Onslaught - The Force

Enviado por Hawkmoon el Lun, 19/09/2011 - 17:50
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1. Let There Be Death
2. Metal Forces
3. Fight with the Beast
4. Demoniac
5. Flame of the Antichrist
6. Contract in Blood
7. Thrash 'til the Death

Desde las islas británicas, desde la cuna del puro y duro Heavy Metal, Onslaught, certero combo de Thrash Metal, y de los mejores, edita su segundo álbum, el todopoderoso "The Force", continuación a aquel cañero y oscuro "Power From Hell", debut de acero, sin duda.

Paul Mahoney, voceras, se bajaba del carro y entraba, para mejorar la premisa, Sy Keeler. Un paso de gigante, sin duda, el que dieron los retoños furiosos de Venom, Iron Maiden y Judas Priest con la incorporación. De gigante. Keeler era lo que les faltaba al combo, además de un guitarra rítmico, alguien que le diese más cuerpo a los temas, algo que hiciese aún más certero el disparo de los británicos. Una estrella de cinco puntas. Y la mar de afiladas. Eso eran, ahora, Onslaught. Un Shuriken hecho Metal. Un arma cortante y bien peligrosa.

En un momento dorado para el reino del Thrash Metal (andamos en 1986, hermanos), Onslaught no venían dispuestos a errar. Ni de broma. "The Force", parece ser, nació con una naturaleza indómita, rebelde, cañera a más no poder. Había que ponerse, por cojones, a la altura de los más grandes del rollete (Overkill, Metallica, Megadeth, Slayer...). Nadie se iba a conformar con menos. Ni los fans, ni, por descontado, nuestros protas.

Llega el momento de la verdad, la hora de demostrar el auténtico poder, la fuerza del mensaje. Cuidado, hermano. Este disco no es para mariconazos. Te aviso. Hablamos de puro y duro Thrash, una onda hirviente, un patadón total en los cojones. Si quieres vivir, mejor vete a casa, muchachito. La guerra es para hombres. No para los crios. ¿Que te da igual? ¿Que ya eres mayor? Joder, si que los tienes bien puestos. Muy bien, chaval, con un par. Veamos qué te depara el destino. Yo te avisé. Eso no lo podrás negar. Nunca. ¿Seguro? Allá vamos.

"Let There Be Death", el primer trallazo, el primer eructo de las tinieblas sajonas, nos hace temblar de gusto, y de buenas a primeras. Un riffeo martilleante, muy Slayer, intenso y doloroso, enérgico y monumental, empieza a ganar ritmo, sal, pimienta, y todo lo que se te ocurra. Un plato cocinado por dioses. No te podrás resistir al viaje mega-veloz que te ofrecen Onslaught. Cuerdas que chirrían, baterías lanzadas a por todas, un Keeler genial, híbrido entre Tom Araya (Slayer) y Cronos (Venom), y una potencia fuera de serie, dantescamente atroz. Fijo que Venom y Slayer, al oir el disquito del 86, se cagaron en los pantalones. Y no es para menos. Una mixtura tremebunda entre el jodido "Hell Awaits" y el "Welcome to Hell". Alucine de primera. Menuda joyaza nos hemos comido. Cagaremos sangre el resto de nuestras vidas, pero vale la pena. Dureza y garra. Unos astros.

Llega la hora de hermanar mundos. Heavy, Thrash, Speed, todo de golpe, todo a por tí. "Metal Forces" se dispara sola, tomando el control, saliendo del disco, violando a tus hermanas, madre y abuela, y, de repaso, decapitando a tu viejo. Onslaught no están por tonterias. Vienen a guerrear, a mantener alto el nivel de la ceremonia, su propia misa negra, su jodido Armageddon. Cronos habría sacrificado a 100 vírgenes por parir un tema así.

"Fight With the Beast" (otra onda Venom, hipervitaminada, grosera y rabiosa), "Demoniac" (con una intro genial, peliculera, y que acaba entregando más masacre, más muerte y destrucción) y "Flame of the Antichrist", que nace con ganas de ir poquito a poco, respirando, tomándose su tiempo para crecer, y mucho, para parecer una bestia de 18 metros de altura, demuestran que el título del disco viene como anillo al dedo a un trabajazo como el que estamos viviendo. Si hay una palabra que define el segundo disparo de los británicos es fuerza. Fuerza de cojones. Me rio de lo que tiene Luke Skywalker. Tempo soberbio, marcado, ideal para que las cervicales te salgan por el culo. Pura maldad, suprema técnica esquizoide. Por cierto, me encanta la onda de Keeler, que tanto te suena a cantante Thrash al uso como a varítono. Pegada seminal.

"Contract in Blood" y "Thrash 'til the Death" (con una cabalgada inicial de primera categoría) deciden no ser baladitas y quieren ser tan groseras como las demás canciones. Y, joder, lo consiguen. Más onda Venom, más alaridos afilados, más puñetazos en la cara, más rodillazos en tu alma. Onslaught no tienen piedad. Cabrones. No queda en pie ni el apuntador. Se lo han cargado todo. Todo.

¿Lo ves, niño? Era demasiado para tí. Otro cadáver joven. Una pena.

5 cuernos (bajos) para "The Force". Una obra maestra de la agresividad y de la mala uva. En el infierno hace menos calor que aquí. Disfruta. Mientras puedas.

Pieza de coleccionista.

Sy Keeler - Voz
Nige Rockett - Guitarra
Jason Stallard - Guitarra
Paul Mahoney - Bajo
Steve Grice - Batería

Sello
Under One Flag