz en los noventa. Pantera, amos y señores del Groove Metal, sirvieron, con el excepcional "Vulgar Display of Power", un plato que no pasó inadvertido. Y menos, a Overkill. Si por un lado, en 1993, tenias a los Metallica convirtiendo su rugido Thrash en un balido rockero, a Megadeth llegando al número 1 con su single "Symphony of Destruction" o, a Exodus, que de tan calmados que estaban daban penita, por otro, surgieron Pantera, que "robando" mucha esencia Thrash (y ropa Grunge) se sentaron en el trono del Metal a base de mucho latido orgánico, bajos bien penetrantes y guitarras afiladas, y densas, como un bocadillo de magma volcánico. Overkill tomaron nota y sumaron dos y dos. "I Heard Black" es el resultado de ser listo, no editar un disco en 1992, y sentarse, a modo de previa, a mirar que se cuece por el reino. Overkill tomaron sus notas, vieron lo qué funcionaba, descartaron lo que no daba la talla y decidieron jugársela, y en dos niveles. Primero, al igual que el resto de thrashers de su generación, intentarían bajar las revoluciones de su música (para darle mayor grandilocuencia y empaque), pero de repaso, le iban a añadir mucha atmósfera "groovie" al invento.

Pantera "robaron" algo de su sonido a Overkill. No hay más que escuchar "The Years of Decay". Ahora, Overkill "roban" a Pantera. Donde las dan, las toman.

Una portada extrañota, pero bien molona (siempre me ha llamado la atención, y de hecho, gracias a la misteriosilla portada, fue de los primeros cd's del grupo que me pillé) nos prepara para lo que nos llega. Una era de cambios se avecina para todo el mundo del Metal. ¿Acaso sucumbirán también nuestros Overkill y acabarán editando un disco lleno de baladas y de medios tiempos "grungies"? Respira y adéntrate en "I Heard Black". Sólo así lo sabrás.

"Dreaming in Columbian" calma los ánimos de todos aquellos que ya se esperaban a "Blitz" con una camisa de cuadros y entonando algo a lo "Smells Like Teen Spirit". Bajo, batería y guitarras caminando juntas, con gran sonido, mucha potencia y bajo el manto de una poderosa, y compacta, producción. La voz de Ellsworth, parece que no quiere "quemar" como de costumbre, y a pesar de tener su nivelón, aún se le ve relajado. Seguro que pronto se pone las pilas y comienza a rugir como un loco. Los coros del tema, bailables y lisérgicos, funcionan muy bien. Además, los guitarras, Gant y Cannavino, son ideales para el sonido "groovie-Overkilliano". Nevermore, la gran banda de Seattle, seguro, aprendió mucho de éste "Dreaming in Columbian". Primer disparo certero. Más light de lo acostumbrado, pero bueno. Un buen tema.

"I Heard Black", "World of Hurt", "Feed My Head" y "Shades of Grey", todas ellas con gran nivel, entregan un material incontestablemete sólido, denso y compacto. Muy durotes, muy entregados. Se palpa el calor y el sudor que emana del disco. Pero, a la vez, echo de menos las chispas thrashers que la banda nos escupía con sus seminales "The Years of Decay", "Under The Influence" o "Taking Over". Puestos a copiar a Pantera, de entre los miles que lo hicieron, mejor hacerlo bien, y dotar al disco de cierto estilo Overkill, cosa que sí que acaba funcionando. "Panterkill" me molan. Eso sí, me quedo, y mil veces antes, con mis Overkill de toda la vida.

"Spiritual Void" (cruce "Black Sabbathiano-Panteriano"), "Ghost Dance" (instrumental bastante flojo), "Weight of the World" (excelente ambiente festivo, y genial la danza entre el bajo de Verni y la batería de Mr. Mallare), "Ignorance & Innocence" (riff bien machacón y molón, con la banda bien vacilona) y "Undying" (que tarda en reventar pero que, cuando lo hace, lo hace con carisma) dejan claro que Overkill, como muchos otros, han caido en las redes de tener que entregar algo que no estaba previsto. Pero bueno, el Groove se les da de muerte a Overkill. En vez de hacerse lights, Overkill deciden pillar el camino del calor, el fango y la poca sutileza. Sin duda, el mayor fan de "Feel the Fire" puede acoger con escepticismo la obra, pero, en honor a la verdad, el disco tiene garra, momentos intensos y su valor. Una atmósfera menos Thrash, sin duda. Pero una atmósfera, igualmente, dañína.

"Just Like You", el cierre de disco, y que se adelantó, lo menos, 5 años a la escena Nu, albororota, da juego, es malévolo y tiene el ritmo de mil demonios. La voz de Ellsworth, de nuevo con su poso cabroncete, nos irrita y nos deleita. Coros molones, Groove Metal y carisma. Las cosas, se quiera o no, huelen a Overkill. Ya sean disfrazadas de Groove, de Pantera, o de saltamontes. La calidad es palpable.

Demasiados palos le cayeron a la obra del 93, que si bien está lejos de entregar un material tan magno como el pasado, si que regala su buena dosis de buen rollo, Metal y potencia.

En una era en la que se vendió todo el mundo, almenos, Overkill lo hicieron con gracia.

3 cuernos (altos) para "I Heard Black".

Bobby "Blitz" Ellsworth: Voz
Merrit Gant: Guitarra
Rob Cannavino: Guitarra
D.D Verni: Bajo
Tim Mallare: Batería

Sello
Atlantic