Overkill - The Electric Age

Enviado por Hawkmoon el Mié, 21/03/2012 - 01:08
1063

1. Come and Get It
2. Electric Rattlesnake
3. Wish You Were Dead
4. Black Daze
5. Save Yourself
6. Drop the Hammer Down
7. 21st Century Man
8. Old Wounds, New Scars
9. All Over But the Shouting
10. Good Night

Hora de sangrar, pequeñín. Y a manos de Overkill. Prepárate, llega "The Electric Age", uno de los trabajos más esperados del 2012 por la comunidad Thrash Metal.

¿Las razones? La seguridad, de antemano, que nos inspiran los americanos. En todo. Los fans del combazo de "Blitz" Ellsworth y D.D Verni andamos de lo más tranquis ante el nuevo material. Siempre, desde que debutaron, nos regalaron trallazos épicos, sin tara, sirviendo un Thrash asesino, cabalgador y sólido como el kevlar que porta Robocop. No nos van a cambiar ahora, digo yo.

Overkill son, como Motörhead, sinónimo de calidad, de huevos, de férreo sonidazo, de integridad, de chuleria. Que no fallan, vaya. Unos caen, otros mutan, otros pierden cólera, estilo. Ellos no. Son de una casta diferente, entregada, y a muerte, a lo que un dia juraron proteger: el puro y duro Thrash Metal punkarra, groovie, ácido, saltarín, picante y aplasta-flojuchos. Como en 1985, oye. La misma mirada de hijos de puta, el mismo logo, la misma actitud. Bien por ellos, joder. Y, desde luego, bien por nosotros, amantes irredentos de las ondas bien molonas y crujientes.

"Ironbound" pasó tres pueblos de las modas imperantes, sirvió lo que mejor sabe hacer la banda, demolerte a palos, y se fue por dónde había venido, conquistador, sonriente, seguro de su poder. Editar un disco, girar, arrasar ciudades, descansar un poco, fumarse unos porretes, estar con la familia y, ala, vuelta a empezar. Ya toca sucesor. Overkill, trabajadores infatigables, sin idioteces, sin mariconadas de estrellita, sacan de la chistera otro conejo con La Rabia, medio mutante y con malas intenciones. Mil años en la carretera, mil discos que valen su peso en oro. Mil toneladas de puro y duro acero americano.

Lo primero, detenerse en la portada. Otra vez lo han logrado. Joder, la madre que los parió. Se superan, coñes. Y mira que siempre, o desde hace mucho, la cosa no es que sea el colmo de la originalidad. Logo verdote, el de toda la vida, ése que cuando tenías trece te parecía el mejor del mundo, y la calavera alada, sí, tio, también la de siempre (¿para qué cambiarla?), en plan eléctrico-demoníaca, que nos observa, que nos da mal rollete. Una espécie de versión 2012 de la del " Under The Influence". La anterior, la de "Ironbound", y sobretodo la de "Immortalis", me molaron un cojón (y parte del otro), pero ésta me la anoto.

Ala, superado lo de darnos una alegría al calvo rosado con la ilustración de marras, ala, directos a lo que más nos interesa de unos cabronazos de nivel como Overkill: su Thrash.

"Come and Get It", la canción que tiene el honor de presentarnos la obra, se abre cómo aleteando, eso sí, con alas de acero, cortantes, que se preparan para emprender el vuelo. La maquinaria se está poniendo las pilas, las cuerdas se están tensando...ya está, a un segundo del Armageddon. Así son Overkill. ¿Qué te he dicho? Todo se pone a mil por hora, las guitarras escupen fuego, las solistas nos elevan, el bajo de Verni late con furia, con ira thrasher-malévola, "Blitz" se comporta como de costumbre (o sea, ira, voz afilada y esquizoide. Ideal) y las baterías retumban hasta en Groenlandia. Thrash old school, muy "Ironbound", ultra-pegador.

"Electric Rattlesnake" (buen riffeo, calor sofocante, sabor "Kill'emallero"), "Wish You Were Dead" (track demente-groovie-speed-metalero, una delicia), "Black Daze" (híbrido Priest-Overkill) y "Save Yourself" (en una línea similar a "Electric Rattlesnake"), plagadita de coritos trempadores, que te hacen gritar, que te hacen sudar, certifican lo que todos, o casi todos, ya teníamos claro: Overkill no fallan jamás. Joder, es que ni queriendo. Desde "The Killing Kind", su discazo del 95, nos dan lo mismo, entrega a entrega, puro riffeo malsano, avasallador. Poco sorpresivo, lo mismo una y otra vez, que dirían algunos. Eso sí, menuda forma de darnos lo mismo. Martillazos totales cada dos años, que nos agrietan, que nos dejan hechos fosfatina. Secos, tiesos como la mojama.

"Drop the Hammer Down", que alimenta de esencia Heavy Metal a una criatura netamente Thrash, que nos deja caer uno de los mejores temazos del disco que nos ocupa, nos presenta a la vacilona, y rockero-metalizada, "21st Century Man. Impagable el aporte del seis cuerdas Dave Linsk, quién maneja, y de puta madre, la onda solista. Todo un crack.

"Old Wounds, New Scars" (con un tono Exodus total) y "All Over But the Shouting" eligen ser la alfombra roja por la que pase "Good Night", tema-final, que empieza bien bonito, con sus cuerdas delicadas, a lo baladita maja, casi desnuda, frágil. Falsa alarma, viejo. El máximo tesorazo de la obra se deja para el final. Chicos listos, joder. Se nota que son zorros viejos. Thrash puro, rudo, crudo, musculado a lo Arnie en Conan, cortante, demoledor. Thrash de titanes, claro. Otro himno Priest-Overkill, a lo "Black Daze", que entra solo, que seduce. Que mola de cojones, vaya.

Otro acierto de los americanos. Un buen disco, joder. Thrash made in Overkill, chatines. Material cruje-cojones, no apto para cardíacos.

4 cuernos (bajos) para "The Electric Age". 4 cuernos para uno de los "Big Four" (reales).

Lo de siempre. Sí. Y con el mismo jodido nivelón.

Bobby "Blitz" Ellsworth: Voz
D.D Verni: Bajo
Dave Linsk: Guitarra
Derek "The Skull" Tailer: Guitarra
Ron Lipnicki: Batería

Sello
Nuclear Blast